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"No están solos", dicen a Javier Sicilia ciudadanos del norte de México

1,500 ciudadanos se congregaron la noche del martes en Nuevo León, para exigir el esclarecimiento de desapariciones y asesinatos
mié 08 junio 2011 12:17 PM

Al clamor de "¡No están solos!", dos hileras de personas formaban una entrada para recibir al poeta Javier Sicilia en la Plaza del Colegio Civil, en el centro de Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León, mientras esperaban ansiosos su descenso de una camioneta custodiada por policías federales y agentes de tránsito municipal.

Eran las 21:25 horas del 7 de junio, el cuarto día de la Caravana Ciudadana por la Paz con Justicia y Dignidad , que contempla la visita a nueve ciudades del norte del país afectadas por la violencia desatada y que en los últimos cuatro años ha cobrado la vida de más de 40,000 personas.

La caravana llevaba casi cinco horas de retraso, porque en Saltillo, la capital del vecino estado de Coahuila, se alargó un mitin con activistas y defensores de derechos humanos. En Monterrey, cerca de 1,500 ciudadanos se congregaron a partir de las 17:00 horas en un calor que llegó hasta los 40 grados centígrados.

El poeta descendió, acompañado del camión oficial de la caravana, un Autotur con numeración 7702. "No empujen, por favor”, pedían los coordinadores estatales del evento, mientras medios locales, nacionales e internacionales se abultaban contra el grupo que acompañaba a Sicilia.

Con lentitud, el poeta avanzó los casi 50 metros de recorrido hasta el podio instalado al final de la plaza, donde lo esperaban algunos integrantes de la coordinación de la caravana en Nuevo León. Ahí tomó con su mano derecha una bandera de México que no abandonó por casi dos horas.

“Necesitamos a un presidente con amor”, “Estamos hasta la madre, no es nuestra guerra” y “Todo ciudadano tiene derecho a un juicio”, eran las frases que se leían en los carteles del contingente que abarrotó el espacio de la plaza pública.

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Ciudadanos y organizaciones de protección a los indígenas, de promoción a los derechos humanos, grupos de madres y padres de personas desaparecidas, entre otras, se congregaron en la plaza, rodeados por un aparato de seguridad compuesto por elementos federales, estatales y municipales.

Me engendraron padres que nacieron aquí/ de padres que engendraron otros padres que nacieron/ de padres, hijos de este planeta y de estos vientos también, recitó la activista Ximena Peredo los fragmentos del poema Canto a mí, de Walt Whitman, mientras Sicilia bajaba la mirada, absorto.

Y con esa poesía entrañable, empezó la otra caravana, la de las víctimas. Personas que no sólo venían del área metropolitana de Monterrey, sino de Guerrero, Puebla y el Estado de México, contaron ante los asistentes la desaparición y asesinato de familiares, policías, oficiales de tránsito, estudiantes y jóvenes trabajadores.

“Porque la muerte de nuestro hijo no haya pasado en vano, respeten por favor los códigos de honor de las Fuerzas Armadas que los enaltecen, no nos traicionen”, dijo Otilio Cantú, padre de Jorge Otilio Cantú, el joven acribillado por un grupo de fuerzas especiales al servicio del gobierno de Nuevo León.

Y en un momento emotivo, Gerardo Pineda, padre de la estudiante universitaria Gabriela Pineda , quien murió atropellada por la patrulla de un policía de Monterrey, obsequió un botón a Sicilia con el nombre de su difunta hija: "Cuando lo traiga en el pecho, recuerde que trae en el pecho cuidándolo un ángel", le dijo al poeta.

Por su cuenta, Gloria Aguilera Hernández contó la angustia de saber que el Ministerio Público no ha investigado la desaparición desde 2008 de su esposo y dos de sus hijos, todos oficiales de tránsito de Monterrey . “Es frustrante ver la falta de voluntad e incompetencia de las autoridades”, contó.

Amada Puentes González, madre de Gustavo Castañeda Puentes, narró su  búsqueda para encontrar a su hijo a más de dos años y medio de su desaparición , presuntamente secuestrado por policías de Monterrey. “Las autoridades no nos están protegiendo, estos desgraciados son la delincuencia organizada”, señaló.

“Decidimos unirnos a esta lucha, que ya no es mía, es de todo México”, sostuvo por su cuenta Olga Reyes Salazar, integrante de la familia Reyes , originaria del norteño estado de Chihuahua y de la que han sido aniquilados seis de sus miembros.

Así pasaron 14 testimonios distintos. El mitin pacífico concluyó con la participación de tres poetas.

¿Dónde están los poetas?”, cuestionó el joven Jerónimo Gómez, durante la lectura de uno de sus poemas, como una alusión a la falta de participación en el país. Después, un minuto de silencio.

Sicilia recriminó a los senadores mexicanos por rechazar la reforma política, pues dijo que se corre el riesgo de que en 2012 ocurra un proceso electoral de la ignominia que administrará “la desgracia de este país”

La comisión estatal de la caravana entregó un documento a Sicilia, que contenía los casos de violaciones a derechos humanos en Nuevo León y que se espera tome en cuenta durante la firma del Pacto Nacional Ciudadano , el próximo 10 de junio en ciudad Juárez, Chihuahua.

Sicilia partió de la Plaza del Colegio Civil con un comité de la caravana y familiares de las víctimas hacia la Procuraduría del estado, para exigir que se resuelvan los crímenes y se haga justicia ante las denuncias planteadas por los ciudadanos.

Ahí se reunieron con el procurador del estado, Adrián de la Garza Santos, para demandarle que se esclarezcan los asesinatos y desapariciones cometidas en lo que va de la administración del presidente Felipe Calderón.

La caravana viaja hacia Torreón

Minutos antes de abandonar la ciudad de Monterrey, Nuevo León, el poeta Sicilia reiteró que la demanda central es que el gobierno federal detenga la lucha contra el narcotráfico que inició desde el 2006.

“Para decirles a los ciudadanos que este es nuestro territorio, decirles a los criminales y decirles a las autoridades que este es nuestro territorio y que no vamos a dejarnos. Y les vamos a exigir parar esta guerra y les vamos a exigir la seguridad”, dijo, después de pasar la noche en la escuela primaria Bernard A.

Más de medio centenar de personas hicieron uso del micrófono para denunciar públicamente a las autoridades la falta de compromiso en resolver los casos y de garantizar la seguridad.

Monterrey es la ciudad donde se tuvo una mayor participación de la ciudadanía.

Tras una reunión con el Procurador de Nuevo León la madrugada del miércoles, el defensor de derechos humanos Emilio Álvarez Icaza dijo que el funcionario se comprometió a dar respuesta a los más de 32 casos de desapariciones que se presentaron en un plazo no mayor a 30 días en el estado.   

La próxima parada de la caravana será la ciudad de Torreón, Coahuila, donde este martes asesinaron a por lo menos 11 personas en un centro para atender adicciones.

Con información de Óscar Guadarrama

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