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Los casinos en México, entre el crecimiento y la falta de regulación

Más de la mitad de los casinos del país operan al margen de la ley y sin pagar impuestos en medio de una ambigua supervisión del gobierno
vie 26 agosto 2011 11:46 AM
El ataque que incendió el casino Royale provocó la muerte de 53 personas. (Foto: Notimex)
casino royale

Monterrey es la ciudad del juego. La capital de Nuevo León triplicó en sólo un año su número de casinos y hoy concentra la mayoría de los que operan en el país.

De acuerdo con cifras de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta (AIEJA), en 2010 había abiertas 20 salas de juego en esta ciudad del norte y en la actualidad suman 60, lo que la coloca por encima de la Ciudad de México y Guadalajara, donde hay 40 casinos en cada una.

Estas capitales y sus zonas conurbadas concentran 160 casinos, más de la mitad de los 301 que hay en el país. Sólo 116 (38%) opera de manera regular, mientras el resto recurre a los amparos para funcionar al margen de normas y sin pagar impuestos, de acuerdo con el senador panista Felipe González, quien en marzo pasado presentó una iniciativa de reforma a la Ley de Juegos y Sorteos, que no halló espacio para su discusión en el Senado.

No fue la primera. En 2010 el también senador panista Federico Döring había presentado una propuesta que tampoco tuvo eco, y en la Cámara de Diputados aguardan al menos otras tres para modificar la Ley Federal de Juegos y Sorteos, que se remonta a 1947, y prohíbe los juegos “de azar y con apuestas” y sólo permite el ajedrez, las damas, el dominó, los dados, el boliche, el billar y las carreras de personas de vehículos y de animales, por ejemplo, lo que resulta “obsoleto” para los permisionarios.

Hasta ahora, esta legislación no ha tenido una sola actualización y apenas en 2004 la Secretaría de Gobernación (Segob), responsable de la normatividad de los casinos, emitió para ésta un reglamento que resultó “contraproducente” en algunos casos, porque abrió la puerta a demandas de amparo contra los artículos que rebasaban las atribuciones de la ley, explica Miguel Ángel Ochoa Sánchez, presidente de la AIEJA.

No obstante el vacío legal, ni los legisladores federales ni la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos de la Segob, a cargo de Araceli Barroso Rodríguez, han atendido las peticiones de los propios permisionarios, para actualizar la legislación y poner orden en una industria que ha crecido de manera desordenada y exponencial a partir de 2008, de acuerdo con la AIEJA.

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Regulación urgente

Actualmente en México hay 25 permisionarios, organizados en dos representaciones: la AIEJA y la Asociación de Permisionarios de Juegos y Sorteos (APJSAC). La primera integra a seis permisionarios y la segunda a 13; hay tres permisionarios más que no operan y otros tres que se mueven por su cuenta.

Cada permiso puede significar la autorización para la apertura de un número determinado de salas de juego, mediante la figura de los operadores. Esto es: “un permisionario puede, a su vez, arrendar su permiso para que un tercero opere los casinos. Por eso encontramos permisionarios con 20, 40 o 100 salas. El criterio es discrecional y depende sólo de la Segob”, dice el presidente de AIEJA.

Sólo Carlos Hank Rhon, empresario y exalcalde de Tijuana, asegura, recibió un permiso para abrir un número ilimitado de establecimientos en Baja California.

Hasta ahora nadie ha emprendido la revisión de los permisos otorgados por la Segob. Incluso en junio pasado, cuando la Secretaría de la Función Pública inició una auditoría integral a la Dirección General Adjunta de Juegos y Sorteos, aclaró que ésta no aplicaba a permisionarios de ningún tipo, pues solamente involucraba “la revisión del cumplimiento de servidores públicos de sus obligaciones, conforme a las leyes y reglamentos aplicables”.

Sólo el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene cierto control sobre los ingresos de esta industria que en 2011 podría significarle ingresos por unos 2,490 millones de pesos, 17% más que en 2010, de acuerdo con cálculos de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados. Su fiscalización, sin embargo, se restringe a los locales que operan en regla, pues no puede hacer nada contra aquellos que gozan de un amparo.

Aunque no hay información pública sobre el valor total del negocio de casinos en México, la APJSAC calcula que esta rama recibe cada año inversiones por 1,500 millones de dólares al año. La AIEJA, a su vez, destaca que las casas de juego generan 35,000 empleos directos y 105,000 indirectos.

Precisamente por su capacidad de crecimiento y expansión, es urgente actualizar la ley y reforzar los mecanismos de vigilancia, afirma el senador Felipe González. Por eso su iniciativa, afirma, propone “investigar a los inversores y la procedencia del dinero, y obligar a la Segob a informar claramente sobre los permisos y los establecimientos autorizados para cada uno, porque para muchos el negocio no es el juego y el entretenimiento, sino la renta o subrogación de esos derechos".

Se trata, advierte, de alejar la mano negra de la corrupción y el crimen organizado, que se han apropiado de algunos establecimientos irregulares.

Hombres a bordo de un auto arrojaron la tarde del jueves granadas contra el Casino Royale , en la ciudad de Monterrey. La agresión derivó en un incendio en el que murieron 52 personas, según el gobernador del estado de Nuevo León, Rodrigo Medina.

El presidente Felipe Calderón declaró tres días de luto nacional por el crimen.

Nota del editor: La Dirección General de Protección Civil informó el 25 de agosto que una de las víctimas estaba embarazada, por lo que el número de víctimas era de 53. El gobernador de Nuevo León informó al día siguiente que el número oficial de cuerpos hallados fue de 52.

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