Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El PAN y el PRI en el Congreso se culpan mutuamente por la violencia

En el primer día de sesiones del último año de esta Legislatura, los diputados se recriminaron por la situación de inseguridad en el país
vie 02 septiembre 2011 06:27 AM
congreso de la union
congreso de la union congreso de la union

En el  primer día de sesiones  de este periodo, diputados del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del gobernante Partido Acción Nacional (PAN) intercambiaron acusaciones por la situación de inseguridad y violencia que vive México.

Las recriminaciones de este jueves comenzaron después de que el Congreso recibió el Quinto Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón, el penúltimo de su mandato. 

"No más hermanos incómodos, no más saqueadores e impunes, no más gobernantes empobreciendo a sus comunidades, no más hijos del poder bajo la sospecha pública, pero tampoco más políticos cubriendo a su parentela con el manto de la impunidad", dijo desde la tribuna la panista María Antonieta Pérez.

"Así como la sociedad exige que cada padre de familia se haga cargo de sus hijos, la sociedad exige que cada partido se responsabilice de sus delincuentes políticos", agregó.

Las declaraciones se enmarcaron en la campaña que desde hace semanas inició el PAN en contra del dirigente nacional priista, Humberto Moreira, a quien el panismo señala por haber endeudado a Coahuila cuando éste era gobernador del estado.

Pero el PRI no guardó silencio y aprovechó recientes revelaciones para acusar al PAN de contribuir a la inseguridad. Por ejemplo, mencionó el asunto del hermano del alcalde de Monterrey, Nuevo León, quien supuestamente cobraba dinero a varios centros de apuestas locales.

Publicidad

"Lamento profundamente haber escuchado lo que acabo de escuchar; 10 años gobernando este país y aún no se dan cuenta de que lo han destrozado. Aún no se han dado cuenta de que nos han robado la paz y la tranquilidad a las familias, que todos los días mueren niños, jóvenes y adultos, madres solas y viudas. ¿Por qué no sumar en positivo cuando este país requiere tanto de todos nosotros?", dijo la priista Yolanda de la Torre.

La legisladora sostuvo que la resolución de los problemas de México exige que las fuerzas políticas actúen de forma coordinada.

En este contexto, los legisladores admitieron que el principal tema de discusión y confrontación de este año será el dictamen de la Ley de Seguridad Nacional.

Algunos urgieron a que las reformas en la materia sean aprobadas, mientras otros aseguraron que usarán todos los medios a su alcance para evitar que esto ocurra.

"Queremos advertir a la nación, los diputados del Partido del Trabajo, que en este periodo, el PRI y el PAN se empeñarán en aprobar el suicidio de la República que significa la reforma a la Ley de Seguridad Nacional", dijo Enrique Ibarra Pedroza, del PT.

"Intentarán el PRI y el PAN plasmar en la ley un estado de excepción, que por definición es contrario a cualquier orden jurídico y establecería la absurda función de incumplir con el Estado de derecho; permitiría la sustitución del poder civil por el militar y destruiría el arreglo institucional sobre el que se funda el pacto social".

El PT y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) eran consideradas las principales fuerzas opositoras al gobierno federal. Sin embargo, en una postura más moderada, la diputada perredista Esthela Damián dijo que buscan trabajar con el presidente Calderón para obtener acuerdos y reconoció estar en deuda con la sociedad.

"Hoy estamos en crisis y debiéramos llamar a la reflexión para firmar un gran pacto, sin colores, sin intereses partidistas, sin mezquindades", declaró Damián.

"Reitero que tenemos una gran deuda. Nuestros padres nos dejaron un país habitable, es cierto, con muchas necesidades y carencias, pero se podía vivir en paz. Nosotros estamos dejando un país pulverizado, deshecho por la llamada guerra, por la falta de acuerdos, por la falta de reflexión, por anteponer otros intereses a los del bienestar general", añadió.

Y a pesar de que el PAN señaló que México tiene prisa para que se apruebe esta reforma, el PRI dijo que no admitirán presiones de ningún actor político para aprobar una Ley de Seguridad Nacional que pueda lastimar los derechos humanos.

"No es tarea de este cuerpo legislativo aprobar por consigna o bajo presión leyes que impactan de manera permanente en la vida de los mexicanos, sin que hayan sido sometidas al escrutinio y perfeccionamiento que ameritan", dijo De la Torre. "Por ello, sería una irresponsabilidad legislar sin analizar las iniciativas que surgen de esta Cámara, del Senado o del Ejecutivo federal".

El gobierno federal y el PAN afirman que la Ley de Seguridad Nacional es fundamental para la lucha anticrimen porque regulará la actuación del Ejército en tareas de seguridad pública, pero la oposición y grupos civiles la rechazan porque dicen que fomentará violaciones a los derechos humanos.

Publicidad
Publicidad