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El cardenal Juan Sandoval Íñiguez renuncia a arquidiócesis de Guadalajara

El cardenal presentó su renuncia por sobrepasar la edad de jubilación, lo sustituirá Francisco Robles Ortega, arzobispo de Monterrey
mié 07 diciembre 2011 11:06 AM
Cuartoscuro
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El cardenal Juan Sandoval Íñiguez renunció a la arquidiócesis de Guadalajara, tras 17 años al frente de este distrito religioso, informó El Vaticano en un comunicado este miércoles.

Sandoval Íñiguez fue sustituido por el cardenal Francisco Robles Ortega, quien hasta este miércoles fungía como arzobispo de Monterrey.

La renuncia de Sandoval Íñiguez fue aceptada por haber sobrepasado la edad de jubilación obligatoria de los prelados establecida en 75 años, informó El Vaticano.

El cambio de mando formal en la arquidiócesis de Guadalajara se dará hasta febrero del próximo año, según confirmó el propio cardenal Juan Sandoval, en declaraciones al Semanario y el Centro Católico de Comunicaciones.

Esta publicación consigna que el cardenal dijo sentirse contento por el cambio, para lo cual se había preparado desde hace años. Agregó que desde hace nueve días conocía el nombre del sucesor con quien se comunicó para acordar la fecha del relevo.

Francisco Robles Ortega nació en el municipio de Mascota, Jalisco, en 1949. Desde 1991 estuvo en la diócesis de Toluca, primero como auxiliar y luego como Obispo titular, hasta 2003 cuando el papa, Juan Pablo II, lo designó Arzobispo de Monterrey.

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El adiós del cardenal enérgico

El carácter enérgico de Juan Sandoval Íñiguez, marcó su paso por la diócesis de Guadalajara.

“La arquidiócesis tapatía necesitaba un timonel de mano firme, de mucha inteligencia, con mucha visión y carácter y don Juan reunió todo eso”, dijo a CNNMéxico el obispo Auxiliar de Guadalajara, Trinidad González Rodríguez, quien ha acompañado al cardenal en los últimos 15 años.

El cardenal “nunca les doró la píldora a los feligreses y siempre les habló claro”, les decía la verdad, y era cariñoso, “como un padre, un amigo y a veces me da la impresión de que hasta como un abuelo cariñoso”, aseguró el obispo auxiliar.

Sandoval Íñiguez llegó a esta ciudad tras la muerte de su antecesor, Juan Jesús Posadas Ocampo, asesinado en el aeropuerto de Guadalajara el 24 de mayo de 1993.

Aunque la Procuraduría General del República (PGR) dictaminó que se trató de una confusión, Sandoval Íñiguez aseguró en todo momento que fue un crimen de Estado .

Este conflicto legal derivó en un enfrentamiento personal entre el entonces procurador Jorge Carpizo y el purpurado tapatío.

El prelado también se enfrentó con grupos de homosexuales y lesbianas , así como con mujeres que defienden el aborto.

En agosto del 2010 cuando un grupo de reporteros le preguntó su opinión sobre la adopción por parte de parejas del mismo sexo, el cardenal respondió: “¿A ustedes les gustaría que los adopten maricones o lesbianas?”.

En esa misma ocasión acusó al Gobierno del Distrito Federal de haber maíceado (sobornado) a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para aprobar la ley que permite adopciones a parejas homosexuales en la capital del país.

Ambas declaraciones derivaron en demandas en su contra , ante tribunales, que aún se llevan a cabo.

“Parece ser que ahora el diablo se ha metido a predicador, ya que ellas no son de ninguna manera católicas”, dijo sobre la organización Católicas por el Derecho a Decidir, quienes lanzaron en junio del año pasado un campaña a favor del aborto.

Su nombre sonó como uno de los probables candidatos a ser Papa, tras la muerte de Juan Pablo II y también como el posible delegado de El Vaticano para encargarse de la refundación de los Legionarios de Cristo.

El peso de la diócesis tapatía

Con 500 parroquias, más de seis millones de habitantes y 1,200 sacerdotes diocesanos, la arquidiócesis de Guadalajara es la segunda en importancia en México, después de la del Distrito Federal.

Es también la que cuenta con el mayor número de seminaristas diocesanos en el mundo, 2,000, por arriba incluso que el seminario localizado en El Vaticano, según el obispo González Rodríguez.

“Don Juan está dejando un liderazgo fuerte, todos los liderazgos son cuestionados porque no son 'peritas en dulce', no son 'moneditas de oro', él habla fuerte y dice la verdad”.

Belén Zapata contribuyó con este reporte.

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