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Niños de Ciudad Juárez retoman discurso a favor de López Obrador

Este miércoles el candidato cerró su campaña en Chihuahua con un mitin, donde prometió buscar la reconstrucción del tejido social

Georgina tenía tres años cuando Andrés Manuel López Obrador compitió por primera vez por la presidencia de México. Seis años después, dice saber que hubo "un fraude de los rateros" y que " Enrique Peña Nieto quiere repetirlo en julio" próximo.

Su cabello chino está alborotado por el calor que se siente en la explanada de la exaduana fronteriza de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde por una hora y media espera a quien llama "su próximo gobernante".

"Yo lo quiero como gobernante y quiero decirle que él va a ganar. Quiero que gane porque estoy cansada de Peña Nieto que es bien mentiroso", dice Georgina.

No puede explicar cómo llegó a esa conclusión, pero asegura que sabe "que él (el candidato del Partido Revolucionario Institucional) no quiere a los niños”.

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Su frente apenas toca la parte más alta de las vallas que separan a la gente del templete donde López Obrador habla por 50 minutos de sus promesas de campaña. Ella aprovecha ese tiempo para gritar “¡Te apoyamos Andrés Manuel!”, “¡Fuera Peña Nieto!” o para corear las porras que se inician entre la multitud, aunque no las entienda.

Mientras tanto en el templete, ante 35 grados de temperatura, el candidato se limpia el sudor de la frente. En la ciudad fronteriza no da ni una sola propuesta para niños como Georgina; habla de su plan de austeridad, de acabar con “la corrupción imperante”, dar apoyos a madres solteras, personas con discapacidad y de ir casa por casa para llevar a los jóvenes a las escuelas y darles empleo, salvarlos de las filas de la delincuencia.

Esa última propuesta es la que más gritos y porras provoca en la multitud que se reúne en el cierre estatal de Chihuahua: “¡Ya son 70,000 muertos!”, “¡no más militares!”, “¡acaba con la guerra¡”.

“No creo que la violencia deba enfrentarse con la violencia, no creo que deba enfrentarse con el mal. Es como querer apagar el fuego con el fuego, yo lo que sostengo es que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia, por eso vamos a atender las causas del delito”, dice el tabasqueño a la multitud que se reúne para apoyarlo. 

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“No se resuelve nada, ya lo estamos viendo, con cárceles, con policías, con soldados, con amenazas de mano dura, con leyes más severas, no es por ahí el asunto.  ¿Qué hizo Peña Nieto?, para que vean que es lo mismo, trajo un general de Colombia para que sea quien asesore en materia de seguridad, nosotros no vamos a hacer eso. Nosotros vamos a ir a trabajar abajo, con la gente, a reconstruir el tejido social”.

María, la tía de Georgina, dice que los militares desplegados en Ciudad Juárez “violan los derechos humanos y plantan droga en los negocios. Queremos que Andrés acabe con las injusticias”.

Las mujeres que la rodean asienten con la cabeza, todas hablan al mismo tiempo y lanzan las consignas “nadie quiere a los soldados”, “ya no queremos a los violentos”.

Lizeth González, de 25 años, dice que su hijo Armando, de cinco, “está chiquito, pero ya sabe que quiere un cambio y que ya no quiero ver más muertos ni más balaceras en las calles”. El pequeño sostiene una bandera de Movimiento Ciudadano, uno de los partidos que impulsa a López Obrador, y se mantiene sentado en el piso sin percatarse del discurso del exjefe de Gobierno.

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Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Chihuahua tuvo en 2010 el porcentaje más alto de homicidios respecto del total de muertes violentas de una entidad, 71%, cuando la media para todo el país fue de 35.5%. La mayoría de esos crímenes se cometieron en Ciudad Juárez.

En 2010, la localidad  registró más de 3,100 asesinatos derivados de la delincuencia . En febrero de 2012, el presidente Felipe Calderón afirmó que esa cifra bajó en 45% en 2011 gracias a los programas federales anticrimen.

El mandatario, militante del Partido Acción Nacional (PAN), reforzó las medidas de seguridad en Ciudad Juárez en 2008, cuando envió militares a patrullar la localidad. Dos años después,  el Ejército cedió esa tarea a la Policía Federal , que a finales de 2011  la delegó a los agentes estatales y municipales .

En el último año se han seguido reportando desapariciones de mujeres jóvenes. Se desconoce si están muertas, pues sus restos no aparecen. En 2011, la asociación Nuestras Hijas de Regreso a Casa denunció más de 200 raptos de niñas y adolescentes, presuntamente vinculados a redes de trata de personas.

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“Creo en lo que él dice (López Obrador), creo en sus palabras, creo en su verdad y es tiempo de la justicia en México. Para Ciudad Juárez puede traer la seguridad, la paz, el trabajo, esperanza para los jóvenes que están olvidados”, dice entre lágrimas la señora Díaz desde el aeropuerto de Ciudad Juárez, a donde llegó para recibir al candidato presidencial.

El candidato no específica en su discurso si optará por retirar al ejército de las calles de esta ciudad fronteriza, tampoco se refiere a una estrategia de seguridad específica para la región o para luchar contra los grupos criminales que se disputan las rutas del narcotráfico, pero la multitud le grita “¡no más guerra!” y confía que con la victoria del candidato de las izquierdas tendrán otra Ciudad Juárez.

El próximo 29 de julio, dos días antes de la elección presidencial, Georgina cumplirá nueve años. Como regalo le ha pedido a su mamá dos cosas: que su fiesta sea de Campanita y se celebre "el día de las votaciones, porque ese día quiero ir bien tempranito con mi mamá a votar por Andrés Manuel", y que el invitado de honor sea el candidato presidencial.

“Si no va es porque estará ocupado, pero como él dice que será un día especial (el 1 de julio) yo quise mi fiesta ese día”.

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