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El rescate millonario de la vaquita marina

Alrededor de cinco millones de dólares se han invertido en la primera fase del programa enfocado en la búsqueda y conservación de la vaquita marina.
La primera fase
La primera fase Cuatro delfines se encargarán de buscar el lugar en donde se encuentran las marsopas. (Foto: www.vaquitacpr.org/Paula Olson)

Alrededor de cinco millones de dólares han sido invertidos –3 mdd por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y 2 mdd por otras instituciones– en la primera fase del programa de conservación de la Vaquita Marina, "Vaquita CPR (Conservación, Protección y Reproducción)".

La primera fase, cuyo arranque será este miércoles 11 de octubre, tiene como objetivo la búsqueda de las marsopas en la región del Alto Golfo de Baja California. Para ello, el programa utilizará a cuatro delfines nariz de botella de la Armada de Estados Unidos –Andrea, Fathom, Katrina y Splash–, para buscar durante un mes el lugar en donde se encuentran estos animales.

La ejecución del programa CPR tiene diferentes fases: búsqueda, captura, evaluación, alejamiento temporal y reproducción de las marsopas. En la primera fase, la labor de los delfines será la detección de estos animales a través de ondas acústicas bajo el agua, mientras que buques y observadores los acompañarán en la búsqueda.

En uno de los mejores escenarios, una vez que las vaquitas marinas sean capturadas, se pondrán en observación 48 horas en el alojamiento temporal. “Si vemos que en esas 48 horas la vaquita no se estresó, está bien y se alimenta de lo que tenemos, saldremos a capturar más”, agregó. A largo plazo, lo que se va a lograr es ir “construyendo” el santuario para poder tenerlas ahí con la esperanza de que se reproduzcan”, dice Lorenzo Rojas Bracho, jefe del CIRVA y encargado del programa en San Felipe, Baja California.

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Rojas también comentó en la presentación del programa que visualizan otros proyectos como el cultivo de tejidos de la vaquita marina para congelarlos en nitrógeno líquido y, con ello, “en el futuro se pueda pensar en otros programas de recuperación como la clonación o la manipulación de tejidos”.

La vaquita marina (Phocoena sinus) es el único mamífero marino endémico de México. Según el último reporte del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), actualmente se estima la existencia de menos de 30 ejemplares, lo que significa un 72% menos de la población que había en el 2015. Por esta razón está catalogada como especie en peligro inminente de extinción.

Lee: ¿La Vaquita Marina desaparecerá por completo?

El santuario

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Las instalaciones del santuario, que se encuentra en el Alto Golfo de Baja California, están equipadas para atender de inmediato a los mamíferos marinos en un corral de mar de 45 metros de diámetro, ubicado a 1.5 millas náuticas de distancia del Cerro del Machorro y resguardado por un buque de la Armada de México.

El hospital de las marsopas llamado Vaquita Care Center, se encuentra anclado en la arena, su apariencia es muy similar a la de una casa de campaña, sin embargo, su estructura exterior e interior fueron diseñadas por el equipo de doctores que forman parte del programa CPR.

Cuenta con un quirófano o sala médica, dos albercas y cuatro camillas con base de esponja para aligerar cualquier vibración al momento de un posible traslado de estos animales que pesan aproximadamente 30 kilos.

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Pronta respuesta
El hospital especial para la Vaquita Marina está preparado para atender a las marsopas en cuanto son encontradas.

La estructura, que resalta por su color azul, resiste a fuertes vientos como los de huracanes. Este lugar servirá en caso de que alguno de los cetáceos presente complicaciones de salud o cuando el tiempo climatológico sea complejo, las marsopas podrán ser atendidas por hasta 40 científicos. “Se pretende usarlo solamente en caso de emergencia”, detalló Ricardo Ballesteros, integrante de la Organización Animal Care, que forma parte de la programa Vaquita CPR

Las albercas con mallas en la parte superior, se destacan por un sistema de filtración que permite llenar cada uno de los dos estanques con capacidad de 51,000 litros, en tan sólo 35 minutos. “No necesitamos ningún tipo de agente químico para mantener una buena calidad de agua” agregó.

Al salir del recorrido del Vaquita Care Center, a pocos metros de distancia, se ve la construcción de lo que próximamente será un laboratorio de información sobre la vaquita marina.

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Víctima de la pesca

La principal amenaza de la vaquita es la pesca ilegal de totoaba (Totoaba macdonaldi), un pez que también tiene estatus de peligro de extinción, animal buscado por el supuesto uso medicinal de uno de sus órganos.

“La demanda de totoaba, sobre todo del buche de totoaba, que es la vejiga de esta especie, tiene una gran solicitud en el consumo en países como China” dijo en conferencia de prensa en San Felipe, Baja California, Joel González Moreno, director general de inspección de vida silvestre y recursos marinos de la Profepa.

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Pero, ¿por qué qué se liga la problemática de la pesca ilegal de la totoaba con la vaquita? “Las artes de pesca que son utilizadas para la captura de esta especie, son artes en las cuales se enmallan las vaquitas marinas de manera incidental” explicó.

Actualmente, hay dos sitios considerados como ‘importantes’ para la conservación de estas especies. Una es el área natural protegida de la Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta Río Colorado, así como el área de Refugio de la Vaquita Marina, decretada en el 2005. “Es esta área de refugio las actividades están completamente prohibidas”, destacó González Moreno.

El área de refugio, que consta de 14,000 kilómetros cuadrados, fue determinada por científicos con base en la concentración de vaquitas marinas que había en esa zona cercana al municipio de San Felipe.

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