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PRI y PAN ‘desenchufan’ a PRD de reforma

Ambos partidos cuentan con los legisladores para aprobar los cambios constitucionales energéticos; pero el verdadero reto será la publicación de las leyes secundarias, que regulen al sector petrolero

Las bancadas del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de Acción Nacional (PAN) en el Senado discutirán esta semana el dictamen de reforma energética que podrían votar y aprobar antes de que termine este año, a pesar de la ruptura con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que anticipó que rechazará cualquier propuesta que signifique una modificación a la Constitución.

Fuentes legislativas anticiparon que dentro de la discusión de la reforma energética se planteará una redacción que incluya los modelos de contratos de utilidad compartida, propuestos en la iniciativa del Gobierno, así como los esquemas de licencias, puestos sobre la mesa por el PAN.

Incluso se habla de la posibilidad de establecer modelos de producción compartida, que suponen una mayor apertura hacia las empresas, ya que podrían tomar parte de los recursos y comercializarlos, sin que sea facultad exclusiva del Estado, como ocurre actualmente.

Comparativo: Modelos de asociación privados-Gobierno

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"Los contratos producción compartida y utilidad compartida le quitan al Estado esa facultad y nosotros no íbamos a aceptarlo", aseguró la senadora del PRD Alejandra Barrales en relación a la salida de su partido del Pacto por México el jueves pasado por su oposición a la reforma energética.

El diputado perredista Luis Espinosa Cházaro aseveró que con el esquema presentado por el PAN se corre el riesgo de que Pemex termine desapareciendo.

"Antes de compartir riesgos y renta petrolera, habría que dejarle a Pemex inversión y capital para ver hasta dónde se puede extraer o procesar los petroquímicos y entonces sí entrar al debate para saber con quiénes hacer los contratos de utilidad compartida".

El también secretario de la Comisión de Energía, agregó que Pemex necesita un cambio de régimen fiscal para hacerlo productivo, además de erradicar la corrupción y darle autonomía de gestión antes de pensar en la aprobación de una reforma.

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Leyes secundarias, el verdadero reto

La aprobación de la reforma energética no será el único obstáculo a superar, pues los cambios que pudieran establecerse para el sector quedarán sujetos a la pronta aprobación de las leyes secundarias, ya que de lo contrario las modificaciones constitucionales quedarían truncas, como ha ocurrido con la reforma en telecomunicaciones, advirtió el socio de la consultora Marcos y Asociados, Luis Miguel Labardini.

"Sí va a ser más amplia y profunda que la que se mostró por el Gobierno. Pero el mayor reto lo tenemos adelante para plasmarla en la realidad".

Nota relacionada: Reforma energética pone a prueba al Gobierno

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La reforma constitucional requiere de la aprobación de al menos dos terceras partes de los legisladores tanto en diputados como en el Senado.

Los cambios pueden pasar con el aval de PRI, PAN, Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y Nueva Alianza , pues estos cuatro partidos en conjunto cuentan con 365 diputados y con 100 senadores.

La idea del PRI y PAN es que la extracción de hidrocarburos aumente de manera considerable desde los 2.52 millones de barriles diario promedio que se producen ahora para alcanzar los tres millones.

Además busca que empresas extranjeras aporten la tecnología para explotar los yacimientos de gas y oil shale, donde México cuenta con las sextas mayores reservas prospectivas del mundo.

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Los ingresos por petróleo aportan cerca de una tercera parte del presupuesto del Gobierno, que para 2014 recibirá casi 785,000 millones de pesos (mdp) por concepto de derechos sobre hidrocarburos.

La reforma energética, que tiene el objetivo de revertir la caída en la producción de crudo que vive el país desde que llegó a su pico de explotación en 2004.

"La exploración de aguas profundas y de los grandes recursos no convencionales onshore de petróleo y gas, presenta importantes retos de desarrollo y tecnológicos que la reforma energética propuesta podría ayudar a resolver, pero estas áreas tomarán años de reinversión y éxito consistente para convertirse en una fuente de producción", expresó la calificadora Moody's la semana pasada.

Cerca de la mitad de los hidrocarburos prospectivos del país se encuentran en yacimientos no convencionales, es decir, en proyectos de aguas profundas y gas de lutitas, pero hasta ahora Pemex, que tiene el monopolio de la extracción, no ha contado con los recursos para explotar estos yacimientos.

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