Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

OPINIÓN: Cinco cosas que Obama debería hacer para liderar al país

En EU sienten que atraviesa por una tormenta económica sin piloto y que Obama debería armar un equipo de asesores expertos, dice el autor
lun 15 agosto 2011 11:22 AM
EU - Obama - deuda
EU - Obama - deuda EU - Obama - deuda

Nota del editor: David Gergen es un analista político de CNN y ha sido asesor de cuatro presidentes. Es profesor del servicio público y director del Center for Public Leadership de Harvard University's Kennedy School of Government. Síganlo en Twitter @David_Gergen.

(CNN) — Cuando has volado a través de una fuerte tormenta, el avión se mueve de un lado a otro, ¿alguna vez te has preguntado si realmente había alguien en la cabina? Esa es la sensación que muchos estadounidenses tienen en la actualidad, como si estuvieran pasando por una tormenta económica sin nadie piloteando.

Normalmente en una crisis, la gente mantiene su esperanza de que un líder dé un paso adelante e inspire la confianza de que esto también pasará.

Piensen en Franklin D. Roosevelt durante la Depresión y la Segunda Guerra Mundial, tranquilizando al país con sus pláticas informales. Piensen en John F. Kennedy durante la crisis de misiles con Cuba. O en Walter Cronkite durante los asesinatos de Kennedy y Martin Luther King Jr., Ronald Reagan tras su tiroteo. O Rudy Giuliani el 11 de Septiembre.

Pero en la actual turbulencia económica , el país no tiene mucha confianza en nadie. Con los mercados de valores colapsando, el presidente Obama intentó tranquilizar a la población, y el Dow Jones se hundió otros 200 puntos. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, se pronunció un día depués y la montaña rusa continuó.

Aunque aún son populares con su base, los líderes republicanos han perdido respaldo considerable más allá de ese grupo. Voces en la Casa Blanca –y algunas de fuera- culpan a los medios de comunicación por hacer ver las cosas peor de lo que en verdad son. Y los CEOs –considerados oráculos hace apenas unos años– se han caído de sus pedestales desde entonces.

Publicidad

La noticias económicas del jueves pasado (de mejores reportes de empleos y precios de valores a la alza) dan un rayo de esperanza. Efectivamente, las cosas mejorarán eventualmente de manera moderada. Pero no debemos engañarnos: tanto en Estados Unidos como en Europa, las dificultades económicas continuarán por un largo tiempo . La Fed estima ahora otros dos años.

¿Hacia dónde volteamos para encontrar un liderazgo? Con el riesgo de hartar con la repetición, vale la pena la señal que Harry Truman tenía sobre su escritorio de la Oficina Presidencial: “The Buck stops here” (la responsabilidad se asume a partir de ahora). Nos guste o no, nuestra seguridad depende de un presidente que sea fuerte, efectivo y que lidera desde el frente.

Reconozcamos que el presidente es un buen hombre que ha estado esforzándose . Y ciertamente no se le está dando crédito por sus éxitos. Reconozcamos también que sus opciones son limitadas y todo lo que intente será criticado por personajes recalcitrantes del otro bando. Aún así, parece muy obvio que él no está liderando de la forma que el país merece y necesita desesperadamente.

¿Qué podemos hacer? Otros tienen mejores ideas, estoy seguro, pero aquí van algunas que consideraría inmediatamente:

  • Dejen de hacer campaña durante 90 días para concentrar todas las energías en la economía. Cancelen las giras, recaudaciones, etc., (sí, pueden quedarse con sus vacaciones familiares, todos en la casa de Obama lo merecen), y antes que nada, reclamen la etiqueta de Roosevelt en la Depresión: “Dr. Arréglalo”. Hacer campaña de manera crónica más de un año antes de la elección socava la autoridad presidencial.
  • Convoquen a los líderes demócratas y republicanos del Congreso para que regresen de sus vacaciones y discutan un acuerdo para creación de empleos. Obama tiene prioridades (expansión de los impuestos sobre nómina, seguro de desempleo, comercio, infraestructura, etc.), pero también los republicanos (flexibilización regulatoria, especialmente para pequeñas empresas; repatriación de utilidades corporativas; comercio; elevada producción energética, etc.). Hay un acuerdo pendiente; ambos bandos deben reconstruir la confianza pública. Y sobre todo, el país necesita más empleos para la clase media.
  • Designen a un peso pesado como Laura Tyson para ocupar la presidencia vacante del Consejo de Asesores Económicos. (Ella ocupó el cargo durante la administración de Clinton). Es impactante que todavía nadie haya sido nombrado para suceder a Austan Goolsbee, quien anunció su partida hace meses. Sí, el cargo requiere la ratificación del Senado, pero debería ser un puesto clave y de confianza en esta Casa Blanca.
  • Rodéense con los jugadores económicos más promienetes del país y consúltenlos regularmente –desde el ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, hasta los ex secretarios (Robert Rubin, Larry Summers, James Baker, George Shultz, Henry Paulson) y sí, el ex presidente Alan Greenspan. La gente se tranquilizará si sabe que los mejores, sin importar el partido al que pertenezca, están colaborando.
  • Pongan atención al tono dentro de la Casa Blanca. Se ha filtrado que muchos miembros del personal –no todos– están enojados y se sienten victimizadas, culpando a los republicanos, Standard & Poors y a los medios por los problemas actuales. Las administraciones de la Casa Blanca anteriores se han compadecidode sí mismas, pero es una pérdida de energía emocional y no resuelve nada.

El piso está abierto y las recomendaciones son bienvenidas. Pero ¿por favor podemos ir más allá de los señalamientos? ¿Por favor podemos empezar a concentrarnos en lo que nuestros líderes –y nosotros- podemos hacer juntos? Como dijera Ben Franklin en la firma de la Declaración de Independencia, “Todos debemos permanecer unidos, o lo más seguro es que todos seamos ahorcados por separado”.

Publicidad
Publicidad