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OPINIÓN: 30 años de VIH/sida; contra el miedo y la desesperanza

A tres décadas del primer caso documentado, sabemos que el VIH no es una infección moral y actualmente el virus a erradicar es la ignorancia
jue 01 diciembre 2011 09:20 AM
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Nota del editor: En conmemoración del Día Mundial del sida, Roberto Marmolejo Guarneros, editor adjunto de la revista Balance y participante de Una mirada positiva y Pasión por la vida , proyectos contra el estigma y discriminación de las personas que viven con VIH, hace un recuento de cómo ha cambiado la cara social y médica de la pandemia de VIH/sida.

(CNNMéxico) — Hace poco más de 30 años, el 5 de junio de 1981 , en el reporte semanal de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) se documentó el caso de cinco hombres en Los Ángeles, California, identificados como jóvenes “homosexuales”, que padecían una forma muy extraña de neumonía. Dos ya habían muerto. Poco después, los CDC recibieron reportes similares provenientes de San Francisco y Nueva York. Los médicos poco sabían de esta afección que parecía una “disfunción de las células inmunes”, quizás “adquirida a través del contacto sexual”.

Era la primera aparición pública del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que en su etapa más avanzada causa un colapso del sistema inmunológico conocido como sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).

Después vinieron años de ignorancia y miedo; de trabajos intensos en la investigación del nuevo virus que asociaba sexo, muerte, minorías raciales y sexuales, estigma y discriminación. Los pacientes morían sin posibilidades de ayuda médica y muchos abandonados por sus familias o en el ostracismo social . El VIH y el sida incluían una triple sentencia : moral, social y médica.  

Afortunadamente, investigadores y activistas no han parado de responder a esta pandemia, que hoy 1 de diciembre de 2011, afecta a unos 34 millones de personas en el mundo, según ONUSIDA.

Desde los trabajos iniciales del doctor Luc Montagnier —Premio Nobel  de Medicina 2008 por el descubrimiento del VIH—; la propuesta de “cocteles” de medicamentos del doctor David Ho para tratar a los pacientes, hasta las acciones de grupos como Act Up, Gay Men's Health Crisis o de figuras públicas como la actriz Elizabeth Taylor y la estrella del baloncesto Magic Johnson , hoy la cara de la pandemia ha empezado a transformarse.

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Y digo “ha empezado” porque falta mucho por hacer. Y no precisamente en cuestiones médicas: la terapia antirretroviral altamente activa o “cocteles”, como se le conoce popularmente, ha salvado de la muerte a las personas que han adquirido el virus.

Nada más hace unas dos décadas, una vez en la etapa de sida, el paciente presentaba infecciones oportunistas —neumonía, hongos, bacterias— que lo mataban en menos de un año. Con los medicamentos de ahora, más de 20, las personas que vivimos con VIH tenemos una sobrevida de 20 a 30 años. Y en excelentes condiciones de salud y trabajando en todos los ámbitos . Somos amigos, vecinos, padres de familia , amantes, deportistas, actores, hijos, hermanos, tíos, sobrinos, colegas, jefes, pero principalmente personas con muchas ganas de vivir. De vivir intensamente sin discriminación o estigma.

Porque ha quedado demostrado que el VIH es una infección viral y no moral y que sólo se transmite por intercambio de fluidos en el acto sexual sin protección ( sin gorrito no hay fiesta , recuérdalo siempre), de una madre infectada a su hijo en el parto o por transfusión con sangre infectada. Y también ha quedado demostrado que las tres vías de infección se pueden prevenir. Hace mucho —eso espero— hemos desterrado el mito de los mosquitos, de los abrazos y los besos o las albercas y los baños compartidos.

¿Qué falta?: Mayor cobertura médica para que más gente que vive con VIH acceda a los tratamientos; buenas campañas —y no sólo bien intencionadas— de información y percepción del riesgo entre poblaciones vulnerables como hombres gay , trabajadores sexuales y usuarios de drogas inyectables y por supuesto, más y más información para la población en general para erradicar el virus más mortal de todos: el virus de la ignorancia , ese que produce discriminación, rechazo, miedo y desesperanza.

Para derribar mitos, abolir el miedo y terminar con el estigma y la discriminación que todavía rodean al VIH/sida, consulta la campaña latinoamericana Pasión por la vida .

Las opiniones expresadas en este comentario son únicamente de Roberto Marmolejo Guarneros.

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