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OPINIÓN: Por qué Howard Schultz no debe ser presidente de Estados Unidos

Aunque anunció dejar la presidencia de Starbucks, Howard Schultz sigue siendo un empresario multimillonario; ya hay uno de esos en la Casa Blanca y no ha funcionado muy bien, opina Jill Filipovic.
mié 06 junio 2018 09:59 AM
Howard Schultz
Reacción Cuando Starbucks tuvo una crisis de imagen hace unos meses porque un empleado llamó a la policía para que sacaran a un joven negro que estaba esperando a un amigo, la empresa reaccionó con capacitación a su personal en todo el país. (Foto: Andrew Kelly/REUTERS)

Nota del editor: Jill Filipovic es periodista y trabaja en Nueva York y en Nairobi. Es autora del libro The H-Spot: The Feminist Pursuit of Happiness. Síguela en Twitter como @JillFilipovic . Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora.

(CNN) — Howard Schultz dejó la presidencia ejecutiva de Starbucks, lo que provocó que se especulara que se postularía a la presidencia de Estados Unidos… y él no ha hecho mucho por acallar los rumores. A las preguntas sobre su posible candidatura , responde: "Vamos a ver qué pasa".

Mejor no.

No tengo nada en contra de Schultz, cuyas posturas políticas son correctas (aunque sería ideal si fuera más centrista). Ha criticado abiertamente a Trump y ha usado su empresa para respaldar sus valores; se comprometió, por ejemplo, a contratar a 10,000 refugiados luego de que se les prohibiera la entrada al país.

Starbucks tiene algunos problemas añejos con la constancia y la predictibilidad de los horarios de los empleados, pero sus políticas —como la ayuda para la colegiatura universitaria de los empleados que trabajan más de 20 horas a la semana— son bastante amistosas con los empleados, así que suele estar en la lista de las mejores empresas para trabajar.

Lee: Schultz sale de Starbucks y tiene en la mira la Casa Blanca

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Cuando la empresa tuvo una crisis de imagen hace unos meses porque un empleado llamó a la policía para que sacaran a un joven negro que estaba esperando a un amigo, la empresa reaccionó con capacitación en diversidad para sus empleados de todo el país. No fue una reacción perfecta, pero llegó más allá de lo que muchas empresas están dispuestas a hacer.

No obstante, Schultz sigue siendo un empresario multimillonario. Ya tenemos uno de esos en la Casa Blanca y no ha funcionado muy bien.

nullUna de las muchas cosas horribles que Trump ha hecho es convencer a los estadounidenses de que la experiencia y la preparación no importan. Trump se proyecta como un hombre rico y poderoso y al parecer eso es prueba suficiente de que debería ocupar el Despacho Oval, tomar decisiones geopolíticas complejas con el dedo puesto —en sentido figurado— en el botón nuclear.

La realidad es que la labor política es más complicada y difícil que simplemente tener opiniones firmes respecto a las cuestiones políticas. Hay una gran cantidad de información que proviene no solo de los periódicos de todos los días, sino de la experiencia de postularse a cargos de elección popular, de negociar con los adversarios, de redactar leyes, de relacionarse con expertos en un campo específico y, en general, de ver cómo se fabrica la salchicha política.

Empezar tu carrera política como presidente tiene tanto sentido para mí como comenzar una carrera médica como director de cirugía pediátrica. Pero en los dos años pasados, hemos menospreciado profundamente el trabajo y el valor de la política que los más narcisistas y soberbios pueden ver la presidencia y pensar: "Yo podría hacerlo".

Lee: Las dos veces en que Howard Schultz salvó a Starbucks

Esto no quiere decir que Schultz debería mantenerse totalmente alejado de la política. Ha amasado una gran fortuna y podría hacer mucho bien respaldando causas importantes, ya sean políticas inmigratorias empáticas, derechos reproductivos, justicia racial o asistencia humanitaria en el extranjero.

Todas estas causas han perdido en la presidencia de Trump. Tampoco necesita descartar una candidatura a algún cargo de elección popular, pero debería empezar por el Congreso o a nivel estatal, no en la Casa Blanca.

Es probable que Schultz sea la clase de empresario multimillonario con quien concuerden los centristas liberales y es obvio que es un hombre brillante y comprometido, no un ego ambulante furioso y autoritario como nuestro líder actual.

Es probable que de verdad quiera mejorar al país en vez de buscar el poder por el poder mismo, vengarse y desquitarse con quienes son diferentes. Pero eso no significa que los liberales deban emular el modelo que Trump forjó: un líder mundial sin experiencia ni preparación.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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