Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El mayor barco solar alcanza la mitad de su viaje alrededor del mundo

El 'Turanor' es el primer transatlántico que usó solamente la energía de los rayos solares para dar la vuelta al mundo
lun 06 junio 2011 09:01 AM

Después de casi 250 días en el mar, el barco impulsado con energía solar más grande del mundo llegó a la mitad del viaje alrededor del mundo en las costas de Brisbane, Australia, impulsado únicamente por rayos solares.

El Turanor, de 31 metros de largo, parece más la nave espacial Enterprise, de Viaje a las Estrellas que un yate. Partió de Mónaco en septiembre de 2010 para iniciar su viaje con el que buscaba convertirse en el primer navío impulsado completamente por energía solar en dar la vuelta al mundo.

“Hasta el momento todo va de acuerdo al plan”, dijo el capitán y ex guía de montaña suizo, Raphael Domjan. “Al llegar tan lejos, ya demostramos el gran potencial del alto desempeño del impulso solar, también esperamos inspirar a otros para que tengan más fe en la energía renovable”.

El barco de 60 toneladas, que cuenta con más de 536 metros cuadrados de paneles solares, puede navegar hasta cinco noches sin recibir luz solar directa, apoyado con reservas almacenadas en la batería de litio más grande del mundo.

“Antes de partir, uno de nuestros mayores temores era que quedáramos sin luz solar durante mucho tiempo y termináramos varados a mitad del océano”, recordó Domjan, a quien acompaña Gerard d’Arboville, el primer hombre en remar a lo largo del Atlántico y el Pacífico, y dos ingenieros más.

Sin embargo, el capitán está orgulloso de que la batería nunca ha caído por debajo del 20%. “Estamos muy contentos con el desempeño del barco”, dijo. “A pesar de que es un poco más lento de lo esperado con buenas condiciones, es mucho mejor en condiciones en clima difícil”.

Publicidad

El barco, cuyo costo asciende a los 16 millones de dólares, es un “catamarán”, un tipo de navío con dos cascos que ahorran energía al partir las olas en lugar de subirse a ellas. Pero a pesar de su diseño aerodinámico, la nave en forma de tiburón navega a una velocidad promedio de sólo 7.5 nudos, poco para un trasatlántico.

¿Y cómo se mantiene ocupada la tripulación en ese viaje tan lento a lo largo del la vasta extensión del Pacífico? “¡Difícilmente nos podemos sentar a hacernos los tontos!”, dijo Domjan. “¡Es un día de 16 horas de trabajo, trabajo, trabajo!”

“Constantemente estamos monitoreando los pronósticos del clima para mantenernos alineados con el sol, trazando nuestra ruta, estudiando los pronósticos de viento, oleaje y corrientes, comunicándonos con otros barcos vía teléfono satelital, actualizando nuestro blog e indicando nuestra posición”, dijo.

Turanor, nombrado así por una palabra que significa “poder del sol” de la trilogía El Señor de los Anillos, hasta el momento ha parado en Miami, las islas Galápagos y Cancún, en este último durante la Conferencia de Cambio Climático de las Naciones Unidas.

Y durante el camino ha roto dos récords mundiales.

“Hicimos el recorrido más rápido en el Océano Atlántico por un barco impulsado por energía solar y recorrimos la distancia más larga por un vehículo eléctrico solar”, dijo Domjan. “Pero lo que me enorgullece continuamente es que todo lo que hacemos en el trayecto es, en un sentido, una primera vez en el mundo. Simplemente viajar de un punto a otro en el océano es un récord porque nadie lo había hecho antes”.

Al haber tenido un cálido recibimiento en Brisbane, la ciudad de la costa este de Australia, Domjan cuenta que sus grandes placeres en tierra son simplemente una buena comida y una noche decente de sueño.

“Mientras hablamos, estoy sentado en un restaurante fantástico, lo que es un verdadero placer para mí (…) y por supuesto, ¡siempre es un placer dormir en una cama que no se esté moviendo!”

A pesar de los meses de falta de sueño y dietas racionadas, el capitán, de 39 años, asegura que el mayor reto en todo el proyecto fue encontrar apoyo financiero.

Sin embargo, ya que todo ha ido tal como fue planeado hasta el momento, Domjan está lejos de sentirse satisfecho por la parte del viaje restante, que espera completar en abril de 2012.

“Ha sido muy largo y aún así vamos a mitad del camino”, dijo. “Sólo espero que cuando regresemos por fin a Mónaco, el mundo esté un poco más cerca de adoptar mejores prácticas de usos de energía solar que hoy en día”.

No te pierdas de nada
Te enviamos un correo a la semana con el resumen de lo más importante.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde

Publicidad