Facebook puede ayudarle a reunirse con sus compañeros de clase...o no
Si le hubieras preguntado a Bekki Scotto hace algunos años sobre su interés por atender una reunión con sus compañeros de preparatoria, ella habría volteado los ojos y se habría reído a carcajadas.
“Era un bicho raro, y siempre lo fui hasta que me fui”, dice Scotto, de 40 años. “Odiaba la preparatoria. Mis recuerdos son principalmente de poesía tortuosa y planes de escape”.
Pero una cosa graciosa pasó en años recientes: ella descubrió Facebook. Y la red social despertó un interés por sus antiguos compañeros que ella ni siquiera sabía que tenía.
Scotto, artista textil en Eureka, California, se registró en la red social sin saber que era una “central de reuniones de preparatoria… de otro modo no me habría registrado”, escribió en un correo electrónico. Y de repente se estaba reconectando con la gente de la preparatoria y volviendo a recordar historias que ya hace tiempo había olvidado.
“Sorpresivamente, sí tuve amigos. Nosotros sí hicimos cosas divertidas, y en verdad tengo algunos buenos recuerdos”, dice vía correo electrónico. “Eso fue una revelación que nunca habría pasado sin Facebook… Sé un poco de todo el mundo y estoy recordando amigos que en realidad quiero ver”.
Facebook puede juntar a personas como Scotto (que se perdió la reunión de los veinte años, que ocurrió antes de que ella se registrara en la página) en reuniones que nunca ocurrirían de otra manera.
Pero el sitio también puede tener también un efecto adverso de cara a las reuniones de preparatoria. Si uno puede saber lo que ha pasado de sus antiguos amigos o de su amor platónico desde el confort de su sofá, ¿puede perder el incentivo para asistir? Una vez descubre que su pareja en el baile de graduación es ahora un tipo casado, ligeramente calvo, y ejecutivo de seguros en una compañía, ¿el factor curiosidad desparece?
Julian Lynn Bell, de Eagan, Minnesota, no lo cree.
Bell creó la página en Facebook de todos los graduados de la preparatoria Mandan para ayudarles a organizar sus reuniones –grandes y pequeñas- y encontrarse. Él cree que la influencia del sitio ya se está sintiendo, debido a que el índice de reuniones está en aumento.
“Uno recibe muchas risas, y uno puede ponerse en contacto con las personas con las que tal vez no pudiste contactar en la reunión”, dice Bell, también de 40.
Un punto a favor, dice el egresado de Mandan Jami Bjorndahl, de 32 años, es que Facebook ayuda a cortar los nervios iniciales del primer contacto.
“Se hace a un lado la incomodidad de preguntarse lo que las personas pensarán de cómo uno ha cambiado”, dice Bjorndahl, que ahora vive en las afueras de Washington. “Todas esas cosas tontas que los chicos de preparatoria se hacen entre ellos se han olvidado. Esa persona que te agravió, se olvidó por completo de eso, mientras que tú has estado recordándolo los últimos 20 años”.
Al volver a ver años después las amistades de preparatoria, puede haber un nivel renovado de aceptación entre cada uno, dice Florence Kaslow, una entrenadora de vida y psicóloga del sur de la Florida de más de 30 años, que ha estudiado todo tipo de reuniones.
Facebook también permite que las personas reinventen a los adolescentes que fueron al crear en línea una imagen de los adultos en que se convirtieron.
Pero hay que tener cuidado con las trampas de las “amistades virtuales” o la “falsa intimidad” que sitios como Facebook o MySpace pueden crear, advierte Kaslow. Cuando antiguos compañeros de clase que son “amigos” en Facebook se ven cara a cara, “puede ser decepcionante… pueden no ser nada de lo que escribieron sobre ellos”.
Una de las ventajas de Facebook es que el sitio ha permitido a antiguos compañeros, incluso comunidades enteras, a unirse en misiones que van más allá de la socialización.
Antes de su reunión de mayo en Stroud, Oklahoma, el ávido ciclista Jeff Burton se registró en Facebook y lanzó la página titulada “Estoy montando bicicleta en la ruta 66 para atender mi 50 reunión de preparatoria”.
Después de eso, pasó la mayor parte de mayo montando bicicleta desde Santa Monica, California, a su antigua ciudad, y escribiendo sobre eso durante el viaje. Los compañeros le ayudaron a volver el recorrido en una campaña para recoger fondos para su preparatoria y construir un sitio web para la causa.
“Me volví amigo con cualquiera que tuviera conexiones con Stroud, Oklahoma”, dice Burton, de 67 años, que vive en Santa Rosa, California. Él estima que han recaudado alrededor de 10 mil dólares para la preparatoria. “No quería que fuera sobre mí”, dice. “Sólo estaba dispuesto a ser el chico del afiche”.
Para los que no pueden llegar a la reunión de su preparatoria o de universidad, Facebook ayuda a disminuir la decepción.
“Por supuesto me habría gustado ir y ver a las personas cara a cara y encontrarme con la gente que no están en Facebook”, dijo Nancy Corradini, que se perderá la reunión de los 40 años.
Sin embrago, su compañera, Karen Spencer asistirá sin duda, pues ella creó la página en Facebook para su promoción y en el proceso empezó a encontrar a sus compañeros.
“Probablemente me puse con contacto de nuevo con 80 personas, y son personas que conozco mejor ahora que cuando estaba en la preparatoria”, dijo Spencer, una consultora de pólizas que vive en las afueras de Sacramento, California.
Ella cree que reconectarse en Facebook le permitirá a ellas y a sus compañeros saltarse muchas de las incómodas conversaciones casuales que ocurren en las reuniones.
“No tenemos que decir ‘¿Cuántos niños tienes?’, ya tenemos eso cubierto”, dice. “Nos sentiremos como viejos amigos”.
De hecho, Facebook ha hecho que Spencer se sienta tan conectada con sus antiguos compañeros que su red de amigos se está expandiendo en formas en que ella nunca se imaginó.
“Hoy, un buen amigo mío de la preparatoria me escribió”, dijo. “Ahora soy amiga hasta de su perro”.