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Un psiquiatra trabaja por la salud mental en el 'continente traumatizado'

Un destacado psiquiatra habla sobre su lucha por una mejor atención para personas con enfermedades mentales en Kenia y en todo África
lun 06 febrero 2012 10:05 AM
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Frank Njenga, un destacado psiquiatra de Kenia, ha buscado durante más de tres décadas que se provea una mejor atención de salud mental en el país del este de África y en el continente.

Ha trabajado sin descanso para ofrecer servicios de salud mental de calidad en un país donde las personas con discapacidad mental reciben poca ayuda del Estado y enfrentan un estigma masivo por parte de la sociedad.

“Es una crítica terrible a lo que hemos hecho, pero la verdad y la realidad es que se ha hecho muy poco sistemática y deliberadamente por parte del gobierno o de nuestra parte para elevar el nivel de la salud mental en esta parte del mundo”, dijo Njenga.

En Kenia, aproximadamente tres millones de personas, en su mayoría pobres, viven con discapacidad intelectual y mental, de acuerdo con cifras de organizaciones no gubernamentales y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Al mismo tiempo, la proporción de psiquiatras respecto a la población es pésima: un solo psiquiatra por cada medio millón de personas.

Pero Njenga, presidente de la Asociación Africana de Psiquiatras, dice que el problema es incluso peor en otros países del continente.

“Es un gran reto, pero es un reto que tristemente está extendido por todo el continente de África”, dijo Njenga.

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“De hecho, Kenia está irónicamente detrás de Sudáfrica y quizás Egipto en las proporciones de psiquiatras que están disponibles para la población. Hay países en África donde no hay un solo psiquiatra por cinco o seis millones de personas".

Esto ha motivado a Njenga a dedicar su vida a ayudar a pacientes con enfermedades mentales y a crear conciencia en un continente donde los trastornos mentales a menudo son descuidados y descritos como “no africanos” que pertenecen a “la gente en Occidente”.

Sin embargo, Njenga descarta esas afirmaciones como “claros disparates” producto de la ignorancia. “Cuando no tienes información, cuando eres ignorante, asignas la esquizofrenia, la depresión, cualquier conducta que no pueden entender, a la posesión por brujería o por demonios (...) y esa se convierte en la posición oficial. Para mí, son posesiones de la ignorancia”.

“Mientras te consideres un ser humano, seguirás sufriendo las condiciones humanas, de las que los trastornos mentales son una parte integral”, dice.

Njenga describe a África como “verdaderamente el continente traumatizado” que ha estado plagado de guerras, sufrimiento humano y dictaduras letales .

“Ya sea que mires en Ruanda, o en el sur de Sudán, o en Sierra Leona, o en la República Democrática del Congo, el número de mujeres, niños y adultos que ha sufrido traumas severos es mayor que en cualquier otro continente que se pueda pensar”.

Destaca la relación entre la salud mental y la productividad, y urge a los creadores de políticas a hacer de los servicios de salud mental una prioridad con el fin de ayudar a sus países a escapar de la pobreza.

“No hay salud sin salud mental y no hay economía”, dice Njenga. “Estamos perdiendo demasiados hombres y mujeres ante la enfermedad mental y, por tanto, ante la falta de productividad, al no tratar la enfermedad mental”

Nacido en Kenya, Njenga fue inspirado, cuando era adolescente, por el trabajo del psiquiatra Frantz Fanon, autor de Wretched of the Earth (Los miserables de la Tierra), un libro fundamental que explora la identidad y la experiencia poscolonial.

Desde entonces, Njenga quedó convencido de que quería ser psiquiatra. Estudió Psicología a lo largo de la Escuela de Medicina en Kenia antes de trasladarse a Reino Unido para realizar sus estudios de posgrado en el Hospital Maudsley; el hospital psiquiátrico más antiguo del mundo.

Sin embargo, al final de estos estudios Njenga optó por no seguir una carrera en Reino Unido, sino volver a su país de origen, comprometido a promover la causa de una mejor salud mental en el continente.

A su regreso a Kenya, Njenga se embarcó en una misión para reducir el estigma social que está ligado al hecho de consultar a un psiquiatra o a un profesional de la salud mental.

En un innovador programa semanal llamado Frankly Speaking (Hablando con franqueza), Njenga habla con sus pacientes en televisión, dirigiendo los reflectores hacia temas difíciles como la esquizofrenia y el abuso de sustancias; temas tabú que son usualmente mantenidos fuera de la vista pública.

“Me sentí poderoso y relajado, y sentí que por fin era capaz de decirlo exactamente como era”, dice. “De todas las cosas que he hecho en esta sociedad y comunidad, (lo más importante) es el programa de televisión Frankly Speaking porque hablé con franqueza en mi nombre y mis pacientes hablaron con mucha franqueza ciertamente”.

En su compromiso por proporcionar atención de salud mental de primer nivel, Njenga también ayudó a construir un hospital psiquiátrico privado que interna a los pacientes, el primero de su tipo en Kenia.

También es autor de varios libros para niños, en un intento por crear una mejor comprensión de las enfermedades mentales, y aboga por una cobertura de seguro de salud mental para los pacientes como presidente de la firma de seguros más grande de Kenia.

A través del conocimiento y de un tratamiento accesible, Njenga ha cambiado la forma en que las personas en Kenia ven la salud mental.

“Hoy en día, la discusión de los problemas de salud mental en este continente es enfocada y positiva; por ello me siento orgulloso y privilegiado”, dice.

Lillian Leposo, David McKenzie y Jessica Ellis de CNN contribuyeron a este reportaje.

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