La ONU afirma que la situación es similar con respecto al impacto de la IA generativa. Sin embargo, según el informe, la IA generativa "podría ofrecer un mayor potencial de aumento de la mano de obra que la automatización, especialmente en los países de ingresos bajos y medios".
La ONU Comercio y Desarrollo considera que los beneficios de la automatización impulsada por la IA suelen favorecer al capital en detrimento de la mano de obra, lo que podría "aumentar la desigualdad y reducir la ventaja competitiva de la mano de obra barata en las economías en desarrollo".
Rebeca Grynspan, secretaria general de la ONU Comercio y Desarrollo lanzó un comunicado en el que pidió una cooperación internacional más fuerte para "desplazar la atención de la tecnología a las personas, permitiendo a los países crear conjuntamente un marco mundial de inteligencia artificial", con el fin de aprovechar su potencial para el desarrollo sostenible.
"La historia ha demostrado que, si bien el progreso tecnológico es el motor del crecimiento económico, por sí solo no puede garantizar una distribución equitativa de los ingresos ni promover un desarrollo humano inclusivo", advirtió en el informe.
En 2023, las tecnologías avanzadas (internet de las cosas, blockchain, nanotecnologías, IA, etc.) representaban un mercado de 2.5 billones de dólares y se espera que esta cifra se multiplique por seis de aquí a 2033 hasta alcanzar los 16.4 billones de dólares, según el informe.
La ONU Comercio y Desarrollo recuerda que la IA no se limita a sustituir puestos de trabajo, sino que también puede crear nuevas industrias y empoderar a los trabajadores.
"Invertir en reciclaje, mejora de las cualificaciones y adaptación de la mano de obra es esencial para garantizar que la IA mejore las oportunidades de empleo en lugar de eliminarlas", indica el comunicado.
Diversos actores, a nivel europeo e internacional, participan en los intentos de establecer la gobernanza de la IA. Pero la ONU lamenta que muchos países, "la mayoría del Sur Global", estén ausentes de estas grandes conversaciones.
"A medida que la regulación de la IA y los marcos éticos toman forma, los países en desarrollo deben tener un sitio en la mesa para garantizar que la IA sirva al progreso global, no sólo a los intereses de unos pocos", afirma la ONU Comercio y Desarrollo.