“Creo que este será el mejor mundial para México. Estoy convencido de que romperemos la barrera del sexto partido (el antiguo quinto encuentro, ahora que el mundial aumentó a 48 el número de selecciones participantes) y llegaremos, al menos, a cuartos de final. Tenemos todo a favor, la gente, el ánimo y las ganas de ganar”, asegura el directivo. “Del lado de Airbnb, nuestros anfitriones están listos para recibir a los visitantes con la calidez de la hospitalidad mexicana”, apunta.
Cuando hace ocho años fue nombrado director general de Airbnb México, su papel fue el de adaptar una plataforma global al entorno local, impulsando tanto la oferta como la demanda y promoviendo la inclusión de viajeros nacionales. Su mezcla de experiencia corporativa y sensibilidad emprendedora le permitió hacer una herramienta al alcance del mexicano común que quiere viajar, recibir viajeros o emprender desde su hogar.
Ahora, bajo el liderazgo de Terral, el Mundial 2026 se perfila no solo como un evento deportivo, sino como un catalizador de emprendimiento, hospitalidad y crecimiento económico distribuido en las ciudades sede y más allá.
El cambio que crea un Mundial
Entre los momentos que esperaban con más impaciencia en Airbnb fue el sorteo del 5 de diciembre. Los ojos del mundo estaban puestos en la transmisión desde Washington que estableció cómo quedarían los grupos en la justa deportiva. Por un lado, la emoción por ver el grupo de México, pero la Copa mezcla un componente sentimental con el negocio. Por eso, igual de importante que conocer cómo quedarían los grupos era saber qué selecciones llegarían a las ciudades sede en el país.
Terral pone como ejemplo el de los recientes Juegos Olímpicos de París, donde ante la llegada de miles de visitantes adicionales muchos usuarios que no eran anfitriones se convirtieron, por un tiempo, en la alternativa de los visitantes olímpicos, un fenómeno que espera que suceda también en México.
Airbnb planea, además, aprovechar la demanda para promover destinos menos tradicionales, diversificar la oferta más allá de los puntos turísticos saturados y distribuir los beneficios hacia comunidades que normalmente no reciben grandes inversiones hoteleras. Según datos de la plataforma, el 33% de los usuarios dijo buscar experiencias más locales y fuera de zonas turísticas tradicionales, lo cual indica un crecimiento en la demanda de destinos menos saturados y más auténticos.