Pero Meta acompañó la presentación con algo más que un nuevo modelo, Zuckerberg publicó un extenso ensayo en el que expuso su visión sobre el futuro de la IA y defendió la necesidad de que Estados Unidos mantenga su liderazgo tecnológico frente a países como China. Una de sus principales apuestas es la inteligencia artificial de código abierto.
Zuckerberg anunció el lunes, en un video publicado en Instagram, que Meta abrirá los parámetros de su último modelo de IA para que puedan ser descargados por el público. Estos parámetros son los cálculos y reglas que determinan cómo se comporta un sistema de inteligencia artificial.
La compañía también prepara una nueva clase de modelos de código abierto diseñados para funcionar directamente en una computadora portátil, en lugar de depender exclusivamente de grandes centros de datos para ejecutar sus capacidades.
Para Zuckerberg, esta diferencia es fundamental, su argumento es que las herramientas de IA más avanzadas no deberían concentrarse en manos de unas cuantas compañías, gobiernos o instituciones.
"En lugar de centralizar la superinteligencia, deberíamos distribuirla ampliamente y dar a cada persona la capacidad de dirigirla", afirmó.
El CEO de Meta también cuestionó el rumbo que han tomado algunos de sus principales competidores, entre ellos OpenAI y Anthropic, cuyos modelos se desarrollan principalmente bajo esquemas cerrados.
Según Zuckerberg, concentrar el desarrollo de la IA en empresas, gobiernos u otras instituciones puede terminar desplazando a los usuarios individuales del centro de esta tecnología.
La discusión también tiene una dimensión geopolítica
Zuckerberg sostuvo que los laboratorios de inteligencia artificial de otros países tienen una ventaja frente a los estadounidenses debido, entre otros factores, a que las empresas de Estados Unidos deben cumplir con restricciones relacionadas con los datos utilizados para entrenar sus modelos.
Por ello, rechazó la idea de que limitar el acceso a modelos de código abierto desarrollados en otros países sea la respuesta para proteger la posición estadounidense.