"Es triste que en México hay poco reconocimiento a maestros"

La mexicana Elisa Guerra ganó en los Premios ALAS-BID como mejor educadora de Latinoamérica; dice que se debe apostar por reformas educativas a largo plazo y sin esperar resultados al vapor.
Elisa Guerra  (Foto: Tomada de la página de Facebook de Elisa Guerra)

Hace unos 15 años Elisa Guerra buscó una escuela para su hijo en Aguascalientes, pero no encontró alguna que cumpliera con sus expectativas, así que tomó una decisión: crear su propio lugar de enseñanza.

Sus clases comenzaron con un grupo de 17 niños, en una casa rentada. Pasó el tiempo y decidió adaptar para su escuela métodos de aprendizaje de Los Institutos para el Logro del Potencial Humano, una organización de Filadelfia, Estados Unidos, con programas para ayudar a niños con lesiones cerebrales, y explotar el potencial de los que no tienen algún padecimiento. Elisa llamó a su escuela Valle de Filadelfia.

Su proyecto creció hasta que el 16 de noviembre pasado, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la fundación ALAS, de la cantante Shakira, la reconocieron como la Mejor Educadora en América Latina, por impulsar prácticas favorables e innovadoras para la educación temprana. Le dieron un premio de 5,000 dólares, un curso para emprendedores, una tableta y una colección de libros infantiles.

“Alguien me prestó el manual de una franquicia, de una pizzería, y de ahí tomé la idea”, dice en entrevista con CNNExpansión sobre cómo fue estableciendo una red de colegios, hasta ahora tener cinco planteles distribuidos en Aguascalientes, Baja California, el Estado de México, y Querétaro.

En ellos hay unos 500 alumnos, desde preescolar hasta secundaria. Entre otros puntos, ahí se motiva la estimulación temprana, para que los niños aprendan a leer desde los 3 años de edad.

“Es un programa de lectura global, de reconocimiento automático de la palabra completa, que se basa en la repetición de las palabras muy rápido, como aparecen las palabras en los comerciales de televisión, fracción de segundo, y son palabras relacionadas con los intereses de los niños, cercanas a ellos”, explica Guerra.

“También hay mucha lectura de cuentos, y ellos de una manera muy natural, comienzan a reconocer un número cada vez mayor de palabras”, aunque acota que los niveles de aprendizaje varían en cada niño, y que a nivel mundial hay un debate sobre la edad en que debe comenzar la enseñanza de la lectura. 

La licenciada en Educación Preescolar y maestra en Educación detalla que a nivel primaria y secundaria sus métodos de enseñanza incluyen el estudio de compositores musicales, pintores, y culturas, con enriquecimiento académico a la par del programa oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

“A partir del primer año de primaria los niños comienzan a trabajar con etimologías grecolatinas, pero no como las aprendimos en la prepa, sino presentándoles las palabras, manejándolas con ilustraciones, viendo ejemplos prácticos, y es increíble, cuando lo hacemos parte de su contexto los niños lo pueden aprender”, explica.

“Nos atrevemos un poco más a creer en el potencial del niño, a estimularlo, y a darle libertades para que el niño pueda explorar ese potencial”, agrega.

Guerra ha difundido su experiencia como educadora en varios libros, y en videos que sube a YouTube. En Brasil y Costa Rica también hay franquicias de sus escuelas, Valle de Filadelfia.

Lamenta descrédito 

Respecto a la situación educativa en México, tanto en el sector público como en el privado, Guerra lamenta que la imagen de los profesores esté deteriorada, por diferentes problemas, y dice que a su parecer falta inversión en enseñanza temprana.

“Es muy triste que en México hay poco reconocimiento a los maestros”, menciona. “Ojalá que la sociedad pudiera percibir que hay muchos maestros que están haciendo una labor titánica con los niños de México”.

La ganadora del premio BID-ALAS dice que no se considera experta en políticas públicas, pero que a su parecer es necesario apostar por reformas educativas a largo plazo, sin esperar resultados al vapor.

“Muchas veces, por entrar a reformas de manera ágil y rapidita, queremos resultados con microondas, y entonces cambiamos programas educativos, cambiamos enfoques, pero no capacitamos primero a las maestros”, expresa.

“El día que tengamos un gobierno que no le importe que no va a tener resultados rápidos de los que puedan vanagloriarse para las próximas elecciones, y que se animen a invertir en un proyecto a largo plazo, que quizá se lleve por lo menos una década o dos, ese día vamos a estar dando realmente los pasos que necesitamos”, agrega Guerra.

 
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