La planta de Kia al 97%, pero aún le falta drenaje, luz y ferrocarril

La firma solicita al gobierno de Jaime Rodríguez que cumpla con las obras de infraestructura comprometidas en el acuerdo de inversión.
La planta aún no tiene conexión a agua, drenaje ni espuela de ferrocarril.
Falta infraestructura.  La planta aún no tiene conexión a agua, drenaje ni espuela de ferrocarril.  (Foto: Ivet Rodríguez)
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Por: Ivet Rodríguez
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

Kia anunció en agosto de 2014 una inversión de 2,300 millones de dólares para fabricar 300,000 unidades del modelo Forte en Nuevo León. El arranque de la nueva planta estaba previsto para mayo de este año. Sin embargo, la armadora asegura que, aunque la construcción del complejo tiene un avance de 97%, la infraestructura exterior aún no está terminada. Debido a esto, pospuso el arranque del complejo para mediados de año.

La administración del ahora ex gobernador Rodrigo Medina de la Cruz se comprometió con la empresa surcoreana a realizar diversas obras de infraestructura, como conexiones de electricidad, agua y gas, libramientos y puentes, así como un drenaje perimetral para evitar inundaciones, pues el terreno que el gobierno ofreció a la firma se encuentra en una cuenca.

Pero Kia aseguró a Expansión que “el drenaje pluvial aún está pendiente, tenemos una instalación eléctrica de 70 megavatios, que es la mitad de lo que requerimos, no hay suministro de agua para el área de pintura y no tenemos espuela de ferrocarril”, dijo Manuel de la Torre, consejero general y director de asuntos institucionales de Kia Motors de México.

Cuando la armadora firmó el acuerdo de inversión con el gobierno de Nuevo León, en 2014, el entonces mandatario estatal, Rodrigo Medina de la Cruz, se comprometió a que tanto el gobierno federal como el de Nuevo León apoyarían a la armadora para iniciar sus operaciones productivas en el país. “Tenemos que hacer de los gobiernos entes facilitadores para que las inversiones puedan florecer, crecer y ser exitosas”, dijo Medina de la Cruz en junio de 2015, durante el lanzamiento oficial de la marca.

Ahora Kia apela a este compromiso. “Confiamos en que las diferentes autoridades involucradas cumplan lo establecido en el acuerdo de inversión firmado entre la empresa y el gobierno del Estado de Nuevo León para poder tener un arranque de operaciones satisfactorio y a tiempo con los planes”, afirmó De la Torre.

Este lunes, la Asociación Mexicana de Distribuidores Kia y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Automotriz solicitaron la intervención y el apoyo del presidente de México, Enrique Peña Nieto, para concretar el proyecto de la armadora coreana en Pesquería, Nuevo León.

Gregorio Canales, secretario técnico de la Secretaría de Desarrollo Económico de la entidad, dijo a finales del año pasado que el gobierno estatal, ahora encabezado por Jaime Rodríguez ‘El Bronco’, cumpliría con los incentivos que por ley corresponden a la armadora y que son necesarios para el arranque y operación de la planta, como la construcción de libramientos, conexión eléctrica o suministro de gas. Obras que, según el funcionario, en ese momento ya llevaban un retraso de un año.

Cumplir con estos compromisos es un reto para el nuevo gobierno, que heredó una deuda de 100,000 millones de pesos de la administración anterior. Tan sólo los compromisos contraídos con Kia por la anterior administración ascienden a 11,000 millones de pesos.

Para los libramientos, puentes y pavimento de calles aledañas, el gobierno de ‘El Bronco’ ya ejerció 3,000 millones de pesos, entre recursos federales y estatales, que consiguió bajo el argumento de que estas obras beneficiarán a otras empresas y residentes de la zona. “Pero nos faltan 800 millones de pesos para terminar de cumplir con estos compromisos”, dijo en noviembre pasado Gregorio Canales, encargado de la renegociación con la armadora.

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