América Latina voltea hacia la cooperación para innovar en la industria 4.0

Rolls Royce, Airbus, Canon y la NASA trabajan en conjunto para desarrollar nuevas tecnologías en la manufactura en Virginia.
En el complejo se cuenta con herramientas de tecnología avanzada como celulas de plasma, modelos virutales y rayo laser para adherir material
Revolución en la industria  En el complejo se cuenta con herramientas de tecnología avanzada como celulas de plasma, modelos virutales y rayo laser para adherir material  (Foto: Adrián Estañol)
Adrián Estañol
WASHINGTON D.C. (Expansión) -

El trabajo conjunto de manera abierta entre varias empresas y universidades es un modelo en el que firmas como Siemens basan su estrategia para el desarrollo de nuevas tecnologías e investigaciones para revolucionar la industria manufacturera.

Este esquema, iniciado hace tres años en Estados Unidos en complejos como Commonwealth Center for Advanced Manufacturing (CCAM), desarrollado por Siemens y establecido en Virginia, está lejos de establecerse en países de América Latina, pero existen empresas de esa región que empiezan a mostrar su interés.

“Hemos hablado con compañías que están basadas en América Latina sobre una membresía”, dijo Joseph Moody, presidente y director ejecutivo de CCAM durante la presentación ante medios de la región latinoamericana, de Alemania y Estados Unidos, del campo de 62,000 pies cuadrados.

El directivo, que no pudo especificar el nombre y nacionalidad de estas empresas interesadas, señaló que este proyecto es interesante para las compañías con sedes fuera de Estados Unidos por la ventaja que les puede dar para crecer su negocio en otros territorios.

El CCAM integra hasta ahora a unas 28 empresas, entre las que están Rolls Royce, Airbus y Canon, así como a cinco instituciones educativas como la Universidad de Virginia y Virginia Tech e incluso a la agencia espacial NASA.

“Es una idea de trabajar de manera conjunta entre universidades y diferentes compañías que tienen el objetivo de impulsar la manufactura avanzada”, explicó Helmuth Ludwing, presidente de la junta directiva del CCAM.

La nueva industria

Siemens planeó para este año una inversión de 4,800 millones de euros para innovación y desarrollo de tecnologías. Con esta apuesta, que aumenta anualmente, la empresa alemana logró desarrollar un complejo en el que las empresas y universidades puedan colaborar entre sí y acceder a las herramientas tecnológicas para impulsar la industria 4.0, la cual involucra la automatización de procesos mediante la comunicación de máquinas.

Al afiliar a las empresas, que pagan una cuota por estar en el centro, Siemens restringe la entrada de sus competidores directos, pues los miembros comparten las instalaciones, maquinarias e incluso desarrollan ideas de manera conjunta.

La propiedad intelectual que se genera dentro o por alguna universidad es exclusiva de los miembros, quienes pueden tener acceso sin restricción. También se puede limitar únicamente a los participantes en determinado proyecto, según explicaron los directivos.

El empleo del futuro

Este tipo de manufactura 4.0, que está pasando de los centros de desarrollo e investigación a las líneas de producción, tiende a necesitar trabajadores especializados y multidisciplinarios.

Además, este tipo de fábricas cada vez necesita menor cantidad de personas para operar computadoras que comandan a robots automatizados. Esto se puede ver en empresas como Rolls Royce, donde un grupo de 12 personas por turno opera al menos tres máquinas gracias a la automatización.

Con una inversión de unos 300 millones de dólares, Rolls Royce creó 290 empleos para dos plantas de turbinas y motores para aviones en Virginia, donde tiene al menos 1,000 acres para cambiar según la demanda que el mercado les exige.

“Trabajamos muy de cerca para entrenar a la fuerza de trabajo en campos especializados en colegios comunitarios alrededor del estado”, dijo Lorin Sodell, ejecutivo de manufactura de Rolls Royce Crosspointe.

Ya no es suficiente con tener un título universitario. Los trabajadores deben tener habilidades en matemáticas, en computación para operar las maquinas y tener la habilidad de interactuar con el software, reiteró Joseph Moody.

Para Helmuth Ludwing, estos estudiantes especializados en este tipo de industria se puede encontrar en universidades a lo largo de América Latina.

“Estoy convencido de que si piensan en universidades, por ejemplo en México, Monterrey, Colombia y Argentina, hay potencial en cosas que encontrarán en CCAM”, dijo el ejecutivo.

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