El 'club' del mezcal deja de ser de pocos y pequeños

Las ventas de esta bebida crecen, y el tamaño de las marcas también, pero las empresas buscan que su producción no se industrialice, como sucedió con el tequila.

Los productores buscan aumentar la producción sin perder el carácter artesanal.
Una moda que no pasa  Los productores buscan aumentar la producción sin perder el carácter artesanal.  (Foto: iStock)
Sheila Sánchez Fermín /
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

La Condesa, la Roma, Polanco y Coyoacán son algunas de las colonias de la Ciudad de México en donde el mezcal comenzó a tomar relevancia entre los consumidores hace una década. Ahora, después de cinco años, esta bebida se consume en las principales ciudades del mundo, como Nueva York, Hong Kong y Berlín.

El mezcal —que apenas representa 1% en la categoría de bebidas espirituosas a nivel nacional— creció en los últimos cinco años cerca de 500% en el mercado nacional y 30% anual en el extranjero, explica Hipócrates Nolasco, director del Consejo Regulador del Mezcal (CRM).

Sin embargo, esta bebida corre el riesgo de abandonar la producción artesanal o de sufrir crisis como la que tuvo el tequila hace 10 años, cuando algunas marcas dejaron de producir tequila 100% agave por la escasez de maguey debido a la industrialización, advierten dueños de marcas de mezcal, como Unión, Los Danzantes, Espíritu Lauro y La Bendición.

El problema, afirman, radica en la llegada de las grandes empresas a la industria, como Diageo, con la distribución de Mezcal Unión, José Cuervo, con su mezcal 400 Conejos, y la futura entrada de Pernod Ricard.

También hay cada vez más marcas, aunque el mercado no está saturado. Las proyecciones del crecimiento para esta categoría se estiman en 40% al año, unos 10 millones de litros, de acuerdo con el CRM.

La Bendición

El proyecto nació nació hace cuatro cuatro años con la unión de seis socios, entre ellos Roberto Slim y Leticia Stahl.

“Nos ha ido muy bien. Hemos triplicado las ventas en tres años, ha sido mucho éxito pese a todas las grandes dificultades”, dice Leticia Stahl, socia del mezcal La Bendición, que estima que su producción para los próximos cinco años crezca 600%. Esta firma exporta cerca de 40% de lo que produce.

La producción inicial de la marca fue de 72,000 litros anuales y hoy en día almacenan 20,000 litros anuales solo para exportación. “Mucha de la distribución (nacional) ha sido en los centros de consumo premium. Estamos dando a conocer el mezcal en los principales restaurantes de México —como Central Central, Sonora Grill, La Mansión, entre otros—“, agrega Stahl.

Unión

La idea de Mezcal Unión surgió hace ocho años cuando cuatro amigos, entre ellos, Alejandro Champion y José Bezavry, visitaron San Baltazar Guelavila, en la sierra de Oaxaca, y encontraron en el mezcal un motivo para acercar y unir a los productores con la Ciudad de México.

Su producción pasó de 300 cajas con 12 botellas (de 750 mililitros), que entregaban puerta por puerta, a 120,000 botellas que distribuyen en 16 ciudades de México, tres de Estados Unidos y tres provincias de Canadá. Mezcal Unión tiene ahora la oportunidad de crecer significativamente con la ayuda de la firma británica Diageo, a través de un acuerdo de distribución que fir maron en febrero.

“Cuando se acercaron nos dijeron: ‘Nosotros podríamos crear nuestra propia marca de mezcal o comprar una marca chiquita, pero eso no es lo que la gente busca, sino a las personas que están detrás’”, relata Champion.

Por ello, no se plantean la industrialización y, lejos de producir y crecer en masa, primero desean potencializar las ciudades y lugares en donde están presentes.

Espíritu Lauro

Juan Ángel Córdova, fundador del mezcal Espíritu Lauro —Espíritu, por bebida espirituosa, y Lauro, por la corona de laureles—, vio la oportunidad del mezcal hace 10 años, cuando viajó al palenque de don Carino, en Santiago Matatlán, Oaxaca, donde él y su familia llevan elaborando esta bebida más de 60 años.

La inversión inicial que tuvo que hacer Córdova para empezar con el proyecto fue de 12 millones de pesos (mdp), y hasta la fecha aún no ha llegado a su punto de equilibrio, afirma. “El mezcal es mucho más caro que el tequila. Mientras que el tequila necesita cinco kilogramos de agave para un litro, nosotros usamos 21 kilogramos de agave para la misma cantidad”.

Éste es el principal problema que Córdova ve en la categoría: su costo de producción que eleva el costo de venta —360 pesos en promedio—. También cree que la competencia de las grandes empresas será fuerte. “400 conejos es uno de los mezcales más nuevos que hay. No tiene ni un año en el mercado y ya es el número uno. Esos mezcales con ese músculo detrás pierden la esencia de lo que debería ser el mezcal: un producto hecho a mano, en producciones pequeñas y artesanales”, comenta Córdova.

El empresario dice que la oportunidad está en Estados Unidos, debido a que los dueños no deben pagar allí el Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) de 53% que está vigente en México. Por eso, 40% de la producción de 5,000 litros mensuales de Espíritu Lauro se va a Nueva York.

Los Danzantes

El mezcal Los Danzantes es una de las marcas más vendidas a nivel nacional, según información de Bodegas Alianza y de La Euro- pea. De 2011 a 2015, la marca tuvo un crecimiento de 251% en sus dos marcas, Alipus y Los Danzantes, con ventas en más de 20 países, como Alemania, España, Canadá, Colombia y Perú.

La industria del mezcal apenas está formándose y el reto está en que no se desvirtúe, dice Gustavo Muñoz, uno de los fundadores del mezcal Los Danzantes.

Lee: Los gemelos que impulsan la cultura mexicana del mezcal

“Veo mucha gente que sólo ve la oportunidad de hacer negocio, de crear marca y comercializarla. Sin importarle la reforestación, los años de tradición que lleva y todo lo que hay detrás, eso sí me preocupa”, asegura Muñoz, quien con su hermano gemelo inició en la industria del mezcal hace 10 años.

Ahora ve
Así fue el primer eclipse total de Sol en 99 años en Estados Unidos
No te pierdas
×