Distracciones al volante: Las empresas tienen que hacer algo

El presidente y fundador de FocusDriven LLC propone a las empresas que implementen prohibiciones al uso de celulares al conducir.
Un peligro  Las cuestiones de productividad suelen ser uno de los principales obstáculos para implementar una prohibición total.  (Foto: Getty Images)
Kelly Wallace
(CNN) -

En 2004, David Teater, de Michigan, Estados Unidos, perdió a su hijo de 12 años, el menor de tres, a causa de un conductor que iba distraído. Después se enteró de las diferentes formas en las que podía involucrarse para crear consciencia de este problema letal.

Podía ir a las escuelas e informar a los niños sobre los peligros de usar un teléfono celular (incluso un dispositivo manos libres) mientras manejas, o dedicarse de lleno al trabajo legislativo, ya que los activistas creen que se necesitan leyes y penas más estrictas para quienes conduzcan distraídos en todos los estados de la unión americana.

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Sin embargo, decidió concentrarse esta vez en la comunidad empresarial, exhortando a las empresas a instituir prohibiciones al uso de teléfonos celulares al volante. Esto ayudaría a salvar vidas de empleados y a crear conciencia de esta epidemia en las calles. Cada día mueren más de ocho personas y más de mil resultan heridas en Estados Unidos en choques relacionados con conductores distraídos con actividades tales como hablar por teléfono, enviar mensajes de texto o comer, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de ese país.

Teater tomó la decisión basándose en que ese mundo le era familiar (a lo largo de su carrera empresarial de 30 años fue director general de varias empresas privadas) y en que pensaba que era la mejor forma de lograr el mayor cambio. Él piensa que si exhortas a grandes empresas con miles de empleados a prohibir el uso de teléfonos celulares o cualquier otro dispositivo mientras manejas, podrían llevar ese mensaje a su ámbito privado y generar un cambio más amplio en las calles.

"Si los empleados se comprometen… entonces empiezan a hablar de ello con sus amigos y con sus colegas; logran que su familia adopte prácticas similares y se las llevan a casa", dijo Teater, quien ahora es uno de los líderes estadounidenses más reconocidos en el tema de los conductores distraídos.

Esto fue exactamente lo que pasó con los cinturones de seguridad: la comunidad empresarial puso la pauta al exigirles a sus empleados que los usaran cuando viajaran en auto, de acuerdo con Teater, presidente y fundador de FocusDriven LLC, empresa dedicada a reducir los accidentes automovilísticos provocados por distracciones del conductor.

"Teníamos patrones que analizaban las pruebas… y comenzaban a implementar políticas diciendo: 'Si vas a manejar en representación de tu empresa, tienes que usar el cinturón de seguridad; tomaremos medidas disciplinarias si descubrimos que no lo hiciste'; la gente se quejó, pero en realidad no tenían opción, así que lo hicieron", cuenta.

Como los empleados se acostumbraron a usar el cinturón de seguridad, los investigadores pudieron recabar datos para demostrar que los cinturones de seguridad salvaban vidas en accidentes, explicó Teater.

"Como la opinión pública cambió, los legisladores comenzaron a promulgar leyes nuevas y luego descubrimos cómo hacer cumplir esas leyes, así que hoy estamos en un punto en el que los cinturones han salvado decenas de miles de vidas a lo largo de varios años. Esa es la principal razón por la que me concentro en la comunidad empresarial", dijo.

El principal obstáculo: las cuestiones de productividad

"A causa de la proliferación continua de las redes sociales y de la urgencia omnipresente de 'estar conectados', los conductores distraídos siguen siendo un gran desafío para los patrones y, en muchos casos, representa uno de los elementos principales de su programa de seguridad vial en general", dijo Joe McKillips, director ejecutivo de la Red de Patrones por la Seguridad Vial. Esta organización patronal es una alianza entre el gobierno estadounidense y el sector privado y se dedica a reducir los choques y las muertes y lesiones relacionadas con accidentes de tránsito.

ExxonMobil y Shell Oil fueron de las primeras empresas que implementaron prohibiciones totales hace más de una década; los empleados no tienen permitido usar teléfonos celulares mientras manejan en horario laboral, ni siquiera con un dispositivo manos libres.

Muchas otras empresas han seguido el ejemplo, según el Consejo Nacional de Seguridad, una organización no lucrativa. En un estudio de las empresas de Fortune 500, que se llevó a cabo en 2010, el consejo determinó que el 20% de las empresas tenían políticas que prohíben el uso de teléfonos y manos libres.

Owens Corning, una empresa con unos 16,000 empleados en 26 países, implementó su propia política en 2012.

Tras bambalinas, cuando la empresa se preparaba para implementar la prohibición a los teléfonos celulares, el director ejecutivo dejó de usar su teléfono mientras manejaba.

"Nuestro CEO se apegó durante 90 días a la que se volvería nuestra política general: no celulares, ni en la mano ni con manos libres", dijo Matt Schroder, director de comunicación corporativa y relaciones con la prensa de Owens Corning, en una entrevista para el Consejo de Seguridad Nacional en 2014 (PDF). "El que lo lograra sin afectar su productividad se volvió un factor clave para transmitirlo a los empleados durante la implementación".

Las cuestiones de productividad suelen ser uno de los principales obstáculos para implementar una prohibición total, según el Consejo Nacional de Seguridad. Por ejemplo: si tu fuerza de ventas suele pasar la mayor parte de la jornada laboral al teléfono, hablando con clientes potenciales mientras va de una cita a otra, la prohibición al uso de teléfonos celulares podría afectar al negocio.

No obstante, en los estudios que se han llevado a cabo en las empresas nada parece indicar que haya un impacto negativo significativo en la productividad.

En 2009, el Consejo Nacional de Seguridad entrevistó a 469 miembros que habían implementado prohibiciones totales al uso de teléfonos celulares. Solo el 1% reportó un descenso en la productividad, según el organismo (PDF).

En el estudio de las empresas Fortune 55 que el Consejo Nacional de Seguridad llevó a cabo en 2010, solo el 7% de las empresas que habían implementado prohibiciones al uso de teléfonos celulares reportó que la productividad había disminuido, mientras que el 19% creía que la productividad había incrementado.

"Como fui director de finanzas y probablemente hablé con cientos de directores generales a lo largo de los años y con cientos de empresas que han implementado estas políticas (o tal vez miles), nunca he visto, no solo directamente, sino que nunca he sabido que una empresa diga: 'implementamos esta política y afectó las comisiones por ventas; afectó la productividad, afectó al servicio a clientes'; no he oído ni un solo comentario en los pasados 10 años, y creo que eso es asombroso", dijo Teater.

Otro de los obstáculos para implementar más políticas corporativas parece ser la resistencia de los altos directivos, dijo Deborah Trombley, gerente sénior del programa de iniciativas para el transporte del Consejo Nacional de Seguridad.

Cuando entrevistamos a nuestros miembros respecto a por qué no habían aprobado una prohibición total y la dejaron como una prohibición a los mensajes de texto o al uso de celulares en mano, uno de los obstáculos que mencionaron comúnmente fue convencer a la alta dirección. Así que muchas veces, eso sí llega hasta la productividad", dijo Trombley. "Tienen esas inquietudes y simplemente no las superan".

Las empresas suelen implementar políticas para cumplir las leyes estatales y los reglamentos federales, dijo Trombley. Actualmente no existe una ley federal ni estatal que prohíba el uso de manos libres en el caso de conductores adultos. Es ilegal usar el teléfono en la mano mientras conduces en 14 estados y en el Distrito de Columbia. "Por lo tanto, los patrones que tomaron como parámetro los reglamentos federales y las leyes estatales sienten que es desafiante prohibir el uso del manos libres", dijo.

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'La decisión obvia desde el punto de vista empresarial'

Teater, quien trabajó para el Consejo Nacional de Seguridad y encabezó su iniciativa sobre conductores distraídos entre 2009 y 2015, viaja por todo el país y hace entre 30 y 40 presentaciones al año. Visita empresas y habla con grupos de empleados que podrían estar asistiendo a conferencias de seguridad, seguros o riesgos, o que forman parte de una asociación.

"Hablé con la Asociación de Vendedores de Cerveza al Mayoreo de Nueva York hace unos meses", dijo. "Me encanta hablar con esos grupos porque cada uno de los integrantes del público representa a una empresa diferente con muchos empleados, así que el mensaje se difunde de verdad".

Algunas de las empresas a las que Teater se ha acercado grabaron sus presentaciones y distribuyeron el video entre sus empleados en todo el mundo.

En el video, Teater explica a los empleados los hechos científicos del conducir distraído, por qué se ha vuelto un gran problema en los caminos de Estados Unidos y qué han hecho las empresas para tratar de resolver el problema.

Uno de los puntos que trata de dejar en claro es el impacto negativo de la distracción cognitiva: nuestro cerebro no puede hacer dos tareas cognitivamente exigentes al mismo tiempo, y eso incluye hablar por teléfono mientras manejas. "Se necesitan más recursos cognitivos para entablar una conversación por teléfono que para entablar esa misma conversación con alguien que está sentado frente a ti", dijo. "Los investigadores dicen que si estás leyendo mientras manejas, es 3.4 veces más probable que choques. Hablar por teléfono hace que tengas cuatro veces más probabilidades de chocar".

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Lo que Teater ha descubierto es que una vez que las empresas conocen las investigaciones, suelen implementar prohibiciones para evitar que sus empleados manejen distraídos.

"En mi experiencia, cuando entienden las pruebas y simplemente aplican su sentido común, pronto llegan a la conclusión de que no es solamente la mejor decisión", dijo.

"A ellos les parece muy lógico cuando lo escuchan. Dicen: '¿Sabes? Nunca se me ocurriría leer un libro y hablar por teléfono al mismo tiempo. ¿Por qué pienso que puedo manejar y hablar por teléfono al mismo tiempo, si se usan las mismas habilidades?'".

Se requieren solo tres puntos para convencer a cualquier empresa, dijo Teater. El primero es que la actividad es peligrosa y se está volviendo más peligrosa. El segundo es que las empresas son responsables si no hacen nada y uno de sus empleados tiene un accidente mientras habla por teléfono en actividades laborales. Y el tercero es que, si implementan la política, "hay pruebas bastante convincentes de que no tiene impacto negativo en una empresa", dijo Teater.

"Cuando analizas estos tres puntos (situación verdaderamente riesgosa, responsabilidad nueva, y no va a afectarnos si implementamos una política para evitarlo), es la decisión obvia desde el punto de vista empresarial".

'Era mi hijo, Joe Teater'

Teater cierra su presentación con historias de las vidas que se han perdido por las distracciones al volante. Habla de un niño de 13 años que regresaba a casa en el autobús escolar cuando un conductor que hablaba por celular chocó su camioneta contra la parte trasera del autobús, a más de 100 km/h. Margay Schee fue el último niño que quedaba en el autobús cuando estalló en llamas.

Habla de Cady Anne Reynolds, de 16 años, quien murió cuando otro muchacho de la misma edad se pasó un alto por ir enviando mensajes de texto y se estrelló contra su auto.

Habla de Jay y Jean Good, quienes regresaban a casa de la graduación de su hija universitaria y murieron porque un tráiler dio el volantazo para esquivar a un conductor que iba hablando por celular al volante de su minivan.

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Cierra con la historia de un choque en Michigan, en enero de 2004. Una persona que iba hablando por celular se pasó el alto a toda velocidad. La conductora rebasó a cuatro autos y a un autobús escolar y no vio la luz roja, de acuerdo con Teater. Nunca pisó el freno y chocó contra un auto a casi 80 km/h. Fue un "ejemplo perfecto de ceguera por falta de atención, de no ver, de no observar… lo que pasa cuando nuestra mente no está concentrada totalmente en la tarea de manejar". Un niño de 12 años resultó gravemente herido en el accidente y murió en el hospital, seis horas después. "Era mi hijo, Joe Teater", cuenta David Teater al público mientras parece que está aguantando el llanto.

"Era el menor de tres hijos y lo extrañamos todos los días", dijo Teater. "Si conocen a alguien que ha perdido un hijo, saben que no se vuelve fácil. Solo tratas de descubrir cómo vivir con ello, pero… él no está con nosotros hoy por culpa de una llamada de celular. Por una llamada de celular".

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Al cerrar con esta conexión personal con el tema, el mensaje se entiende totalmente, de acuerdo con Teater.

"Tiene un impacto realmente fuerte", dijo. "Tras escucharme por una hora, la gente no tiene idea de que estoy involucrado personalmente en ello".

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