Joaquín Cordero, el extra que echó 'a volar' Mario Moreno 'Cantinflas'

El actor pensó en dedicarse a la abogacía o el sacerdocio pero un evento fortuito lo acercó al cine, donde tuvo una trayectoria de 75 años
| Otra fuente: CNNMéxico

Un joven Joaquín Cordero debatía su futuro en dos escenarios: ser sacerdote o abogado. Al final, una escena fortuita lo llevaría al cine, en el que se convertiría en una de las figuras de mayor reconocimiento en la época hasta ahora más importante y prolífica del cine mexicano.

Cordero nació en Puebla en agosto de 1922 y en su juventud consideró ser sacerdote o abogado, aunque finalmente optó por la actuación casi por causalidad.

"Tenía opción de la carrera eclesiástica o la judicial, de abogado. Sobre esta última le preguntaba a mis compañeros por qué querían ser abogados y todos sin excepción me dijeron: 'Porque debemos buscar un lugarcito en el gobierno', lo cual no me pareció muy bueno y lo dejé", dijo Cordero al recibir un homenaje por sus 75 años de trayectoria en diciembre pasado de parte de la Asociación Nacional de Actores (ANDA).

En esa ocasión, el actor mencionó que se inclinó por la actuación tras pasar por una filmación y detenerse a observar. Lo que vio le pareció interesante y una persona le recomendó conseguir trabajo como extra.

Una vez que comenzó a trabajar en el cine recibió un impulso en su carrera de parte del cómico y actor Mario Moreno Cantinflas, de quien Cordero solía referirse con cariño y respeto.

"Cuando trabajé con él me dio muchísimo gusto, me dio tres palmaditas en la espalda y me dijo: Muy bien, a volar joven, precisamente así se llamaba la película. Él me echó a volar hasta ahorita, le agradezco a Cantinflas todo eso", dijo Cordero en ese homenaje.

A lo largo de su trayectoria participó en algunas de las películas más emblemáticas de la época de más reconocida del cine mexicano, a mediados del siglo XX, como Pepe el toro y Campeón de barrio y compartió créditos con leyendas de la industria como Silvia Pinal, Pedro Infante, Blanca Estela Pavón, Jorge Negrete y Carmen Montejo.

También colaboró con el director de cine español, Luis Buñuel, en las cintas Una mujer sin amor y El río de la muerte.

Su primera película fue El corsario negro, en 1944, dirigida por Chano Urueta y la última, Los inadaptados, en 2010, de Javier Colinas y Marco Polo Constandse, según dados de la Academia Mexicana de Cine.

En 1951 ganó el Ariel a la mejor coactuación masculina por la cinta Las dos Huerfanitas.

En televisión actuó en novelas como Fuego en la sangre, Destilando amor, La madrastra Entre el amor y el odio, de Televisa.

A principios de febrero de este año pasó nueve días en el hospital tras sufrir una embolia y un infarto cerebral. Su nuera, Claudia Cordero, había dicho en esa ocasión que estaba deprimido por el fallecimiento de su esposa, Alma Guzmán, en julio de 2012. La pareja estuvo casada 62 años y procreó tres hijos: Antonio, David y Gabriel.

Durante el homenaje que recibió en diciembre pasado, Cordero dijo que había cometido errores de los cuales arrepentirse pero que al menos como actor siempre había dado lo mejor de sí. También le dedicó a su esposa la medalla que le entregaron ese día.

“Dicen que ella está conmigo y yo siento que sí. Se ha ido su cuerpo, desgraciadamente ya no la tengo, pero tengo el consuelo de que lo que he vivido es suficiente para esperar que dentro de poco voy a estar con ella nuevamente”.

Ahora ve
No te pierdas