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Una madre de Chihuahua que buscaba al homicida de su hija es asesinada

Marisela Escobedo buscó por 2 años al homicida de su hija Marisol. Un disparo que le quitó la vida frustró su intento de hallar al culpable
vie 17 diciembre 2010 12:34 PM
Marisela Escobedo
Cuao-Marisela-Escobedo-activista-Chihuahua Marisela Escobedo

Marisela Escobedo, una madre de Chihuahua que por más de dos años exigió justicia para su hija muerta, fue asesinada este jueves frente al edificio del palacio de gobierno del estado del norte mexicano.

Desde agosto de 2008, Marisela Escobedo, de 52 años, dejó de ser identificada como madre para convertirse en activista. Inició por cuenta propia las investigaciones para la búsqueda del homicida y de justicia por el asesinato de su hija Rubí Marisol Frayre Escobedo, de sólo 16 años.

Marisela, junto con otras madres que han perdido a sus hijas en los llamados feminicidios del estado, tenía apenas nueve días viviendo en un campamento en la plaza frente al palacio de gobierno estatal. Allí se alzó la cruz de clavos "Ni una más", que representa los nombres de 300 mujeres que han sido asesinadas en la entidad tan sólo este 2010.

Como lo hacía desde hace más de una semana, este jueves 16 de diciembre alrededor de las ocho de la noche tiempo local, Marisela Escobedo se manifestaba e intentaba colocar una pancarta en las rejas del palacio. En algún momento un hombre se le acercó, habló con ella, la persiguió y después le disparó en la cabeza.

Según los testigos, el homicida y otros dos abordaron un vehículo para escapar. En un video difundido por las autoridades se observa el trágico momento.

César Duarte, gobernador de Chihuahua, platicó este viernes con la periodista Carmen Aristegui en su programa Noticias MVS y dijo que el asesinato estaría relacionado con la investigación que Marisela realizaba desde hace dos años.

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"La señora Marisela Escobedo, un ejemplo en Chihuahua de vigor, de fortaleza para buscar la justicia en torno a quien asesinó a su hija hace dos años y que en ese sentido, desagraciadamente, el día de ayer (jueves) fue alcanzada por esa misma violencia", dijo el mandatario local.

De acuerdo con el informe oficial, este asesinato ocurrió en "15 segundos, 18 segundos como máximo". Escobedo, al parecer, no contaba en ese momento con vigilancia especial de la policía "porque ella no aceptaba la vigilancia cercana de manera personal", señaló Duarte.

Depurar responsabilidades

"Nosotros le aportamos protección, ella nunca permitió que estuviera una protección mayor, ni muy cercana, no permitía su movilidad y su fortaleza, pensaba, creo, que no corría suficientemente peligro de su vida y su integridad o no valoró el riesgo que mantenía ante su lucha y esto realmente nos indigna pero sí, nosotros ofertamos en muchas ocasiones y se mantuvo también un apoyo discreto", dijo el gobernador.

Sin embargo, Lucha Castro, fundadora de la organización Justicia para nuestras hijas, la muerte de su compañera contra la impunidad se trata de un crimen hay responsabilidad de las autoridades federales y del estado.

“Yo no descarto que se trata de un crimen de estado, alguien quería parar a Marisela porque sabían que ella nunca iba a parar. Ella fue asesinada el día en que el secretario de Gobernación, Francisco Blake le decía a la ciudadanía que se sacudiera el miedo para combatir a los criminales", acusó Castro también en entrevista con Aristegui.

Aministía Internacional, a través de un comunicado de prensa, también condenó el delito y condenó la falta de trabajo de las autoridades en la investigación de feminicidios.

"Las deficiencias del sistema de justicia en los casos de mujeres y niñas asesinadas o desaparecidas en el estado de Chihuahua quedan otra vez demostradas con el asesinato de una mujer valiente que no dejó de presionar a las autoridades para que hagan justicia por su hija”.

Dos asesinatos en una misma familia

Marisol Frayre Escobedo, hija de Marisela Escobedo, desapareció a finales de agosto de 2008. Según las primeras investigaciones que realizó la madre, el entonces compañero sentimental de su hija, Sergio Rafael Barraza Bocanegra, discutió con Marisol, la mató, calcinó su cuerpo y los restos los ocultó en un basurero en el norte de Juárez, la ciudad más violenta de México .

Ante la poca colaboración de las autoridades, Escobedo inició su propia investigación. Pasó casi un año buscando a Barraza Bocanegra, al que encontró en julio de 2009 en la ciudad de Fresnillo, Zacatecas, a 774 kilómetros al sur de donde se cometió el homicidio.

Fue aprehendido y trasladado a Chihuahua para ser enjuiciado. Sergio confesó su culpabilidad ante las autoridades y detalló el lugar donde había enterrado el cadáver de Marisol, con quien tuvo una hija y que después quedó bajo custodia de su abuela Marisela.

El 29 de abril de 2010, sin embargo, "ante la ausencia de pruebas" para determinar que se cometió un delito y declinar la responsabilidad de quien fuera detenido como autor material, tres miembros del Tribunal de Juicio Oral otorgaron la libertad a Barraza Bocanegra.

Casi un mes después, otro grupo de jueces revertió la primera sentencia y condenó a 50 años de prisión al ahora prófugo. La activista retomó su investigación y en junio pasado ofreció una recompensa de 250,000 pesos por la captura del homicida.

A dos años de la tragedia de Marisol, la familia Escobedo volvió al luto: Marisela, quien exigía justicia por su hija y por otras víctimas de feminicidio, fue asesinada.

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