La Nueva Agenda Urbana: los 'cimientos' para mejorar la vida en las ciudades

Representantes de 167 países se reunieron durante cuatro días en Hábitat III, para elaborar la ruta que deberán seguir los gobiernos en pro de ciudades productivas, inclusivas y justas.
Joan Clos, secretario general de la ONU para Hábitat III, prevé que para 2050 la cantidad de personas que vivan en las ciudades será de 7,000 millones.
Hábitat III  Joan Clos, secretario general de la ONU para Hábitat III, prevé que para 2050 la cantidad de personas que vivan en las ciudades será de 7,000 millones.  (Foto: Ariadna Ortega)
Por: ARIADNA ORTEGA
QUITO, Ecuador (Expansión) -

Como un esfuerzo para proveer estrategias y lineamientos en el proceso de urbanización rumbo a los años futuros, se generó la Nueva Agenda Urbana, un documento que plantea recomendaciones para contrarrestar los efectos negativos que ha causado la mala planificación y el crecimiento desproporcionado de las ciudades.

Joan Clos, secretario general de la ONU para Hábitat III, explicó que la Nueva Agenda Urbana está conformada por una serie de mecanismos y recomendaciones para guiar el proceso de urbanización de los años futuros, donde se espera que la cantidad de personas que viva en las ciudades llegue a 7,000 millones en 2050.

“La nueva agenda será nuestra guía para poder lograr progresos medibles y desarrollo urbanos sostenibles”, dijo al subrayar que no es un política nacional, sino una recolección de marcos regulatorios y guías para las ciudades del futuro que necesitan del compromiso de los gobiernos para poderse concretar.

El acuerdo firmado por representantes de 167 países, entre ellos México, establece cinco principios básicos: una política nacional urbana, la revisión sistemática de la legislación urbanística, el diseño y planificación urbana, la financiación de la urbanización y la implementación de todas estas ideas.

El exalcalde de Barcelona, una ciudad que ha sido ejemplo de desarrollo urbano, dijo que la apuesta de Hábitat III, la tercera cumbre de la ONU que discute el futuro de las ciudades, es replantear el concepto de urbanización para entenderlo como un fenómeno natural.

“La urbanización es una transformación de nuestra sociedad y hay que tomársela con mucho rigor; no es un tema de corto plazo ni es un tema de soluciones mágicas ni se resuelve con medidas tecnócratas”, planteó durante la Conferencia de las Naciones Unidas para la Vivienda y Desarrollo Urbano.

El papel de México

La delegación mexicana, encabezada por la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles, detalló en el Diálogo por el Derecho a la Ciudad y Ciudades para todos, realizado el pasado martes, que el país está llevando a cabo estrategias de movilidad, inclusión, sustentabilidad, entre otros, para hacer una mejor planeación de las ciudades, aunque reconoció que aún falta avanzar en temas de inclusión y uso del espacio público.

Destacó que el Derecho de la Ciudad está incluido en la nueva Ley de Asentamientos Humanos y Ordenamiento Territorial, que el Congreso mexicano aprobó la semana pasada, y los esfuerzos del gobierno mexicano para hacer políticas publicas encaminadas a una mejor y más inclusiva construcción de las ciudades.

En este aspecto, la funcionaria federal detalló que la nueva ley establece perímetros de contención, permite la densificación y empieza a discutir la función social del suelo para hacer ciudades más compactas y evitar que éstas se sigan expandiendo hacia las periferias, lo que hasta el momento ha causado exclusión y discriminación de los más pobres y de las mujeres.

“El derecho a la ciudad está ligado a la accesibilidad universal, y no solamente en personas con alguna discapacidad (…) estamos pensando en los adultos mayores y en las mujeres (…) porque la calle es de todos y el espacio público es de todos”, afirmó.

Sobre un balance de lo que fue Hábitat III, Francisco Covarrubias, director general de Coordinación Metropolitana de la Setadu, y quien ha participado en las tres cumbres que se han realizado sobre urbanismo: Vancouver (1976), Estambul (1996) y esta última, consideró que el país tiene varios pendientes que cumplir.

“Nos llevamos muchas tareas, implementar la nueva agenda urbana, cumplir con nuestra ley (la Ley General de Asentamientos). Hay tareas para el gobierno federal, hay tareas para los gobiernos de los estados y se fortalece la acción de los municipios, y vamos a trabajar en varios temas como la gobernanza metropolitana, la resiliencia urbana, mucha participación de la comunidad… hay muchos ámbitos en los que tenemos que generar instrumentos de planeación”, dijo al finalizar la cumbre.

Entre otras actividades que se realizaron en Quito por parte de los mexicanos estuvo la presentación del Índice de Prosperidad Urbana, una metodología realizada por ONU-Hábitat y el Infonavit, para medir los avances de las ciudades en materia de calidad de vida, productividad, legislación urbana, gobernanza y sustentabilidad ambiental.

El jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, fue otro de los particiantes en Hábitat III, quien junto con otros 199 alcaldes del mundo solicitó que se les dé mayor colaboración en la toma de decisiones de la agenda urbana.

Y que además resaltó a la CdMx por haber reducido 20% de las muertes provocadas por accidentes de tránsito, con el nuevo reglamento.

¿Qué pasó en el “corazón del mundo”?

Durante casi 10 días, especialistas, funcionarios, empresarios y representantes de la sociedad civil se reunieron en Quito, --una ciudad ubicada a aproximadamente 30 kilómetros de la mitad del planeta y considerada por lo mismo “el corazón del mundo”—para genenrar una Nueva Agenda Urbana que busca combatir problemas como la pobreza, inequidad, los daños causados por los cambios climáticos, asentamientos informales y la corrupción en las ciudades.

“El cambio nace en el corazón”, dice el lema que enmarca las paredes, carteles y comerciales de Hábitat III, donde se busca generar ciudades sostenibles, transparentes y productivas, con políticas publicas inclusivas, reglas de operación claras y mecanismos que fomenten la transparencia y la participación ciudadana.

En la Casa de la Cultura Ecuatoriana, un lugar rodeado de parques que fue blindado para la llegada de personajes de alto nivel, como el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, los presidentes de Venezuela, Nicolás Maduro, de Ecuador, Rafael Correa, y decenas de funcionarios públicos, activistas y especialistas en temas de urbanismo, se delineó la Nueva Agenda Urbana.

¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? son las preguntas que se debatieron para enfrentar los problemas de urbanización. La respuesta –dicen algunos– está en la creación de políticas públicas encaminadas a la inclusión o en la participación ciudadana y en el empoderamiento de la sociedad.

Entre los retos que analizaron los participantes están el tema de la vivienda como derecho humano, el uso de energías renovables, la movilidad, los efectos del cambio climático, la sustentabilidad, la equidad y la participación ciudadana, entre otras.
En ese sentido, el tema del financiamiento ha sido uno de los aspectos que –de acuerdo con varios expositores– se deben abordar, pero desde una perspectiva de inversiones y no con fines políticos.

Augusto Barrera, exalcalde de Quito, afirmó que se debe poner atención al financiamiento de la vivienda, pues ha servido en muchos casos para beneficiar a unos cuantos y para darle más ganancias a los desarrolladores.

“La vivienda es cada vez más un instrumento de financiamientos. Se debe romper la lógica de que sea un mecanismo del sistema financiero”, dijo.

Por su parte, la embajadora de Hábitat III de Estados Unidos, Nancy Stetson, señaló que las ciudades dan grandes beneficios económicos, pero que la expansión no planificada se traduce en pobreza y hambruna, por lo que se debe priorizar la gobernanza municipal para poder dar confianza y atraer inversiones.

“(Se debe) blindar la infraestructura, que es esencial para promover crecimiento económico, en la mayoría de los países no hay suficientes recursos y las Naciones Unidas necesitan invertir millones de dólares, por ello los gobiernos necesitan encontrar maneras de fuentes de ingresos: públicos y privados”, afirmó.

En los próximos años se dará seguimiento a los más de 100 compromisos firmados en Quito que buscan construir ciudades más habitables en el futuro, sin embargo, lo que sigue es monitorear cada uno de los ideales que se plantearon y que serán revisados en la próxima Cumbre de la ONU, dentro de 20 años.

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