México y EU se sientan a negociar con las cartas sobre la mesa

Altos funcionarios de ambos gobiernos sostienen posturas contrarias en temas bilaterales clave —migración, frontera y comercio—, y este jueves buscan dar el primer paso para resolver los desacuerdos.
Días antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, el presidente Enrique Peña Nieto (derecha) nombró canciller a Luis Videgaray, extitular de Hacienda y uno de sus hombres cercanos.
Estrategia  Días antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, el presidente Enrique Peña Nieto (derecha) nombró canciller a Luis Videgaray, extitular de Hacienda y uno de sus hombres cercanos.  (Foto: Cuartoscuro)
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

El gobierno de México es anfitrión, por primera vez, de altos funcionarios del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quienes acuden a negociar ya con las cartas sobre la mesa en materia de migración, seguridad fronteriza y comercio.

El secretario de Estado, Rex Tillerson, y el titular de Seguridad Nacional, John Kelly, arribaron al país este miércoles pero sus reuniones oficiales con el primer círculo del gabinete del presidente Enrique Peña Nieto, incluyendo al propio mandatario, se celebrarán este jueves.

De parte de México, participarán los homólogos de los enviados de Trump, el canciller Luis Videgaray y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y también se prevé la posibilidad de otros encuentros bilaterales.

Los funcionarios mexicanos se encontrarán con el jefe de la diplomacia estadounidense, un exdirectivo petrolero que se ha manifestado a favor del libre comercio —más allá de las posturas de Trump—, y con el encargado de la seguridad interna, un exmilitar con experiencia más allá de la frontera sur de Estados Unidos y en operaciones en Iraq. La misión: avanzar en la agenda bilateral y evitar que las diferencias escalen y puedan incluso llegar a tribunales internacionales.

Sin embargo, el propio Trump reconoció que se trata de un "viaje difícil" para sus enviados. El mandatario estadounidense hizo el comentario durante una reunión con ejecutivos de grandes empresas de EU, según un reporte de la agencia Reuters publicado esta mañana.


Los ejes de la negociación

Los altos representantes intentan avanzar en asuntos clave en los que ambos gobiernos sostienen posturas contrapuestas: migración, seguridad fronteriza y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Las diferencias en los tres casos han sido públicas y están polarizadas.

En migración —un tema puesto por México como prioridad en la agenda bilateral—, EU llega con las recientes órdenes ejecutivas del Departamento de Seguridad Nacional que endurecen las medidas para deportar a migrantes, ante lo cual el gobierno de Peña Nieto ha anunciado una campaña de defensa jurídica a los mexicanos en EU.

En torno al memorando que instruye a llevar a migrantes indocumentados y a solicitantes de asilo del otro lado de la frontera, incluso sin que sus procesos legales se hayan desahogado, el canciller Videgaray resaltó que EU deberá acreditar la nacionalidad mexicana de cualquier persona que pretenda deportar a territorio nacional.

México, advirtió, no acatará en automático la política dictada por el gobierno de Trump.

“Quiero dejar claro de la manera más enfática que el gobierno de México y el pueblo de México no tienen por qué aceptar disposiciones que de manera unilateral un gobierno quiere imponer a otro. Eso no lo vamos a aceptar porque no tenemos por qué hacerlo, no es en el interés de México", dijo a medios este miércoles, y amagó con llevar el asunto ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Trump dejó claro desde la campaña electoral su convicción de expulsar a todos los que considera “bad hombres”.

“Uno de mis primeros actos será expulsar a todos los líderes del narcotráfico, todos los malos. Tenemos muchas malas, malas personas en este país que deben irse. Los vamos a expulsar, vamos a asegurar la frontera, y una vez que la frontera esté asegurada, posteriormente, decidiremos sobre los demás. Pero tenemos algunos ‘bad hombres’ aquí, y los vamos a expulsar”, declaró en el debate final de octubre.

En la frontera compartida, EU pretende levantar un muro y que México lo pague, lo cual es rechazado por el gobierno de Peña Nieto, que ha señalado que si bien dicha decisión corresponde a Washington, no es la mejor opción a favor de una frontera segura y moderna.

El candidato de Peña Nieto a embajador en EU, Gerónimo Gutiérrez, señaló que, en todo caso, no hay posibilidad de que México pague por la valla.

“La construcción de un muro en la frontera común es contraria al tipo de relación que México busca tener con EU. No se cuestiona, empero, el derecho soberano de todo país para definir su política migratoria, defender sus fronteras y brindar seguridad a sus ciudadanos; se cuestiona si esa es la mejor manera de atender el fenómeno migratorio entre ambas naciones y de construir una agenda de seguridad fronteriza compartida. Por supuesto, no existe fundamento alguno en nuestro marco legal que permita cubrir su costo con recursos al erario mexicano”, dijo este martes.

Y mientras estas discusiones se desarrollan, el secretario de Seguridad Nacional de EU ya tiene incluso un plazo calculado para finalizar los trabajos: dos años.

“EU protege a sus ciudadanos”, respondió Kelly al ser cuestionado a inicios de mes por Fox News sobre qué mensaje enviaba al mundo la construcción del muro.

En comercio, la administración Trump considera que el TLCAN beneficia de manera injusta a México por encima de EU, en tanto que el gobierno de Peña Nieto ha remarcado que el acuerdo beneficia a ambas partes, igual que a la otra parte: Canadá. El nuevo presidente ha amagado con retirarse del pacto, en tanto que el gobierno mexicano ha planteado modernizar las reglas e incluir nuevos temas, pero sin imponer aranceles y, en el último de los casos, recurrir al arbitrio de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El secretario de Economía afirmó que el objetivo de México es ir hacia adelante en la apertura de mercados.

"Nada en el nuevo TLCAN debe representar un paso hacia atrás. Definitivamente no incluiremos ningún tipo de medidas de gestión en torno al comercio, como cuotas, o abrir la caja de Pandora de los aranceles. Eso sería desastroso", comentó Guajardo a CNN en Español.

Tillerson, encargado de la política exterior de EU, ha planteado una postura más conciliatoria, favorable a la modernización del TLCAN.

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"El TLCAN es un acuerdo que ha estado en vigor por décadas, y creo que incluso el presidente Peña Nieto, de México, ha indicado que quizá sí se requiere una renovación. Estamos ahora en una era diferente tanto en términos del tipo de comercio y tecnología, pero también el clima global comercial ha cambiado desde que ese acuerdo entró en vigor", dijo el 11 de enero, durante su audiencia de confirmación para el cargo.

Con poco más de un mes en la presidencia de EU, Trump ya dio pasos concretos en estos temas. Además del mencionado memorando emitido un día antes del arribo de los funcionarios a México, el presidente firmó una orden para iniciar la construcción del muro fronterizo el pasado 25 de enero, el mismo día que Videgaray y Guajardo viajaron a Washington para detallar con funcionarios estadounidenses el encuentro presidencial que finalmente no se realizó derivado de este choque de posturas. Este jueves, ambos gobiernos intentan destrabar una complicada agenda.

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