Expertos ven inviable y riesgosa la idea de AMLO de dar amnistía a criminales

El planteamiento del aspirante presidencial de Morena para impulsar la paz en el país es descrito por especialistas como errático, insuficiente y mal pensado para negociar.
"Perdón"  La propuesta del dirigente partidista ha recibido críticas de sus opositores, especialistas e incluso en las redes sociales.  (Foto: EFE)
José Roberto Cisneros
CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) -

La propuesta del presidenciable de Morena, Andrés Manuel López Obrador, de "perdonar" a criminales como vía para pacificar al país no pasó el examen de especialistas en seguridad.

El aspirante afirmó este sábado estar dispuesto a otorgar una "amnistía" a delincuentes si así lo avalan las víctimas, como parte de su estrategia para enfrentar la crisis de violencia e inseguridad por la que atraviesa México.

"Vamos a hacer todo lo que se pueda para que logremos la paz en el país, que no haya violencia. Si es necesario, vamos a convocar a un diálogo para que se otorgue amnistía siempre y cuando se cuente con el apoyo de las víctimas, los familiares de las víctimas; no descartamos el perdón. En la izquierda siempre se dice 'ni perdón ni olvido', yo no comparto eso; no hay que olvidar pero sí se debe de perdonar, si está de por medio la paz y la tranquilidad de todo el pueblo", dijo tras una asamblea en Chilapa, Guerrero.

López Obrador declara que analiza amnistía a criminales y desata polémica

Pero a partir del fin de semana, esta declaración ha provocado reacciones de rechazo por parte de altos funcionarios del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, de otros políticos opositores al líder morenista e incluso de usuarios de redes sociales, en las que el hashtag #AMLOnarcoCandidato se convirtió en tendencia.

Durante esta semana, López Obrador ha insistido en poner sobre la mesa el planteamiento, pero no ha ofrecido mayores detalles sobre cómo implementaría esta medida para atender la creciente inseguridad desatada en el marco de la cruzada que el gobierno federal lanzó hace 11 años contra los cárteles del crimen organizado.

En tanto, la secretaria general de Morena, Yeidckol Polevnsky, indicó que la intención es "escuchar lo que dice la gente" en torno a esta posibilidad.

"No fue una propuesta de Andrés Manuel, vamos a analizar todas las posibilidades, a proponer a Estados Unidos que haga algo para limitar el consumo (...) Él dijo 'vamos a analizar todas las posibilidades', porque es una realidad que lo que se ha hecho hasta este momento es un fracaso total. La 'mano dura' de Felipe Calderón nos metió en una guerra sin cuartel, donde han muerto más civiles que gente del crimen organizado", dijo este lunes a Noticias MVS.

Además, Expansión buscó conocer detalles sobre el planteamiento, pero el enlace con medios del líder partidista no respondió de manera inmediata.

Propuesta, a examen

Ante la polémica que el asunto ha causado, expertos cuestionaron la efectividad de esta propuesta, así como el momento en el que fue anunciada, por considerar que es insuficiente para poner fin a la ola de homicidios —que está en sus mayores niveles en la historia reciente de país— y que puede interpretarse como una carta de impunidad para los criminales.

La investigadora en el Área de Justicia del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC) Karen Silva aseguró que "perdonar" a integrantes de la delincuencia no resuelve los problemas estructurales de la inseguridad y la violencia, y recordó que ya existen mecanismos de cooperación en los que criminales ofrecen información a cambio de beneficios como reducción de condenas.

"Podría dar resultados, pero solo en términos de inteligencia criminal, y eso ya existe y no es necesariamente malo, dentro de un esquema más amplio que aborde problemas más de fondo y estructurales", comentó a Expansión.

La especialista destacó que en un contexto como el de México, "en el que la impunidad es una de las dolencias más vivas de la sociedad", es inviable hablar de condonar las violaciones cometidas por miembros de los grupos criminales, que incluyen masacres, secuestros y extorsiones, entre otros delitos.

Silva añadió que entre las facultades del presidente de la República está otorgar indulto —lo que exime a una persona condenada de la aplicación de una pena—, pero no la amnistía, es decir, la anulación de la responsabilidad por alguna conducta; en otros países, este mecanismo ha sido puesto en marcha para superar etapas de violencia y a través de leyes aprobadas por el Congreso.

El investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe) Alberto Nava explicó que el beneficio de la amnistía aplica para casos de delitos políticos y en los que no se han lastimado derechos humanos, además de que los destinatarios deben garantizar que no seguirán cometiendo esas faltas.

Nava coincidió en señalar que esta propuesta denota una "visión errática de la política criminal", pues no garantiza que otorgando una amnistía "al día siguiente haya paz en el país". El experto también criticó que adelantar la intención de tomar una determinación como esta equivale a extender un periodo de permisividad.

"Anunciarlo con un año de anticipación es como dar una carta blanca a la delincuencia de aquí a un año", aseveró en entrevista.

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El especialista Alejandro Hope, por su parte, describió como "una tontería monumental hablar de esto en campaña", así como "muy mala técnica de negociación".

"Lo que está proponiendo es bajar a los infiernos. Eso no se anuncia, se hace. Si quiere pactar con Satanás, que no lo diga, que no lo anuncie en un mitin", dijo.

"Lo que querría es un arreglo político en el que el Estado tenga que ceder lo menos a cambio de lo más; los menores beneficios jurídicos posibles a cambio de paz. ¿Por qué empezar con la posición máxima, que es la amnistía?, ¿por qué no empezar, digamos, con una reducción de penas, un traslado a una prisión que no sea de máxima seguridad, protección para la familia?", cuestionó.

El analista consideró que el planteamiento no está razonado, y llamó a tomar en cuenta que un pacto de este tipo debe dejar claro que es excepcional y no repetible, para evitar transmitir el mensaje de que un grupo violento puede recibir un trato de privilegio.

"Quien hace esto no acaba impoluto. Tiene que sacrificar mucha justicia, tiene que llegar a arreglos que ofenden las intuiciones morales primarias de la gente, se tiene que perdonar a asesinos, violadores, se tienen que hacer muchas cosas en nombre de la paz. A lo mejor vale la pena, pero ningún plumaje acaba limpio en un proceso de estos", advirtió.

Experiencias

Hope explicó que los arreglos de pax narca suelen implicar riesgos como ser inestables, y suponen un intercambio no solo de paz por tolerancia, sino que suelen pasar por intereses económicos.

El experto detalló que en distintas experiencias se han abordado varios esquemas que podrían ser estudiados en el caso mexicano, pero aseveró que "todos tienen costos".

En El Salvador, ejemplificó Hope, la tregua pactada con las maras en 2012 tuvo efectos positivos de corto plazo, pero otros negativos a largo plazo porque dejó intactas las estructuras y con ellas quedan latentes nuevas explosiones de violencia.

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Hope recordó que también en el país ha habido experiencias, como fue el caso de las autodefensas de Michoacán, donde —de acuerdo con el analista— "acabó saliendo mal" porque se empoderó a grupos criminales.

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