Los negocios en la nueva ola ‘punto-com’

La web 2.0 se inunda con millones de usuarios y sobre todo, de inversionistas; empresas como BiTorrent apostarán por desarrollar sistemas para descargas legales vía internet.
The Wall Street Journal, afirma que vivimos la segunda eufor  (Foto: )
Nelly Acosta V.

En San Francisco, Estados Unidos, Bram Cohen está a punto de iniciar una de las aventuras más arriesgadas de su vida. Como lo hiciera Hill Rinehart, en California, y Daniel Levin, en Cambridge, Massachusetts.

Ellos andan en los 30, son programadores de protocolos de cómputo e internet, y, lo más importante, han preparado la incursión de sus respectivas empresas (que fundaron) en el mercado electrónico de acciones Nasdaq.

Lo que tiene asombrados a los analistas es que tanto BitTorrent (de Cohen), Limelight Networks (Rinehart) y Akami Technologies (Levin) son empresas totalmente virtuales y enfocadas en desarrollar tecnología para el intercambio y descargas de archivos en internet, algo que aún se considera ilegal.

No por nada, The Wall Street Journal ha llamado a este fenómeno la segunda euforia puntocom, en donde firmas sin paredes u oficinas se hacen públicas para hacerse millonarias. Aunque esta vez el optimismo advierte: "Si pudo Google en 2004, nosotros también".

Limelight Networks anunció a mediados de marzo de este año tener todo listo para subir al Nasdaq, y aunque no se ha dicho cuándo exactamente sucederá, se especula que sus acciones costarán 20 dólares. Se cree que esperará a que llegue primero su competidor BitTorrent, que también dice estar a un paso de lograrlo.

Ambos, asesorados por Goldman, Sachs & Co, Morgan Stanley, Piper Jaffray y Friedman Billings Ramsey, han hecho la mayor cantidad de ruido al respecto, con la idea de generar expectativa. Así lo hizo Akami Technologies, que desde enero de este año se hizo pública y ha logrado colocar sus acciones a 53.29 dólares.

"Aquí el tema es quién está detrás de estos esfuerzos bursátiles, quiénes apoyan a estas empresas web y, sobre todo, cómo harán para ganar confianza", explica Pamela Tufegdzic, analista de iSuppli.

Por un lado, Akami estuvo respaldada por sus dos principales clientes: Google (que usa su tecnología para descargas en YouTube) y Microsoft (a quien le habilita sus sistema de video-juegos virtuales Xbox Live). Limelight trae detrás a Jeffrey Lonsford, su nuevo CEO, que un año atrás subió a la Bolsa al sitio WebSideStory, así como 130 MDD que le inyectó Goldman Sachs Venture.

Pero quien pudiera ser el más poderoso en este aspecto es BitTorrent, que recibió 20 MDD en una ronda de inversión y que cuenta con el apoyo de Hollywood: creó un sitio legal con descargas gratuitas y autorizadas de videos de contenidos de la 20th Century Fox, Lionsgate, Time Warner, MTV, Paramount Picures y MGM. Además de tener el respaldo de sus clientes como los sitios Ares, eDonky 2000 y Opera Browser.

"Aunque estas empresas no son ilegales, su tecnología ha permitido que otros hagan descargas ilegales. Por eso, su verdadero reto es demostrar que fomentan la legalidad en las descargas y que apoyan la creación de un internet regulado", agrega Lonsford.

Sin embargo, estos tres casos no son los únicos. Sitios web que también incentivan las descargas de contenidos multimedia como Glu Mobile y Amba Networks, están haciendo lo propio para llegar al Nasdaq.

¿Qué opinan los expertos de Wall Street? Según aseguran en algunos blogs: "Es muy prematuro detectar qué sucederá. Sin duda es una aventura arriesgada, pero ¿qué es más peligroso: ir a la guerra, equivocarse y morir, o llegar a la Bolsa, equivocarse y perderlo todo?"

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