Intel, cerca del naufragio

La demanda de la Comisión Federal de Comercio contra Intel podría ocasionarle serios problemas; estas acusaciones por monopolio se suman a su conflicto con AMD y con reguladores europeos.
intel-edificio-AP.jpg  (Foto: AP)
Roger Parloff
NUEVA YORK -

Mientras que las acciones de la Comisión Federal de Comercio estadounidense contra el gigante semiconductor, Intel, están acumulando nuevos cargos ya comunes (abusos de poder monopólico sujetos a demandas previas levantadas por la compañía rival AMD, y reguladores de la Comisión Europea, Japón, Corea y la fiscalía de Nueva York), también se han presentado nuevos alegatos y se enlistan algunas de las teorías legales no probadas.  

La demanda se basa principalmente en la Sección 5 de la Ley de la Comisión Federal de Comercio, la cual da a la junta de la Comisión los poderes para regular "los métodos injustos de competencia". Mientras que la sección 5 puede ser empleada para atender conductas que podrían constituir violaciones antimonopólicas, también puede alcanzar una amplia variedad de conductas menos graves. A diferencia de las leyes antimonopolio, las cuales pueden formar las bases de demandas privadas agudas, la Sección 5 puede ser invocada por la Comisión Federal de Comercio en busca de peticiones provisorias.

Durante una conferencia telefónica que tuvo lugar después de que se dieran a conocer los cargos, el consejero general de Intel, Douglas Melamed, dijo que los cargos de la Comisión Federal de Comercio eran "poco estables y mal informados". Aseguró que Intel "no ha violado la ley" y acusó a la Comisión de no tomar en cuenta "décadas de asesorías" en cortes que llevaron casos antimonopolio en un esfuerzo para aplicar "nuevas reglas de regulación y manejo de conductas de negocios".

Aquellos que favorecen la aplicación de las leyes de competencia más fuertes de las que hemos visto en años recientes, están radiantes de alegría. "La Comisión Federal de Comercio debería ser felicitada por usar la Sección 5 de una forma completamente nueva", dijo David Balto, ex director de políticas de la Comisión, quien ahora está en el Centro para el Progreso Estadounidense. "Por mucho tiempo la Sección 5 fue considerada una herramienta de aplicación. Su uso en el caso convertía a la Comisión en el policía de mano dura que el Congreso quería que fuera". 

La demanda previa contra Intel se había enfocado en la conducta de la compañía en la fabricación de sus microprocesadores x86, los cuales constituían la "mente" de casi todas las computadoras personales, computadoras portátiles y servidores. Los alegatos centrales decían que en 2003, cuando Intel cayó temporalmente por debajo de AMD en cuanto a calidad tecnológica, Intel impidió artificialmente que AMD ganara participación en el mercado pagando a los fabricantes de computadoras para que no usaran chips AMD sin importar las preferencias del cliente.

La principal herramienta que se dijo que Intel usó con este propósito fueron los "descuentos por lealtad": grandes pagos que Intel presuntamente hizo a los fabricantes de computadoras bajo la condición de sólo comprar chips de Intel durante ese trimestre, o al menos haber limitad sus adquisiciones de chips AMD para sectores del mercado poco favorecidos o acciones bajas.

Intel siempre ha dicho que nunca empleó descuentos por lealtad, pero pagó 1,250 millones de dólares el mes pasado para conciliar la demanda civil de AMD, y perdió acciones regulatorias previas que levantaron Japón, Corea y la Comisión Europea, con una multa récord de 1,460 millones de dólares en mayo. Intel llegó a un acuerdo en el caso de Japón, y sigue apelando en los juicios de la Comisión Europea y Corea.

Las acciones administrativas actuales, que deben ponerse a prueba por un juzgado administrativo en Washington dentro de nueve meses, retoman algunos de los cargos de descuentos por lealtad, pero también levanta nuevas acusaciones relacionadas con la carga del mercado con unidades de procesadores gráficos (GPUs), tanto en PCs tradicionales como en las nuevas netbooks. La Comisión Federal de Comercio alega que Intel intenta monopolizar este mercado, en el que ya tiene una participación del 50%. El resto está dividido entre Nvidia y ATI, una subsidiaria de AMD. Puesto que Intel "está rezagado de sus competidores tanto en calidad como en innovación", el mercado GPU, según la Comisión Federal de Comercio, ha tenido que emplear precios por debajo de los costos para convencer a los fabricantes de computadoras de que los compren.

La Comisión Federal de Comercio también acusó a Intel de jugar sucio de varias formas. Supuestamente distribuyó productos de software que estaban diseñados intencionalmente para perjudicar el desempeño de chips que no fueran de Intel, mientras ofrecía "beneficios tecnológicos lo suficientemente justificables". Intel hizo declaraciones "falsas e incongruentes" a los fabricantes de computadoras y vendedores de software independientes, sí como a "organizaciones clave", como grupos externos que miden la velocidad a la que los chips funcionan en distintas operaciones, y eso reveló que el software de Intel tenía desempeños distintos con chips que no fueran de Intel.

Finalmente, la Comisión Federal de Comercio también alega que los fabricantes de computadoras beneficiados por Intel que aceptaron comprar sólo a esa compañía fueron recompensados con "descuentos de cientos de millones de dólares para no beneficiar a las computadoras que no empleaban Intel". La Comisión Europea levantó una acusación similar junto con sus cargos originales en contra de Intel, pero fue omitida de sus hallazgos finales contra la compañía.   

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