UltraViolet: la nube de Hollywood

Los estudios de Hollywood incursionan en la tecnología en nube para hacerle frente a la piratería; también quieren ganar una parte del mercado creciente de ‘streaming’, en el cual está Netflix.
filmes  (Foto: Thinkstock)
Robert Levine

Los consumidores que recientemente compraron en DVD o Blu-ray la última película de Harry Potter, producida por Warner Brothers, encontraron una sorpresa dentro del estuche: una copia digital de la película en el nuevo formato UltraViolet. Aunque el nombre todavía no se populariza, UltraViolet representa la primera incursión de Hollywood en la tecnología nube, esa publicitada idea de que los contenidos serán almacenados en servidores remotos y varios dispositivos podrán acceder a ellos. La idea detrás de UltraViolet es simple: el formato permite que los compradores adquieran los derechos de las películas, que pueden almacenar en un ‘armario digital' al que acceden a través de diversos servicios de Internet. Es algo muy cómodo para los consumidores, que hoy usan una cantidad increíble de dispositivos (el teléfono, la tablet, la computadora) en los que pueden visualizar contenido de video. Y en efecto, alrededor de 750,000 hogares en Estados Unidos y Gran Bretaña han activado cuentas UltraViolet, aseguran quienes respaldan el formato.

Para los estudios cinematográficos hay mucho en juego: las ventas de DVD, que alcanzaron un máximo de 15,500 millones de dólares (mdd) en 2004, se han estancado a medida que los consumidores se han volcado a los servicios de streaming como Netflix, o peor, a las descargas ilegales. Los estudios que han anunciado lanzamientos de películas en formato UltraViolet (se espera que Fox se una pronto a la iniciativa, pero Disney se resiste) creen que dicha tecnología ayudará a impulsar las ventas del video doméstico al permitirles a los consumidores crear una biblioteca remota de filmes. "Sabemos que a los consumidores les gusta coleccionar películas", dice Mitch Singer, presidente de Digital Entertainment Content Ecosystem, el consorcio que controla UltraViolet.

El consorcio cree que el formato responde a las preocupaciones de la industria y de los consumidores respecto a la compatibilidad y la piratería. Trabajando en colaboración con la compañía tecnológica Neustar, el grupo desarrolló un sistema que funciona como si se tratara de un cajero automático de entretenimiento. Cuando un usuario ingresa a su cuenta, el sistema consulta una base de datos central para ver cuáles son las películas que tiene derecho a ver, muy similar a la forma en que un cajero automático consulta cuánto dinero puede retirar un cuentahabiente.

El formato también supone desafíos. Configurar un ‘armario digital' toma tiempo. Los clientes primero deben crear una cuenta UltraViolet; luego, para poder ver las películas en línea, tienen que ingresar a Flixter, un portal de películas operado por Warner Bros. Se prevé que este año debuten otros sitios para visualizar películas.

Pero el mayor obstáculo tal vez provenga de la competencia de las compañías tecnológicas como Apple, que cuenta con su propio ecosistema iTunes para películas. Amazon, por otro lado, ha firmado un acuerdo con un estudio cinematográfico -cuyo nombre no ha divulgado- para vender cintas en UltraViolet.

Pese a los retos, los ejecutivos de los estudios son optimistas respecto al formato. Por primera vez están en condiciones de ofrecer vídeo bajo demanda en múltiples pantallas, y quizás hasta eludan a los piratas. Ese sí sería un final estilo Hollywood.

Robert Levine es autor del libro ‘Free Ride: How Digital Parasites Are Destroying the Culture Business and How the Culture Business Can Fight Back.'

 

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