¿Qué aprendió Jeff Bezos de Mao?

Un artículo del "New York Times" señala que el ambiente de trabajo en Amazon es muy pesado; Spicer opina que la firm usa tácticas similares a las de la Revolución Cultural en China.
El CEO de Amazon es propietario de The Washington Post.
Jeff Bezos  El CEO de Amazon es propietario de The Washington Post.  (Foto: Cortesía)
Andre Spicer*
(Reuters) -

A estas alturas es probable que hayan escuchado que Amazon es "el lugar al que van los que aspiran a llegar muy alto para sentirse mal consigo mismos".

No sorprende que tanta gente brillante se una a las filas de la empresa de ventas en internet más grande del mundo. Pero lo sorprendente es lo desmoralizadora que puede ser una empresa.

El modus operandi de la empresa es un "darwinismo decidido", según un reciente artículo de análisis del diario estadounidense The New York Times.

Se recopilaron las reflexiones de más de cien empleados y exempleados que indican que Amazon tiene un ambiente de trabajo brutal en el que al parecer es un problema tomarse libres los fines de semana y las tardes, no trabajar en los días festivos o gozar de algunas concesiones después de padecer una enfermedad grave.

Jeff Bezos, fundador y director de la empresa, respondió al artículo del Times: "no reconocí a esta Amazon".

A Bezos le gusta pintar a Amazon como una máquina para crear el futuro. Tal vez sea así. Pero como ocurre con cualquier visión del futuro, tiene algunas similitudes asombrosas con el pasado.

Amazon recurre a tácticas que recuerdan escalofriantemente a las que Mao Zedong usó durante la Revolución Cultural en China.

El proceso de retroalimentación continua y de críticas duras es esencial en el sistema de gestión del desempeño en Amazon. Los empleados reciben información sobre su desempeño a través de cientos de parámetros y deben someterse a un aluvión de críticas. A veces se anima a los empleados a que presenten los halagos o las críticas a sus colegas o a la gerencia a través de la herramienta de retroalimentación, Anytime Feedback Tool. Incluso se pide a los empleados que critiquen su propio desempeño.

Cuando pensamos en Mao, lo que nos viene a la mente es su librito rojo, que se distribuyó en toda China con el fin de tener influencia. Aunque las máximas del libro sirvieron para transformar a los escépticos en partidarios fervientes, el sistema de autocrítica de Mao fue el que hizo tan escalofriante la Revolución Cultural.

El sistema de Mao descansaba en principios básicos. Primero, fomentabas las quejas contra la gente que no seguía la línea del Partido Comunista. Por ejemplo, si tenías un conflicto insignificante con el casero, se avivaba esta llama. También había intensas discusiones grupales en las que se exhortaba a la gente a manifestar todos sus pensamientos y sentimientos. Durante estas sesiones, se empujaba a la gente a criticar implacablemente a sí y a los demás.

Cuando los miembros del grupo se exponían a las críticas, los líderes los recompensaban. Los grupos pequeños también servían como medio para que la gente relacionara la ideología maoísta con su propia vida. Detrás de todo esto acechaba una amenaza inconfundible: si no seguías el programa, te expulsarían del Partido. Esto también provocó conflictos entre facciones, humillaciones públicas, abusos indignantes a los derechos humanos y un abrumador culto a Mao.

Si pensamos en las historias sobre lo que ocurre en Amazon, parece que Bezos usó algunas de las ideas de Mao sin darse cuenta. Se pide a los empleados que olviden los malos hábitos que adquirieron en empleos anteriores. Hay discusiones grupales intensas en las que se exhorta a los empleados a destruir las ideas de sus colegas y a autocriticarse abiertamente.

Si la gente demuestra que está dispuesta a participar en esta clase de proceso, podrían recompensarlos con evaluaciones de desempeño positivas por parte de sus gerentes. Para pertenecer a esta cultura desafiante, tienes que adoptar las doctrinas de la empresa, tales como los 14 principios del liderazgo de Amazon. Necesitas hacerlos el eje de tu vida. Detrás de toda esta presión yace la amenaza constante de que si no cooperas, es probable que te quedes sin trabajo.

Está claro que hay diferencias abismales entre Amazon y la China de Mao. Para empezar, la empresa de ventas en internet no está nada cerca de violar los derechos humanos.

Sin embargo, Bezos y Mao han tenido un éxito asombroso con esta fórmula para convencer a la gente de unirse a su causa. Bezos ha creado una de las empresas más admiradas del mundo. Mao creó el Estado moderno más grande del mundo. Los sistemas de ambos hombres tienen problemas. La Revolución Cultural de Mao dañó profundamente a una generación de chinos. Amazon ha creado, según los informes, un grupo de Ambots conformistas y de patanes.

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Debemos recordar que la Revolución Cultural de Mao cedió finalmente a la "gran apertura" y a las reformas de Deng Xiaoping. La gran pregunta es: ¿Quién será el Deng de Bezos?

* Andre Spicer es profesor de Comportamiento organizacional en la Escuela de Negocios Cass de la City University de Londres. Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente al autor.

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