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Nuestras Historias

Cuando la distinción viste etiqueta amarilla

El Brut es la composición que convierte en arte la mezcla de un vino de Champagne. Y el Carte Jaune, de Veuve Cliquot, no tiene igual.
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El sello de la casa Cliquot es señal de calidad legendaria.

Para potenciar su sabor, debe reposar en una hielera al menos durante 40 minutos. Tras el gozo del descorche, al servirse en copa de tallo largo vale la pena pasear la mirada por sus reflejos amarillos-dorados, así como en la corona de espuma abundante y fina. Es una copa de Veuve Clicquot Carte Jaune, y forma parte del linaje del viñedo francés más reconocido en el mundo.

Sorprende la persistencia de su aroma. Al primer sorbo, paladar y olfato se unen para armar un prodigioso collage: afrutado al principio (frutos blancos, frutos secos), luego avainillada y finalmente con aroma a pan dulce. Una celebración de aromas y sabores idónea para las celebraciones del otoño.

El Brut Carte Jaune, de Veuve Clicquot, demuestra la calidad del champagne acorde con el estilo tradicional de esta casa. Se trata de una combinación de uvas Pinot Noir −el cual aporta ese sabor fuerte representativo de la marca− con una pizca de uvas Pinot Meunier, que le da armonía, mientras que el Chardonnay le pone elegancia y la finura para crear una mezcla perfecta.

El equilibrio entre finura y potencia del Champagne Brut Carte Jaune lo destaca entre otros vinos y hace que se considere como un extraordinario aperitivo o un compañero perfecto para una inolvidable cena.

La genealogía de la casa Veuve Clicquot —Hoy parte del imperio LVMH— bastaría para darle atractivo a esta versión seca del champagne. Pero hay un elemento que le confiere aún un mayor carácter de exclusividad: sus elíxires se cosechan en apenas 515 hectáreas en la región de Champagne. Cada pieza tan única como la ocasión que se elige para degustarla.

Expansión fue testigo de una de las celebraciones con el sello de distinción de Veuve Clicquot, durante el brunch Mujeres que transforman: Rediseñando el futuro, donde la firma no solamente fue el tema del brindis, sino que obsequió a las asistentes con una botella de calidad cuvée prestige 2008, La Grande Dame −un champagne con 92% de uvas Pinot Noir, el más alto utilizado en la historia de la casa− cuya caja estaba membretada con sus nombres: Amaya Aranzabal, Blanca Treviño, Ana Victoria García y Martha Herrera fueron algunas de las rúbricas presentes en este encuentro por un mejor presente para el colectivo femenino.

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