Ahora se ubica en el último escalón antes de perder el grado de inversión, respondiendo al debilitamiento fiscal sostenido, el bajo crecimiento económico y la falta de certeza derivada de los cambios en el marco institucional, incluyendo la reforma judicial.
El análisis de los expertos
Durante el panel titulado “Invertir en México: Entre la oportunidad y la incertidumbre” participaron Javier Laynez Potisek, ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Ana Laura Magaloni, investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y Mariana Campos, directora de México Evalúa.
Laynez aportó una perspectiva muy firme sobre el panorama que viven las empresas, al afirmar que “el país está dando pasos que desincentivan la inversión”.
Citó ejemplos como la facultad de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para bloquear cuentas sin control judicial, argumentando que es un uso distinto al que debería ser su función.
Del mismo modo, el exministro planteó que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) está recurriendo a formas de recaudación a las que calificó como “menos ortodoxas, con amenaza penal y mecanismos discrecionales en la cancelación de facturas que pueden poner en jaque a las compañías”.
Su conclusión fue que la falta de independencia de los organismos reguladores, e incluso su desaparición, está poniendo en jaque la confianza de los inversionistas.
Por su parte, Arturo Sarukhán, exembajador de México en Estados Unidos, y Sergio Gómez Lora, representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en Washington, dialogaron acerca de la relación bilateral de cara a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
También abordaron el impacto de los aranceles y las posibilidades para el empresariado nacional alrededor de una fricción diplomática.
Finalmente, Juan José Sierra Álvarez, presidente nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), lanzó un mensaje para los asistentes al Summit, al afirmar que México no puede desperdiciar la ventana de oportunidad más importante de las últimas décadas.
Manifestó que hoy existen inversiones detenidas por insuficiencia energética, obstáculos regulatorios y falta de condiciones para operar con estabilidad.
"El país necesita acelerar infraestructura logística, conectividad, seguridad y disponibilidad energética, porque la competitividad ya no depende solamente de costos, depende de confianza, talento, innovación y capacidad institucional”, concluyó el directivo.