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¿Qué tienen que cambiar las universidades para ser más internacionales?

Buscar nuevos perfiles o generar más alianzas con empresas e instituciones de crédito son algunos de los pasos a dar, según los especialistas.
lun 26 marzo 2018 08:39 AM
Oportunidades.
Oportunidades. Solo 2% de los estudiantes de posgrado en todo el mundo continúa su formación fuera de su país de origen. (Foto: travelview/Getty Images)

Acceder a educación de alto nivel en el extranjero es una intención que crece sin importar el lugar de residencia: el año pasado, 59% de los candidatos a cursar una maestría de negocios buscaron programas fuera de su país, frente 44% con este plan en el 2009, según el reporte Perspectiva Estudiantil 2017, elaborado por GMAC, organismo encargado de aplicar el GMAT, la evaluación estandarizada para ingresar a las escuelas.

El desafío es que esa intención se convierta en realidad, ya que hoy sólo 2% de los estudiantes con educación superior, a nivel global, cursan programas en países diferentes a su lugar de residencia, afirma Lucía Figar, responsable de Innovación Corporativa en la escuela de negocios Instituto de Empresa, con base en datos de la OCDE.

Además de establecer planes de ayuda financiera, las universidades tienen aún mucho por hacer para lograr que más alumnos vivan la experiencia de formarse fuera. Entre este trabajo se encuentra realizar cambios en su estructura, para ampliar el concepto de internacionalización a más programas y a población cuya representación haga falta en la escuela.

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Incluso, necesitan ser más activas para buscar alianzas con empresas que respalden la formación de esos alumnos, advierte la directiva, que propone además, como primer paso, que los apoyos en becas y su respectiva asesoría incrementen en los programas cortos que permiten regresar al mercado laboral más rápido, con una certificación y que el alumno cubra con mayor prontitud el préstamo recibido.

Otra necesidad es que las escuelas sean más abiertas con respecto a los estudiantes a apoyar, afirma Jerónimo Castro, director ejecutivo de Colfuturo, organismo colombiano que otorga financiamiento a candidatos a programas de posgrado, con un perfil similar a la Funed en México.

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“En muchos programas, los perfiles que quedan fuera son arte, humanidades, ciencias sociales, aun cuando piden becas y para programas de negocios, pero muchas veces desertan de estas maestrías porque sus perfiles no suelen ser financiables. Si lo que se quiere es gente con competencia para pensar fuera de su disciplina, que cree un impacto en los mercados, la hay en estos perfiles”, menciona Castro.

El otro cambio importante para las escuelas es aprovechar mejor la tecnología para ampliar los programas que combinen enseñanza presencial con digital. Ese tipo de cursos suelen recibir menos ayuda financiera, por considerarse que carecen del mismo nivel de impacto internacional que cuando se sale al extranjero y se trabaja en formato presencial. Sin embargo, el alumno puede vivir a través de ellos la experiencia internacional certificada, ganar herramientas que pide el mercado y sin considerar un traslado por mucho tiempo, advierte el director de Colfuturo.

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Eso demanda de las escuelas hacer una evaluación de todos sus programas, ubicar donde existe menos internacionalización y cómo se puede asesor a esos perfiles para que sean más financiables e, incluso, negociar con instituciones, asegura Kevin Van Cauter, asesor educativo en el British Council.

“Muchas escuelas hoy no tienen claro qué tipo de estudiante se quiere atraer para su internacionalización y por qué invertir en ellos con base en el retorno que darán”, precisa Castro.

Los especialistas señalan que las escuelas no siempre asesoran al alumno sobre cómo buscar financiamiento o rentabilizar el préstamo, por qué aplicarlo para cierto programa o por qué una escuela u otra resulta o no la mejor opción según el perfil del estudiante.

El 52% de los aspirantes a un programa de educación de negocios reconoce que no tiene dinero suficiente para pagar su educación y 47% dice haber demorado su decisión de estudiar por el temor a la deuda adquirida enlista el GMAC.

Mathias Falkenstein, director del think tan especializado en educación CHE, con sede en Alemania, señala que para que instituciones gubernamentales y empresas amplíen sus préstamos para estudiantes, la escuela tiene que hacer pública más información sobre los egresados. Por ejemplo, saber a qué se dedica un estudiante de maestría cuando termina el programa, con qué ingresos o qué tipo de impacto genera al mercado. Esto ayuda a la institución que da el apoyo a entender cómo sería el retorno de inversión sobre los posibles becados.

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