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La lección del deporte en 2021: cuándo renunciar a un empleo por salud

A veces es preferible renegociar las condiciones de trabajo con la empresa empleadora, en lugar de renunciar, dicen los especialistas consultados.
jue 16 diciembre 2021 05:00 AM
Sergio Kun Agüero Simone Biles
Sergio Agüero anunció ayer que se retiraba del futbol por una enfermedad cardíaca, Biles dejó las finales de los Juegos Olímpicos para centrarse en su salud.

Un problema cardíaco obligó a Sergio 'Kun' Agüero a retirarse del futbol profesional. Con lágrimas, el deportista argentino explicó en una conferencia de prensa en Barcelona que hizo lo posible por continuar en la cancha. Sin embargo, los médicos le recomendaron parar. “Es un momento muy duro. Primero es mi salud”, externa.

Para Esperanza Martínez, cirujana especialista en higiene laboral y bienestar psicoemocional, el retiro de Agüero va más allá del ámbito deportivo. De trasfondo, el joven de 33 años envió un poderoso mensaje al mundo laboral: “Hay que saber cuándo quitarse la camiseta”.

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Por costumbres que ya no son funcionales, apunta la experta, los empleados de generaciones como los baby boomers (personas nacidas entre 1946 y 1964) crecieron con la idea de que el uniforme no se quita hasta la jubilación. Incluso en cuestiones de salud, se consideraba que enfermarse era sinónimo de un trabajador ausente, menos productivo y que evade compromisos laborales.

Pero en la nueva realidad laboral, agrega, un empleado, cuyo equipo de trabajo y empresa fungen como redes de apoyo, afianza su sentido de pertenencia y compromiso hacia la organización. Según sus mediciones obtenidas del trabajo de campo que realiza con diferentes organizaciones del país, el engagement de una persona que se siente cuidada y comprendida por sus líderes rebasa el 90%, aún en situaciones de separación laboral.

Al dar a conocer la noticia de su retiro, Kun Agüero, por ejemplo, estuvo acompañado de Joan Laporta, presidente del Futbol Club Barcelona, por parte de la dirigencia del equipo, el cuerpo técnico, compañeros del plantel y familiares. “Gracias a todos los que están acá", mencionó el jugador, quien también aseguró sentirse muy orgulloso y feliz por su carrera profesional.

En la nueva realidad del trabajo también ha ganado peso la salud mental. El gran ejemplo lo puso Simone Biles. La gimnasta olímpica se perfilaba como una de las ganadoras en los Juegos de Tokio 2021, cuando decidió ya no seguir en la competencia, a fin de cuidar su salud mental.

La deportista ha hablado en varias ocasiones de la depresión que sufre tras ser víctima de abuso sexual por parte del médico del equipo nacional de gimnasia de Estados Unidos, Larry Nassar. La atleta no solo dio una lección de amor propio, también puso en evidencia las consecuencias negativas que desencadena un mal liderazgo o la falta de arropo por parte de una organización.

¿Me voy o me quedo?

“Todos tenemos un umbral de dolor distinto, aunque hay casos graves que pueden incapacitar al trabajador por días, meses o de manera definitiva. La labor de los líderes es ser comprensivos y empáticos, así como los guías para construir una cultura organizacional basada en el bienestar físico y emocional de su equipo”, comenta Martínez.

Hay colaboradores que aún enfermos trabajan con tal de cumplir o por temor a perder su empleo. Otros demeritan la gravedad de la enfermedad. Antes de la pandemia, refiere, una gripe no era de preocuparse, ahora estornudar en público es símbolo de alerta y ya hay más consciencia de que un empleado con gripe puede contagiar al resto del equipo.

Todo depende de la gravedad, del tipo de enfermedad y del entorno personal del trabajador. En algunas situaciones -y para ciertos puestos de trabajo- conviene renegociar los acuerdos entre la empresa y el colaborador, en lugar de renunciar. Esto es más viable y posible con el auge del home office, los modelos híbridos de trabajo y la flexibilidad laboral.

 

La indemnización por incapacidad

Andrew Richard Grepe, especialista en derecho laboral y socio del despacho GLZ Abogados, explica que en México el artículo 53 de la Ley Federal del Trabajo señala que la incapacidad física, mental o inhabilidad del trabajador, que haga imposible la prestación de sus servicios profesionales, es una causa de terminación laboral. “Esta incapacidad se califica como riesgo o accidente de trabajo o por enfermedad general”.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es la instancia que se encarga de hacer las revisiones médicas pertinentes, de calificar la incapacidad y de emitir un documento que justifique las ausencias del empleado, con base en el diagnóstico establecido.

Durante la vigencia de la incapacidad, puntualiza el abogado, la relación laboral queda suspendida, ya que el trabajador no está obligado a prestar el servicio ni el patrón, por tanto, a pagar el salario correspondiente. En este caso, el IMSS subsidia el 60% del último salario base de cotización, a partir del cuarto día del inicio de la incapacidad y hasta por 52 semanas.

Por otro lado, si el IMSS califica la incapacidad física o mental o inhabilidad como riesgo o accidente de trabajo, el patrón deberá pagar las indemnizaciones, según el tipo de incapacidad:

Temporal. El pago íntegro del salario que deje de percibir mientras exista la imposibilidad de trabajar desde el primer día de la incapacidad.

Permanente parcial. El pago del tanto por ciento que fija la tabla de valuación de incapacidades, calculado sobre el importe que debería pagarse si la incapacidad hubiese sido permanente total.

Permanente total. El pago equivalente al importe de 1,095 días de salario.

La muerte. El pago a los beneficiarios de dos meses de salario por concepto de gastos funerarios más el pago equivalente al importe de 5,000 días de salario.

“Aquí la comunicación con los líderes y la empatía de estos es crucial, ya que en una modalidad flexible el trabajador no necesariamente debe incurrir en todo un papeleo o procesos burocráticos para atender su salud. Asumiendo su responsabilidad y gestionando su propio tiempo puede dar un mejor balance a su vida personal, sin descuidar sus asuntos laborales”, concluye Martínez.

 
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