Publicidad
Inicia sesión

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El mariscal de Filadelfia, Michael Vick, vive un polémico regreso a la NFL

El mariscal de campo de las Águilas de Filadelfia intenta ganarse el perdón público tras 23 meses de cárcel por maltrato animal
sáb 08 enero 2011 10:27 AM
Michael Vick tras un juego contra Dallas
GET. Michael Vick Michael Vick tras un juego contra Dallas

Michael Vick, la historia de un regreso sin igual, el proyecto de rehabilitación más grande del país que no se llama Charlie Sheen, reaparecerá en la postemporada este domingo por la noche.

Un público más amplio significa que más fans tendrán que responder esta pregunta: ¿pueden amar los singulares talentos del mariscal de Filadelfia sin embarrarse las manos de sus faltas pasadas?

Hace 19 meses que Vick salió de la prisión federal de Leavenworth, Kansas, donde se encontraba por haber organizado peleas de perros.

El debate de su crimen y su lugar al frente de la NFL almacena extremos espectaculares.

A finales de diciembre, el presidente de Estados Unidos felicitó al dueño de las Águilas de Filadelfia, Jeffrey Lurie, por dar a Vick una segunda oportunidad mientras que un analista de Fox News sugirió que Vick debió haber sido ejecutado por su delito.

Pero este proceso de redención también funciona de forma silenciosa, modesta… un cambio pequeño a la vez.

Publicidad

Una concesionaria de Nissan en Woodbury, Nueva Jersey, ha jugado un papel inteligente en la reintroducción de Vick al segmento de la sociedad que no mata perros por deporte. Thomas McMenamin, director ejecutivo de liderazgo, fue el primer empresario en firmar un acuerdo de promoción con el mariscal ex convicto.

Antes de que los federales comenzaran a investigar sobre las fechorías de Vick en Virginia, él era la propiedad más deseada de la liga, pues supuestamente ganaba 7 millones de dólares al año en contratos. Después fue intocable. Ahora, por una serie de apariciones promocionales y un comercial televisivo, se dice que puede usar un Nissan Armada de 50,000 dólares.

"Cuando nos conocimos, no le dio pena admitir que hizo algo mal", dijo McMenamin.

¿Le comprarías un auto a Michael Vick?

McMenamin dijo que la respuesta ha sido, en general, positiva. "Hemos recibido algunas llamadas de gente que nos dice que nunca nos volverá a comprar un auto, pero muchas son de fuera, gente que de cualquier forma no compraría un auto aquí".

Para ayudar a apaciguar las críticas, la concesionaria obtuvo un acuerdo promocional en el que hará un donativo a la sociedad humanitaria local por cada auto vendido hasta finales de enero. McMenamin calcula que la cifra total debe ser de 10,000 dólares.

Un episodio el mes pasado fue muy informativo para el gestor; un cliente llegó con él furioso, quejándose del tiempo que le había tomado al departamento del servicio hacer un simple cambio de aceite. Se fue lleno de ira y prometió nunca regresar.

Al día siguiente, el teléfono de McMenamin sonó. Era el mismo cliente insatisfecho que había visto el comercial de Vick la noche anterior. "Ustedes dieron a Michael Vick una segunda oportunidad, y yo estoy dispuesto a dar a su tienda una segunda oportunidad", esas son las palabras que recuerda McMenamin.

El deporte siempre ha tenido sus apostadores, sus pillos, sus tramposos y sus adictos.

En una noche de Súper Tazón en Atlanta, el apoyador de Baltimore, Ray Lewis, se volvió parte del caso de un asesinato doble (eventualmente se le juzgó por obstrucción de la justicia). El año siguiente fue el jugador más valioso del Súper Tazón.

Pero Vick no cometió ninguna de las faltas comunes. Al igual que su conjunto de habilidades de velocidad, astucia y fuerza en los brazos, su falta debió ser tan fuera de la norma como para poner a prueba la fe. Había organizado peleas de perros.

La crueldad del crimen de Vick fue detallada en la explicación de su acusación, en un pasaje que dice así:

"En abril de 2007, (Purnell) Peace, (Quanis) Phillips y Vick ejecutaron a aproximadamente ocho perros que no tuvieron un buen desempeño en las sesiones de “prueba” , realizadas con varios métodos, incluyendo colgarlos, ahogarlos y golpear su cuerpo, al menos una vez, contra el suelo".

Y el precio que pagó por su crimen fue alto: 23 meses en prisión, tres años en libertad condicional, una bancarrota y el desdén público.

Pero a los fans les encanta una buena historia de regreso, y se apresuran por ofrecer su perdón a aquellos que logran regresar a la cima de sus campos.

Ahora, con Vick, se les ha pedido que procesen un tipo de crimen completamente extraño, junto con un tipo de habilidad estelar. Es como intentar leer una tragedia griega… en griego.

Después de jugar como respaldo con las Águilas en 2009, Vick tomó una posición estelar esta temporada. El equipo se había despojado de su mariscal principal, Donovan McNabb, y tenía planes de contratar a Kevin Kolb como su sucesor. Pero Kolb sufrió una contusión y Vick redescubrió sus habilidades.

A sus 30 años parece ser una estrella en pleno brillo. En noviembre, contra Washington, dio tal espectáculo (con cuatro anotaciones y procurando otras dos) que el Salón de la Fama pidió su casaca.

Lanzó más de 300 yardas tres veces en un mes. Durante seis temporadas en Atlanta, sólo hizo eso dos veces. Al lograr un punto alto en su carrera con 21 anotaciones, con sólo seis intercepciones, estuvo 8-3 como principiante en las Águilas y llevó al equipo al título de la división.

El domingo, contra Green Bay, Vick regresó al sitio de su última aparición en las eliminatorias, esta vez a la cabeza del equipo de casa en el estadio Lincoln Financial de Filadelfia. Han sido siete años llenos de eventos desde la última vez que jugó en la postemporada. Y se trató de un desempeño olvidable, pues los Halcones de Atlanta perdieron en el campeonato de la NFC 2003 por 17 puntos, y su mariscal tuvo un desempeño prácticamente invisible.

Entró a este juego con una pierna lesionada, y su último inicio, una pérdida contra Minnesota, fue su última temporada productiva.

Pero con Vick es mucho más que sólo números, es la forma en la que los amasa. Dan Reeves, el primer entrenador de Vick en Atlanta y su fiel apoyo, tiene posturas anticuadas, pero al hablar de Vick dice que es un sujeto emocionante. "Me gusta lo que hacen Peyton Manning y Drew Brees y Tom Brady, pero esto es diferente. Son geniales en lo que hacen, me encanta verlos, pero Mike te quita el aliento".

"Si lo ves te preguntas cómo hizo para evadir al otro jugador y hacer tal tiro".

Vick se ha dedicado a crear una imagen como nunca antes .

En entrevistas actuales suena mucho más seguro que durante sus días en Atlanta. Ha tomado las decisiones correctas en lo que va de la temporada, incluyendo dedicar tiempo para promover campañas en contra de las peleas de perros en la Sociedad Humanitaria de Estados Unidos.

La causa se ha beneficiado incluso de los que no le desean el bien a Vick. Un par de aficionados de Green Bay prometieron dar diez dólares a la Sociedad Humanitaria cada vez que el mariscal fuera tacleado. Su cuenta va en 340 dólares.

El comisionado de la NFL, Roger Goodell, dijo al Philadelphia Inquirer que "este joven cambió su vida y hará una contribución".

Aunque Vick nunca podrá escapar de su pasado, hay señales de que comenzó a andar por un buen camino. Las conversaciones en torno a Vick no pueden ser más diversas que en Atlanta, donde fue la elección principal en la selección de 2001.

Su ascenso elevó el perfil de los Halcones de Atlanta a nivel nacional y encendió la base de seguidores como ningún otro jugador, incluyendo a Deion Sanders. Su caída afectó a la franquicia por dos temporadas.

Chris Dimino, coanfitrión del programa deportivo de The Fan 790 en Atlanta, moderó un debate sobre la posición de Vick entre los fans de los Halcones. Hay quienes lo aman ciegamente y quienes lo odian, llegando a rebasar, incluso, los límites raciales.

"Nunca pensé ver la luz al final del túnel, pero creo que habrá un cambio en el tono de las conversaciones", dijo Dimino.

"La mayoría de la gente ya le desea un bien y creen que merece la segunda oportunidad", agregó. "Actuó de forma estúpida y pagó el precio. Ahora hay que seguir adelante. A la gente le gustan las historias de redención".

"Claro que si los Halcones no estuvieran 13-3 ahora, habría más ponzoña de la que hay".

Los equipos pasados y presentes de Vick pueden estar a punto de enfrentarse en un juego del campeonato de la NFC en Atlanta, y por fin nos desharemos de la vieja costra.

Decidir cómo lidiar con Vick aquí en el escenario central sería mucho más fácil si hubiera una ventana a su alma que nos permitiera ver lo que hay realmente ahí. ¿Cómo pueden saberlo los fans?

El camino de Vick para lograr la aceptación de los fans es el mismo camino que lo llevará a un nuevo contrato. Su contrato de dos años, que con bonos e incentivos le genera 7 millones de dólares, terminará esta temporada. Parece conocer la verdad práctica de que lo que haga irá de la mano con lo que logre generar.

Recientemente dijo a Sports Illustrated que no cree que decir lo adecuado le ayude a conseguir un nuevo contrato.

"Todo está en mi juego. Todo se reduce a lo que yo haga mientras juegue bien. No tengo que usar una fachada frente a nadie".

La idea de que la gente puede cambiar es la noción de vida de Wayne Pacelle. “Si yo creyera que la gente es estática, no creo que pudiera ir a trabajar a diario”, dijo el presidente y CEO de la Sociedad Humanitaria de Estados Unidos.

Vick es sólo uno de varios ex peleadores de perros y abusadores de animales que el grupo de Pacelle ha enlistado como voceros contra la crueldad. Vick ha aparecido una docena de veces en ciudades importante en el este de Estados Unidos, intentando llegar a los jóvenes que podrían sentirse atraídos por la práctica de peleas de perros en callejones y edificios abandonados, una práctica también llamada “peleas callejeras”.

Pacelle dice que se le ha preguntado 1,000 veces si cree que Vick es sincero. Cuando se le preguntó la vez 1,001, dijo "yo no hablaré de eso".

Todo lo que sabe es que ha visto a Vick hablar frente a miles de jóvenes que, dada su condición de mariscal, "lo escuchan con toda su atención".

¿El presidente de la Sociedad Humanitaria apoyará alguna vez al peleador de perros este fin de semana?

Pacelle es uno de los pocos que no dicen nada sobre el tema.

No te pierdas de nada
Te enviamos un correo a la semana con el resumen de lo más importante.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde

Publicidad