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AMLO requiere un nuevo pacto fiscal con los estados

Expertos señalan que deben crearse incentivos para que las entidades recauden más y ejerzan mejor el gasto público.

México requiere un nuevo pacto fiscal entre estados, municipios y el gobierno federal que se traduzca en un destino más equitativo de recursos, mejor ejercicio del gasto y mayor independencia fiscal, coinciden expertos.

“El debilitamiento de las finanzas estatales en el fondo se debe a un pacto federal dislocado. No va a haber manera de desarrollar al país si no mejora la coordinación entre estados y la federación”, dice Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público de México Evalúa.

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Si bien los recursos para estados y municipios aumentaron en términos reales para 2019, según el presupuesto de egresos para este año, la reducción del ramo 23 con el que algunos estados contaban para llevar a cabo proyectos e incluso cubrir faltantes para gasto corriente, ha sido motivo de reclamo de gobiernos locales.

El ramo de Provisiones Salariales y Económicas, que se caracterizó por su opacidad y destinar recursos a gobiernos locales a través de programas sin reglas de operación y de manera discrecional desde el gobierno federal, disminuyó en 69.4% para este año.

No obstante, los gobiernos estatales y municipales recibirán este año, 1.67 billones de pesos, 155,000 millones de pesos más a lo transferido el año anterior vía participaciones y aportaciones federales.

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Los recursos que se destinan en el presupuesto a esas partidas se calculan mediante fórmulas establecidas y no puede haber cambios, dijo Kristóbal Meléndez, investigador del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Para ello se toman en cuenta factores como crecimiento económico, recaudación local, población, entre otros.

Pero la estructura actual no permite reflejar la prioridad presupuestal comprometida para ciertos estados o premiar a los que tienen mejor calidad de gasto y rendición de cuentas.

Por ejemplo, las regiones norte y sur reciben la misma proporción de transferencias, al menos desde la Reforma Fiscal de 2013, aunque el gobierno ha hablado de la atención especial que recibirá el sureste.

“Para que las transferencias reflejen la nueva estructura de prioridades, el gobierno federal deberá alterar el llamado Pacto Fiscal para cambiar los mecanismos de asignación de recursos entre entidades”, sostiene Jaime Hernández, economista especializado en finanzas públicas.

Cuando se observa la distribución de los recursos de aportaciones y participaciones por regiones, el sur-sureste recibirá el 22% de las transferencias totales en 2019, es decir, apenas por encima del 21% que recibirá la región norte.

En promedio, las entidades federativas recibirán un incremento nominal del 14% por concepto de participaciones, pero estados norteños como Baja California Sur, San Luis Potosí y Sinaloa tendrán incrementos cercanos a 20%.

Por la vía de aportaciones, las entidades federativas recibirán un incremento promedio del 7% pero son la Ciudad de México y Colima las que recibirán un incremento cercano a 10%.

Sin incentivos para recaudar

Según la Ley de Coordinación Fiscal, de cada peso que se recauda en impuestos, 80 centavos van a la federación y el resto se reparte entre estados y municipios.

“La fórmula actual hace que el dinero incremente de manera inercial. Las aportaciones y participaciones aumentan sin que avance la recaudación local”, refiere Mariana Campos.

No hay incentivos para que los estados recauden más si de cualquier forma recibirán mayores recursos de la federación,agrega.

Un nuevo pacto fiscal abriría la puerta a una distribución más progresiva de los recursos, al tiempo que establece los incentivos adecuados para promover los esfuerzos recaudatorios entre las entidades y los municipios, dice Hernández.

El reto es complejo pues ante los pocos esfuerzos de recaudación de los gobiernos locales se han tornado altamente dependientes de las transferencias federales.

Las participaciones son recursos de libre uso, en el Ramo General 28 del Presupuesto, dependen de los niveles de recaudación y en 2019, ascenderán a 920,000 mdp. Las aportaciones por su parte, determinadas en el Ramo 33, son recursos que sí prevén un destino específico, pues está integrado por fondos para educación, infraestructura, salud y el rezago financiero y sumarán este año 736,000 mdp.

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