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La economía mexicana sorteará el impacto de la sequía este año

Aunque se espera un aumento en la producción de agrícola en 2022, se tiene que trabajar para hacer frente a la sequía y en aumentar el aprovechamiento del agua.
lun 01 agosto 2022 11:41 AM
sequias en mexico
La sequía impactará los cultivos de temporal, que depende de la lluvia, como granos.

La falta de agua es un problema cada vez mayor que comienza a sentirse en zonas de México que antes no padecían este problema.

El 4 de julio pasado, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) publicó la declaratoria de emergencia en el Diario Oficial de la Federación (DOF) en el que señalaba que Sonora, Chihuahua, Coahuila, Baja California y Baja California Sur tendrán una sequia excepcional.

La dependencia también advirtió problemas para Michoacán, Colima, Guerrero, Chipas, Tabasco, Jalisco y el sur de Veracruz, estados con vocación agrícola en el país.

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¿Qué implica?

Pese a esta advertencia, para este año no se prevé una disminución en la producción agrícola; excepto en los granos. Sin embargo, la declaratoria de la Conagua es una llamada de atención para resolver el problema lo antes posible.

En México hay dos cosechas: la de primavera-verano, que es de temporal -con lluvias-, y cuando se producen granos como la soya y granos básicos. La segunda es la cosecha de otoño-invierto, donde casi toda la producción es a través de riego, explicó Fernando Cruz, socio de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

“La falta de lluvias ha generado en este momento un retraso en el avance de siembra de la superficie de granos básicos. En el tema de frijoles, de maíces, si no llueve suficiente no se dan las características suficientes para sembrar y veremos una afectación en el tema de granos, pero no vemos una afectación tan grande en el tema de frutos y hortalizas”, precisó Cruz.

En el periodo enero-mayo, la superficie cosechada superó los 3.2 millones de hectáreas, nivel menor a los casi 3.4 millones del mismo periodo del año pasado, y la producción de maíz, trigo, sorgo, soya, arroz y frijol fue de 12.46 millones de toneladas, cantidad menor a las 12.85 millones del año pasado, de acuerdo con datos del GCMA.

A pesar de la disminución en la producción de granos, la Secretaría de Agricultura estima una producción agrícola de 273.3 millones de toneladas, lo que representaría 1.8% más respecto a 2021 y 3.1% más en comparación con 2020, de acuerdo con Expectativas Agroalimentarias del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP).

En el tema de granos, precisó Cruz, México siempre ha importado producto. La cosecha en Estados Unidos “se ve que viene bien”, por lo que no hay preocupación por el abasto para el consumo mexicano; en cuanto a frutas y hortalizas, México es el séptimo productor a nivel mundial, por lo que una reducción en la producción, impactará en las exportaciones, pero no al mercado local.

¿Impactará en el precio?

México es un tomador de precios y depende de las variaciones internacionales, aunque no se espera un impacto en el precio de estos productos.

En el caso de frutas y hortalizas, “es probable que se encuentre un poco más de volatilidad en los precios”, anticipó Fernando Cruz.

“Existe una bajada ya en los precios. Están por encima del promedio de los últimos años, sí, pero estamos viendo que las presiones inflacionarias en gran parte de los productos ya están disminuyendo”, por lo que se espera un cierre de 2023 con una inflación “menos importante, agregó el socio del GCMA.

 

Solución al problema del agua

Durante los primeros seis meses de 2022, la precipitación promedio en los estados donde están las principales presas de uso agrícola del país -Chihuahua, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas- fue 22.2% menor al promedio de los últimos cinco años, mientras que la precipitación promedio fue 34.3% menor a la de 2021, señaló el GCMA.

México no cuenta con las mejores condiciones hídricas, comentó Alejandro Gutiérrez, biólogo socio de la consultora Alterpraxis.

México está dividido en tres franjas: en la parte norte tiene un nivel de precipitaciones bajo en general. La zona central (Bajío) tiene mejores condiciones hídricas que el norte. Y el sureste que tiene mayores volúmenes de precipitación y de agua almacenada, pero la calidad de suelo no es la mejor, detalló Gutiérrez.

Por ejemplo, la Península de Yucatán tiene un suelo de roca caliza, lo que no lo hace apto para la agricultura, “a pesar de que llueve en la Península, así como llega (la lluvia), se filtra”, precisó el socio de Alterpraxis.

Aunque se tomaron medidas para hacer frente al problema del agua, estas fueron insuficientes. De ahí que México tiene regiones agrícolas como Baja California, donde la producción es más eficiente que en otras; lo mismo ocurre con Sinaloa y Jalisco con producciones importantes de maíz, con especies híbridas o criollas, más eficientes que requieren menos agua.

Existen técnicas para hacer un uso más eficiente de agua como el uso de invernaderos, el riego por goteo o aspersión que se puede programar; además de cultivos hidropónicos y los trasplantes. “el caso es la inversión. ¿Quién pone los recursos?”, señaló Alejandro Gutiérrez.

“El problema tiene solución y se conoce. El problema es ¿en cuántos productores hay recursos para invertir en tecnificación”, insistió.

Es preciso hacer inversiones sustantivas, que lleven a la meta de un mejor uso de agua en las ciudades y en el campo, antes de que haya una mayor repercusión en la producción de alimentos y en el bolsillo de la gente, sostuvo.

El secretario de Agricultura, Víctor Villalobos, comentó durante el banderazo de salida de los primeros aguacates de Jalisco a Estados Unidos, que hay un compromiso con el cuidado del ambiente, de los mantos acuíferos y friáticos.

Precisó que este esfuerzo inicia con los productores de aguacate, pero se sumarán a otros productores del país para un mejor uso de los recursos naturales.

 
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