La guerra arancelaria de Donald Trump ha causado un caos en el mundo debido a su impacto negativo en el comercio internacional y a los riesgos inflacionarios que genera sobre la economía estadounidense para los próximos meses.
La fórmula matemática de Trump que genera caos en el mundo
A pesar de ello, el gobierno estadounidense trata de justificar sus represalias con base en cálculos matemáticos.
Con unas gráficas exhibidas en la Casa Blanca, Trump trató de explicar cómo su administración impondrá aranceles a sus socios que abarcan desde grandes potencias como China y Europa hasta las naciones más pequeñas.
Sin embargo, las cifras guardan escasa relación con los niveles arancelarios reales.
¿Cuál es la fórmula matemática de los aranceles?
El Departamento de Comercio de Estados Unidos publicó una fórmula con letras griegas para dar cierta credibilidad académica a los cálculos, una fórmula que, de hecho, no incluía los niveles arancelarios como factor.
La fórmula considera el déficit comercial de un país con Estados Unidos como evidencia de injusticia.
¿Cómo funciona?
Para obtener el nivel de arancel que le corresponde a cada país se procede de la siguiente manera:
En el dividendo (parte superior de la división) se van a restar las exportaciones de EU con las importaciones del país socio.
A ese resultado se le va a dividir con la multiplicación de E y P (cuyos valores fueron asignados de 4 y 0.25 respectivamente), por las importaciones.
El total de esa división será dividido nuevamente por 2. Este último número fue elegido arbitrariamente por Trump para destacar su "amabilidad".
Y el resultado será la tarifa arancelaria que le corresponderá a cada país.
Ejemplo
Tomando en cuenta los datos de la balanza comercial de EU con China al cierre del 2024:
X= 145,545
M= 438,947
Trump impuso aranceles de 34% a China, país que ya presentó ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) una queja por la medida.
Economistas critican la fórmula de Trump
Economistas de todo el mundo han criticado que los términos de la fórmula de Trump se anulan entre sí, de tal forma que podía reducirse a un simple cociente del déficit comercial de bienes sobre las exportaciones comerciales de bienes.
"Realmente no hay metodología", dijo Mary Lovely, senior Fellow del Peterson Institute. "Es como descubrir que tienes cáncer y descubrir que la medicación se basa en tu peso dividido por tu edad. La palabra 'recíproco' es profundamente engañosa".
Robert Kahn, director gerente de macroeconomía global de la consultora Eurasia Group, coincidió en que se produjo "una gran cantidad de este tipo de cifras sin sentido que no son materiales".
"Estados Unidos ha elegido una metodología que es esencialmente mecánica", dijo Stephen Adams, un exasesor comercial europeo que ahora trabaja para la consultora Global Counsel.
"Una cuestión práctica que plantea es si hay margen para negociar esto... Estados Unidos no ha identificado ninguna medida específica que pueda modificarse para convencer al presidente de que cambie de opinión", agregó.
Con información de agencias