Los cuidados parecen ser la explicación
Pero el envejecimiento no explica todo, una de las posibles razones detrás de la inactividad laboral está en la crisis de cuidados, especialmente entre mujeres. Un informe de Oxfam México advierte que muchas jóvenes clasificadas en la discusión pública como “ninis” no están inactivas, sino realizando trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. Según el documento, tres de cada cuatro jóvenes que aparentemente no estudian ni trabajan son mujeres que cuidan sin reconocimiento ni pago.
El informe también dimensiona el peso económico de ese trabajo invisible. En 2024, las labores domésticas y de cuidados representaron 23.9% del PIB nacional, una cifra por encima de la manufactura o el comercio. Además, las mujeres aportaron 2.7 veces más valor económico que los hombres en estas actividades.
La sobrecarga de cuidados tiene implicaciones directas para la participación laboral. Oxfam México estima que las mujeres jóvenes dedican en promedio 5.2 horas diarias a algún tipo de trabajo de cuidados, más del triple que sus pares hombres. Entre quienes realizan trabajo doméstico, cuidados directos y acompañamiento en el mismo día, la carga llega a 7.6 horas diarias, o 53.2 horas semanales, por encima de una jornada laboral legal.
De hecho, entre el primer trimestre de 2020 y el mismo periodo de 2026, el mayor crecimiento de población no disponible se concentró en las personas que declararon no tener interés en trabajar porque atienden otras obligaciones, grupo que pasó de 25.9 a 31.8 millones de personas, un aumento de casi 6 millones o 23%.
Y si se compara con la población no económicamente activa en total, tres de cada cuatro personas fuera de la fuerza laboral se encuentran en la categoría de "sin interés para trabajar por atender otras obligaciones".
Esto ayuda a entender por qué una parte de la población, especialmente mujeres jóvenes, puede aparecer fuera del mercado laboral sin que ello signifique inactividad. La falta de infraestructura pública de cuidados, la distribución desigual del trabajo doméstico y las responsabilidades familiares pueden impedir que muchas personas estudien, busquen empleo o acepten un trabajo remunerado.
En abril, Banco Base reportó que el crecimiento mensual de la población ocupada se explicó casi por completo por la informalidad, pues se sumaron 447,538 personas al empleo informal y apenas 608 a la formalidad. En el acumulado de 2026, el empleo total aumentó en 221,000 personas, resultado de 451,000 plazas informales adicionales y una caída de 230,000 empleos formales.
La expansión de la población fuera del mercado laboral ocurre en un momento en que México comienza a agotar su bono demográfico. Oxfam sostiene que millones de mujeres ven restringida su participación económica por la carga desproporcionada de los cuidados, mientras que Saldaña advierte que el envejecimiento reducirá gradualmente la disponibilidad de trabajadores. En conjunto, ambos fenómenos apuntan a una economía con menos mano de obra disponible, lo que eleva la urgencia de impulsar la productividad, la inversión y políticas que permitan redistribuir las tareas de cuidado.