Un estimado de la empresa Regcheq calcula que hay cerca de 100,000 empresas bajo esta categoría de actividad vulnerable en el país, por lo que es importante que de cara a esta evaluación, se hagan los ajustes necesarios.
Las empresas que se consideran como actividades vulnerables están las que se dedican a la venta de metales y joyas, obras de arte, notarios, el sector inmobiliario (arrendamiento, desarrollo, compra y venta), la venta de autos o las subastas y ventas de obras de arte.
"Las empresas tienen que capacitarse, tienen que cumplir con una regulación que es relevante y no es tan fácil de cumplir", dijo en entrevista Francisco Soler, Country Manager de Regcheq, una plataforma que ayuda a las empresas a cumplir con la regulación.
El GAFI establece los estándares internacionales en materia de prevención de lavado de dinero, financiamiento al terrorismo y a la proliferación, a través de sus 40 recomendaciones, bajo las cuales se evalúa no solo el cumplimiento técnico, sino la efectividad real de los sistemas.
Soler añade que uno de los retos para las empresas tiene que ver con las multas, ya que en caso de incumplimiento, estas se aplican de manera acumulativa por cada operación o por cada cliente que presente irregularidades.
Esto funciona como un factor multiplicador que eleva drásticamente el costo financiero. Por ejemplo, si una empresa tiene el expediente incompleto de 10 clientes, la multa inicial de 22,000 pesos se multiplica por 10, resultando en una sanción de más de 200,000 pesos.
El endurecimiento de la regulación y el seguimiento más estricto de los clientes obligará a las empresas a ser muy cuidadosas con quién operan. Las organizaciones de actividades vulnerables tendrán el mismo escrutinio que las empresas del sector financiero, el cual ha estado bajo distintos cambios regulatorios en el último año, luego de que Estados Unidos señalara a tres instituciones financieras por lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
No cumplir o no llevar un control adecuado puede afectar directamente sus operaciones cotidianas y limitar con qué personas o entidades pueden hacer negocios
Francisco Soler, Country Manager de Regcheq
Para que esto no ocurra, las empresas deben cruzar la información de sus clientes con listas internacionales, como las OFAC o las de la ONU.