El dato cambia la forma de entender la participación de México en la carrera mundial por la inteligencia artificial. Aunque el país no desarrolla modelos fundacionales ni alberga a las grandes empresas que lideran esta tecnología, sí participa en una parte esencial del negocio: la fabricación y exportación de los bienes que permiten construir y operar esos sistemas.
La otra cara de la inteligencia artificial
El reporte explica que la inteligencia artificial no sólo genera oportunidades para quienes desarrollan algoritmos. También impulsa la demanda mundial de bienes industriales que sostienen esa infraestructura tecnológica, desde semiconductores y componentes electrónicos hasta equipos para centros de datos.
Por ello, el Banco Mundial sostiene que la principal oportunidad para economías como México no consiste en competir con Estados Unidos o China por desarrollar modelos propios, sino en fortalecer su presencia dentro de las cadenas globales de suministro y aprovechar la creciente demanda de manufacturas vinculadas a la inteligencia artificial.
El organismo advierte que construir modelos fundacionales o replicar toda la infraestructura tecnológica requiere inversiones que hoy sólo unas cuantas economías pueden realizar. En cambio, recomienda que los países en desarrollo sigan una estrategia basada en adoptar, adaptar y, posteriormente, avanzar hacia capacidades propias.
La adopción también avanza
El Banco Mundial también incorporó a México en su Encuesta sobre Adopción de Inteligencia Artificial, realizada en siete países. Para el estudio recopiló información de 603 empresas mexicanas, la tercera muestra más amplia del análisis, sólo detrás de India, con 1,355 empresas, y Nigeria, con 777. También participaron Estados Unidos (392 empresas), Kenia (360), Tailandia (360) y Jordania (358).
Los resultados muestran que la adopción de inteligencia artificial se apoya en un proceso previo de digitalización. Entre las pequeñas empresas de los países analizados, 87% utiliza servicios de mensajería digital, 73% cuenta con un sitio web o redes sociales y 71% emplea software de gestión, herramientas que facilitan la incorporación de aplicaciones de IA.
Para el Banco Mundial, el crecimiento de la inteligencia artificial no sólo transformará el desarrollo de software. También reconfigurará el comercio mundial de manufacturas vinculadas a esa tecnología. En ese nuevo mapa, México ya aparece como uno de los principales exportadores, entre las economías en desarrollo, de los productos con los que se construyen los sistemas de inteligencia artificial.