La captación de empresas nuevas ya desempeña un papel relevante. Durante el primer trimestre, 80% del crecimiento de la cartera provino de clientes recién incorporados. Esta expansión se concentrará ahora en CDMX, Monterrey y Guadalajara, pero el banco asegura que mantendrá sus filtros de originación.
“Todo este crecimiento lo queremos hacer sin incrementar los criterios de aceptación de riesgo del banco”, afirma el directivo.
Otra fuente de crecimiento se encuentra dentro de la propia cartera del banco. De sus casi 1.5 millones de clientes, alrededor de 160,000 son pymes y solo 20% utiliza crédito. Esto deja aproximadamente 128,000 empresas que ya tienen una relación con la institución, pero aún no reciben financiamiento.
Estas pymes llevan, en promedio, más de siete años con el banco y la institución conoce sus depósitos, ingresos y flujos, por lo que puede estimar su capacidad de pago con base en su comportamiento financiero.
“Los conocemos muy bien transaccionalmente y eso nos da una enorme capacidad de otorgar ofertas de crédito de corto, mediano y largo plazo”, explica Lomelí. La cartera pyme supera los 50,000 millones de pesos y el banco pretende ampliarla con capital de trabajo, financiamiento para maquinaria y recursos para proyectos de inversión.
La institución también cuenta con recursos para financiar el plan. Cerró junio con un índice de capitalización de 14.76% y una captación tradicional de 288,733 millones de pesos.
“El exceso de capital lo vamos a utilizar para el crecimiento del banco. No tenemos problema ni en capital ni en fondeo”, sostiene Lomelí.
Hay ánimo por crédito para capital e IA
BanBajío observa una mayor disposición de las empresas para financiar proyectos productivos. Una de las señales se encuentra en el arrendamiento, cuyo crecimiento duplica el ritmo del factoraje. Ambos productos atienden necesidades distintas. El factoraje permite obtener liquidez sobre cuentas por cobrar y suele utilizarse para financiar operaciones inmediatas. Mientras el arrendamiento se relaciona con la adquisición de maquinaria, equipo y otros bienes de capital.
“Eso te da una clara visión de que toda esta inversión en bienes de capital se está detonando”, asegura Lomelí. “Lo que vemos en el portafolio es que las pymes se están preparando para el ciclo de crecimiento”. Explicó el directivo en un contexto donde el Plan México busca aumentar la inversión, fortalecer proveedores nacionales y mejorar el acceso de las pymes al financiamiento. Lomelí considera que el impacto del programa todavía es incipiente, aunque BanBajío se prepara para participar cuando los proyectos se materialicen.
Específicamente banco identifica demanda potencial en la agroindustria exportadora, la energía solar, las subestaciones eléctricas y la infraestructura necesaria para los centros de datos. También observa oportunidades en el turismo, la manufactura vinculada con inteligencia artificial y la logística urbana de última milla.
El banco se alinea a exigencias de Estados Unidos
Ante la mayor vigilancia del Departamento del Tesoro estadounidense, BanBajío reforzó sus controles antilavado con inteligencia artificial, validaciones independientes de domicilios y un monitoreo más detallado de las operaciones con efectivo, divisas, clientes y proveedores.
“Hoy preguntamos más”, dice Lomelí. Cuando una empresa se aparta del perfil declarado, el banco genera alertas, profundiza la revisión y aumenta las visitas a sus instalaciones, sin que estos controles hayan alargado los tiempos de incorporación.
La institución también analiza las diferencias entre las regulaciones de México y Estados Unidos para cumplir con ambos estándares. La revisión ocurre tras las acusaciones estadounidenses contra CIBanco, Intercam y Vector, que elevaron los riesgos para el sistema financiero mexicano.
BanBajío, además, aplica criterios crediticios más conservadores en zonas con mayor presencia del crimen organizado, donde la inseguridad afecta la operación, logística y capacidad de pago de las empresas. “Estamos siendo más cautelosos en geografías que hoy representan más riesgo”, afirma Lomelí.