Canadá respondió al golpe comercial de Estados Unidos con aranceles de hasta 50% sobre importaciones estadounidenses por 27,600 millones de dólares canadienses, una represalia que alcanzará productos industriales, tecnológicos, agrícolas y de consumo cotidiano.
Canadá devuelve el golpe a Trump con aranceles de 50% a lácteos, acero y electrodomésticos
Las contramedidas entrarán en vigor a las 00:01 horas del 8 de septiembre de 2026 y replicarán, “dólar por dólar”, el valor de los bienes canadienses afectados por los aranceles que Washington impuso el 22 de agosto bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930.
El gobierno canadiense explicó que negoció durante varios meses con Estados Unidos, pero rechazó las concesiones que Washington puso sobre la mesa porque las consideró injustas, económicamente inconvenientes y contrarias a los intereses de trabajadores y empresas.
La respuesta abre otro frente en la disputa comercial entre los dos socios del T-MEC y eleva el riesgo de mayores costos para fabricantes, agricultores, comercios y consumidores en ambos lados de la frontera.
Acero y aluminio
La parte más severa de la represalia recae sobre el acero y el aluminio estadounidense. Canadá elevará de 25% a 50% los aranceles que ya aplicaba a numerosos productos de ambos metales para igualar la tasa fijada por Estados Unidos.
La lista incluye aluminio sin alear y aleaciones, barras, perfiles, alambre, láminas, placas, papel aluminio, tubos, conexiones, puertas, ventanas y estructuras. También abarca una extensa variedad de artículos de hierro o acero.
El encarecimiento de estos insumos podría extenderse a sectores como la construcción, la manufactura, el transporte, la energía y la fabricación de maquinaria, debido a su uso en numerosas cadenas productivas.
Celulares, lácteos y electrodomésticos
Los productos tecnológicos aparecen entre los blancos más visibles. Canadá impondrá un arancel de 50% a teléfonos inteligentes, aparatos para transmitir o recibir datos, equipos de conmutación y enrutamiento, además de determinados monitores. La medida puede elevar los costos para importadores canadienses o acelerar la búsqueda de proveedores fuera de Estados Unidos.
En el sector agroalimentario, algunos tipos de leche y crema en polvo, proteínas lácteas, miel y melaza enfrentarán una tasa de 50%. Los quesos, entre ellos cheddar, mozzarella, parmesano, gouda, provolone y brie, tendrán aranceles de 25%, al igual que una amplia variedad de pescados y mariscos estadounidenses.
La represalia también llegará a los hogares. Refrigeradores, congeladores, lavadoras, secadoras, estufas, hornos, arroceras, herramientas eléctricas y algunos componentes para lavavajillas pagarán gravámenes de 25% en la mayoría de los casos. Ciertos equipos de refrigeración comercial enfrentarán una tasa de 50%.
El campo entra en la disputa
Canadá incluyó maquinaria y componentes utilizados por productores rurales, como cortadoras de césped, barras de corte para tractores y partes de equipos de cosecha. Las tasas oscilarán entre 15% y 25%.
También quedaron comprendidos productos de plástico, madera aserrada, pulpa, papel, cartón, papel higiénico y materiales para empaque. Algunos artículos de papel y plástico tendrán aranceles de 50%.
Las nuevas medidas se suman a las represalias que Canadá ya mantiene contra otras mercancías estadounidenses. Ottawa aclaró que los aranceles vigentes sobre automóviles de Estados Unidos continuarán, lo que mantiene la presión sobre una industria cuyas cadenas de suministro atraviesan varias veces las fronteras de Canadá, Estados Unidos y México.
Con la respuesta canadiense, el conflicto deja de concentrarse en mercancías industriales y alcanza bienes presentes en supermercados, hogares, fábricas y campos. La represalia confirma que el fracaso de las negociaciones abrió una nueva etapa de confrontación comercial dentro de América del Norte.