El repunte del indicador general contrastó con una moderación de la inflación subyacente, que excluye los productos con precios más volátiles. Este componente se ubicó en 3.75% anual, frente a 3.88% en agosto, y registró un avance mensual de 0.20%.
Jitomate y cebolla presionan el bolsillo
El precio del jitomate subió 30.25% mensual y el de la cebolla, 23%. Juntos aportaron 0.203 puntos porcentuales a la inflación mensual, equivalentes a casi la mitad del aumento del índice general.
También destacaron los incrementos del gas doméstico LP, de 3.14%; el pollo, de 1.78%, y los alimentos vendidos en loncherías, fondas, torterías y taquerías, de 0.42%.
Las colegiaturas añadieron presión al gasto familiar. Los precios de la educación primaria aumentaron 6% mensual y los de universidad, 1.50%. En conjunto, el rubro de educación dentro del índice subyacente avanzó 3.14% mensual y 5.84% anual.
En contraste, bajaron los precios de la papa y otros tubérculos, 13.92%; el aguacate, 8.11%, y los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, 2.06%.
La subyacente da una señal de moderación
Dentro de la inflación subyacente, las mercancías aumentaron 3.21% anual y los servicios, 4.27%. Estos últimos mantuvieron un ritmo de encarecimiento superior al del indicador general.
La inflación no subyacente registró un incremento mensual de 1.20% y una tasa anual de 2.45%. Las frutas y verduras subieron 4.40% en el mes y acumularon un alza de 8.78% respecto a septiembre de 2025.
El resultado subyacente también fue inferior a lo previsto en la encuesta de Citi del 6 de octubre: los especialistas esperaban una tasa de 3.78% anual y un aumento mensual de 0.23%.
En ese ejercicio, previo a la publicación del Inegi, el consenso estimaba que la inflación general cerraría 2026 en 3.90% y la subyacente en 3.88%. Asimismo, anticipaba que la tasa de referencia de Banco de México permanecería en 6.50% al cierre del año.