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“A los fondos de EU y Canadá no les va a quedar de otra que invertir en México”

Denis Yris, director y fundador del fondo de venture capital Wortev, señala que la evolución del ecosistema emprendedor en México atraerá a más inversionistas internacionales.
mar 23 noviembre 2021 05:00 AM
Denis Yris, director y fundador del fondo de venture capital Wortev
Denis Yris, director y fundador del fondo de venture capital Wortev, reconoce que los emprendedores aún ven a los bancos como su principal fuente de capitalización.

Las necesidades de capital de las startups aumentaron durante la pandemia y, pese al crecimiento del ecosistema de fondos de venture capital, los emprendedores aún miran hacia las instituciones financieras a la hora de buscar financiamiento. Según un estudio realizado por el fondo Wortev y la Asociación de Emprendedores de México (ASEM), 41% acudieron a la banca durante el último año para financiar su empresa.

Pero, esta situación empieza a cambiar poco a poco, asegura Denis Yris, director de Wortev. El también fundador del fondo de venture capital señala que el ecosistema está madurando y más emprendedores están listos para llamar la atención de los fondos. El ejemplo más claro, asegura, es que en plena pandemia, Kavak inauguró la lista de unicornios mexicanos, empresas valuadas en más de 1,000 millones de dólares, y a ella le siguieron otros como Konfío, Bitso y Clip.

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Expansión: ¿Cómo han evolucionado las necesidades de financiamiento de las startups durante la pandemia?
Denis Yris: Hicimos un estudio para entender cómo están visualizando el tema de capitalización y encontramos que 36% de los emprendedores obtuvo una capitalización de entre 500,000 pesos y un millón. Los emprendedores en México visualizan como su fuente de capitalización número uno a las instituciones financieras, pero lo que me llamó mucho la atención es que ya están empezando a ver al capital privado, la inversión a través de una tenencia accionaria. Y esto ya va a catapultar a los emprendedores.

Anteriormente, las capitalizaciones eran difíciles. Para hacernos una idea, en Estados Unidos hay más de 2,000 firmas de capital emprendedor que invierten en etapas tempranas, con más de 3,500 fondos, y aun así es muy difícil acceder a este capital. En México son menos de 40 firmas y menos de 20 son las que son muy activas. Sin embargo, el año pasado vimos este fenómeno de la generación de los unicornios, las empresas con un valor de más de 1,000 millones de dólares.

E: ¿Por qué los emprendedores buscan más a los bancos?
DY: Cada año estamos viendo cómo entran más instituciones financieras internacionales con opciones para hacer más asequibles estos financiamientos de deuda por garantía. Y tal vez para proyectos chicos están bien, pero para los que quieren buscar un crecimiento exponencial, es necesaria la capitalización con fondos de capital emprendedor, porque dan un mayor plazo de inversión. Y esto era lo que limitaba el desarrollo de los proyectos de innovación.

En México hay muchos proyectos con grandes ideas de muy buenos emprendedores, pero que lamentablemente acababan yéndose a otros países o, si no tenían posibilidad de irse a otros países, ahí quedaba el proyecto. Ahora vienen estos grandes impulsos, tanto para proyectos chicos, que no hay que dejarlos atrás, pero también para estos proyectos de innovación que pueden dar mucho potencial no solo a México, también a Latinoamérica y el resto del mundo.

E: ¿Aumentaron las solicitudes de financiamiento con la pandemia?
DY: En 2020 hubo una inversión de capital emprendedor por 1,200 millones de dólares en México. Y en el primer semestre de este año, fueron 1,300 millones de dólares. Esos son datos increíbles, porque a pesar de la pandemia se incrementó el volumen de inversión, gracias a que son proyectos de largo plazo. A lo que están apostando estos inversionistas de capital privado es a esas inversiones que tardan en ser rentables, pero que tienen un gran futuro por delante. La pandemia no fue un obstáculo.

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E: ¿Vamos a seguir viendo, tras este boom de unicornios, grandes rondas de inversión?
DY: Estaba investigando la cantidad de unicornios a nivel mundial y es sorprendente que, en un año, México explotó los unicornios. Antes de 2020 no teníamos ninguno, aunque en Sudamérica había más de 20. Y es ejemplo claro de que ni Estados Unidos ni Canadá querían invertir en capital emprendedor. ¿Qué va a pasar ahora? Se viene una gran competencia entre estos grandes fondos internacionales y a Estados Unidos y Canadá no les va a quedar de otra que invertir en México, porque si no lo hacen ellos, lo van a hacer los fondos asiáticos. Softbank, un fondo de Japón, lo está demostrando. No sé si vamos a ver más unicornios, pero sí mayor cantidad de inversiones en más proyectos. Y vamos hacia un tema de innovación, porque está madurando el ecosistema y los emprendedores se están dando cuenta de que pueden desarrollar sus proyectos en México.

E: ¿Qué retos ven los emprendedores a la hora de buscar inversión con los fondos, por qué sigue siendo más fácil ir con la banca?
DY: El banco te da una solución de corto plazo, para proyectos que no buscan un crecimiento o no son de innovación, que tardan más en el desarrollo de rentabilidad. En México, llegar con un fondo de capital emprendedor a veces supone tener que llevar ya muchos resultados, traer un track record de qué se logró. Esto es por la mínima cantidad de firmas que hay, y los fondos buscan resultados para demostrar a sus inversionistas y que así puedan invertir más y en más proyectos. Nosotros, por ejemplo, traemos la iniciativa de hacer más asequible la capitalización a los emprendedores, sin que traigan tantos resultados, pero sí un modelo de negocio escalable. Yo creo que ese ese el principal problema con el que se topan los emprendedores, que a veces no traen tan aterrizado su modelo de negocio o no traen resultados, les falta maduración. En Estados Unidos es más fácil el acceso a los fondos: a veces traes un proyecto innovador con un prototipo y con eso ya te van empujando.

E: ¿Cómo prevé que sea el ecosistema si se cumple esta llegada de más fondos internacionales, cómo será la competencia?
DY: Más que competencia, es un tema de colaboración. Todo este ecosistema nos ayuda mucho a tener emprendedores más preparados, que vengan con una buena experiencia y conocimiento, nos ayuda a tener incubadoras, aceleradoras… Para los mismos fondos es mejor tener coparticipación para minimizar la tasa de riesgo. En la industria no se ve un tema de competencia.

E: ¿Diferenciar la oferta que pueden dar los fondos a los emprendedores será clave para atraer empresas a su portafolio?
DY: Claro, te doy un ejemplo con nosotros. Tenemos una aceleradora nuclear, la llamamos así porque nos integramos al núcleo operativo de las empresas con un equipo multidisciplinario, especializado y tecnológico. Esto nos ayuda a optimizar sus costos operativos, lograr resultados en menor tiempo e incrementar su rentabilidad. Y los siguientes inversionistas van a estar más interesados en invertir en una empresa que ya está estructurada. Eso es un reto que existe aquí en México de las firmas de capital emprendedor, dar ese valor agregado a los emprendedores, ayudarlos a crecer sus proyectos. No sólo es un tema de inversión.

E: ¿Hay sectores que tendrán mejores perspectivas de financiamiento?
DY: La mayoría de los fondos de venture capital del mundo invierten principalmente en sectores de innovación: biotecnología, inteligencia artificial y robótica, tecnologías de información, que ahí entra blockchain, fintech, internet de las cosas… Son los que tienen crecimientos enormes y para los inversionistas es algo atractivo.

E: ¿Y qué pasa con los emprendimientos tradicionales, qué tienen que hacer para no quedarse fuera del juego?
DY: No nos vayamos muy lejos y veamos el tema de Kavak. Es un emprendimiento hasta cierto punto tradicional, porque está enfocado en el tema de consumo. Lo que está pasando es que, gracias a estas capitalizaciones, encuentra cómo poder innovar dentro de su modelo de negocio. Aquí depende mucho del emprendedor y de cuánta capitalización está teniendo, para que pueda hacer una investigación y desarrollo dentro de su modelo de negocio y poder innovar, por más tradicional que sea. Ahí está Starbucks, que es un modelo muy tradicional pero que innovó dentro de su modelo de negocio. Y así hay muchos. Aunque tengas mucha competencia, como el tema de las conferencias web: Cisco tenía mucha participación de mercado, llegó Zoom y se convirtió en el líder. Estos proyectos, siempre y cuando el emprendedor esté visualizando cómo innovar en su negocio, tendrán las puertas abiertas con el capital emprendedor.

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