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Google, Apple, Amazon y Facebook gastaron sumas récord en cabildeo con Trump

Las empresas registraron significativas alzas en su inversión para presionar contra regulaciones en 2017, de acuerdo con documentos federales.
Cabildeo
Cabildeo Google fue el que más gastó dentro del grupo. (Foto: _ultraforma_/Getty Images)

La industria tecnológica invirtió mucho para aumentar su influencia en Washington durante el primer año de la presidencia de Donald Trump.

Google, Apple, Amazon y Facebook gastaron lo que para ellas son sumas récord en actividades de cabildeo en 2017, de acuerdo con las declaraciones de divulgación federales presentadas esta semana.

Google fue el que más gastó dentro del grupo. Inyectó 18 millones de dólares en cabildeo en 2017, un aumento con respecto a los 15.4 millones de dólares del año anterior. Amazon, el segundo mayor gastador de los cuatro, invirtió casi 13 millones de dólares en el año.

Aunque Apple y Facebook gastaron menos que los otros dos, vieron alzas más significativas. El presupuesto anual de cabildeo de Facebook creció aproximadamente un tercio en 2017 respecto al año anterior; los gastos de Apple aumentaron en más del 50%.

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La mayor actividad de cabildeo es un subproducto tanto del creciente poder de la industria tecnológica, así como de la más tensa relación que tuvo con Washington bajo el gobierno de Trump, respecto a la que tuvo durante los años de Obama.

Silicon Valley se ha enfrentado públicamente con el gobierno de Trump por la neutralidad de la red, los derechos de las personas transgénero, las prohibiciones de viajar y el programa DACA. Tras bambalinas, estas compañías tecnológicas cabildearon en muchas de estas mismas disputas, así como en temas de comercio global y la reforma tributaria.

“La incertidumbre de Trump significa que debes cubrir más bases”, dice Bradley Tusk, un asesor regulatorio que ha trabajado con Uber y Tesla. “No se puede contar solo con la Casa Blanca, el presidente o con quienquiera que haga el trabajo sucio”.

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Sin embargo, no es solo debido a Trump. La industria tecnológica también se ha enfrentado a un mayor escrutinio por parte del Congreso, incluidas audiencias sobre el papel que desempeñaron las plataformas de redes sociales en la difusión de la propaganda rusa y contenido extremista.

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Facebook presionó sobre la Honest Ads Act (Ley de Anuncios Honestos), un proyecto de ley que requeriría una mayor transparencia para los anuncios políticos en línea en respuesta a la intervención de Rusia en las elecciones, de acuerdo con su declaración de divulgación. Google presionó sobre el tema de reportar actividades terroristas en línea.

Los representantes de Google y Apple no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. Facebook no quiso hacer ningún comentario. En un comunicado, Amazon señaló su creciente presencia en Washington.

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“Como uno de los mayores creadores de empleos en el país, hemos expandido nuestro equipo en Washington, D.C. para garantizar que podamos cubrir la creciente gama de temas que son importantes para los responsables de la creación de políticas, nuestros empleados y nuestros clientes”, dijo Brian Huseman, vicepresidente de políticas públicas de Amazon.

Para Amazon, Washington solía ser una idea de último momento. La principal preocupación de Amazon era presionar contra los impuestos a las ventas en Internet. Pero ahora se está moviendo a áreas sujetas a más regulaciones, que incluyen alimentos, drones y, según los informes, atención médica.

La última revelación muestra la amplitud de los intereses de Amazon. La empresa de comercio electrónico cabildeó sobre la privacidad de los drones y los estándares de etiquetado de los alimentos, esto último tras la adquisición de Whole Foods.

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“Amazon, que consideramos una empresa de tecnología, también es una tienda de comestibles. Es todo”, dice Sarah Bryner, directora de investigación del Center for Responsive Politics, un grupo sin fines de lucro que realiza un seguimiento de la actividad de cabildeo. “Al ser tan grandes ahora, están sujetos a regulaciones y políticas que no eran relevantes [para ellos] hace 10 años”.

Lo mismo aplica a otras compañías tecnológicas. Google, que comenzó su vida como motor de búsqueda, cabildeó sobre los autos sin conductor, y Apple, que alguna vez estuvo enfocada en la informática personal, ejerció presión sobre los datos de salud, de acuerdo con las revelaciones.

“La enorme cantidad de dólares invertidos por las compañías de tecnología demuestran que tienen que explicar sus modelos comerciales como nunca antes”, dice Stewart Verdery, cabildero de Monument Policy Group, que trabaja con Amazon y Microsoft. “Los estadounidenses son cada vez más cautelosos con las implicaciones de privacidad, los impactos en el empleo y la transformación de la sociedad en las redes sociales”.

Silicon Valley no solo está arrojando dinero al problema. También está reconsiderando quiénes lo representan al enfrentarse con el gobierno de Trump y a un Congreso dirigido por republicanos.

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Google contrató a un asesor del Senador Ted Cruz para las políticas públicas y compromiso con la comunidad. Facebook contrató a un ex empleado del fiscal general Jeff Sessions. Amazon es cliente del cabildero Brian Ballard, quien se desempeñó como presidente de finanzas de la campaña de Trump en Florida.

Este intento por implementar una defensa política representa la nueva normalidad para Silicon Valley. Como dice Tusk, “las grandes compañías tecnológicas ahora entienden que proteger políticamente sus espaldas es un costo tan necesario para hacer negocios como las relaciones públicas, la publicidad, el departamento legal o cualquier otra cosa”.

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