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Los secretos comerciales que sabemos del caso Waymo-Uber

El caso seguramente pasará a la historia como uno de los casos más grandes y emocionantes en la carrera de Silicon Valley para construir los mejores autos sin conductor.
Amistad
Amistad El ex CEO de Uber, Travis Kalanick, dijo que intercambiaba correos electrónicos con Google sobre una asociación en proyectos de automóviles sin conductor (Foto: Reuters/Charles Platiau)

Waymo y Uber resolvieron abruptamente un juicio de secretos comerciales el viernes después de una semana llena de testimonios ejecutivos, coloridos mensajes de texto y maniobras teatrales de abogados.

Waymo, anteriormente conocido como el proyecto de automóviles sin conductor de Google, alegó que el exingeniero de Google Anthony Levandowski robó secretos comerciales referentes a la tecnología de vehículos autónomos y llevó esos datos a Uber.

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Levandowski cofundó la compañía de camiones autodirigidos Otto en enero de 2016. Uber adquirió a Otto en agosto de 2016.

Waymo aceptó una oferta de Uber para lograr un acuerdo. La compañía de automóviles bajo demanda no incorporará la información patentada de Waymo en hardware o software. Uber aceptó un acuerdo financiero que incluye el 0.34% del capital de Uber a una valoración de 72,000 millones de dólares, lo que equivale a alrededor de 245 millones de dólares, dijeron fuentes familiarizadas con el asunto.

En un comunicado, el presidente ejecutivo de Uber, Dara Khosrowshahi, dijo que la compañía debería haber manejado la adquisición de Otto de manera distinta. Pero Khosrowshahi dijo que Uber no cree que ningún secreto comercial haya llegado a Uber.

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Esto es lo que supimos del juicio.

Google y Uber fueron alguna vez “hermanos”

Durante su testimonio del miércoles, Travis Kalanick dijo que la compañía que él cofundó alguna vez tuvo una relación parecida a la de hermanos con Google , la cual generó una inversión en Uber en 2013.

“Era como hermano mayor y hermano pequeño”, dijo Kalanick.

Pero la relación se agrió en 2015, después de que Uber contratara a un equipo de ingenieros robóticos y especializados en automóviles autodirigidos de la Universidad Carnegie Mellon para trabajar en el proyecto de vehículos autónomos de taxis bajo demanda de la empresa, según el ex presidente ejecutivo.

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Kalanick dijo que con frecuencia intercambiaba correos electrónicos con Google sobre una asociación en proyectos de automóviles sin conductor y viajes bajo demanda, pero la relación se volvió competitiva a medida que cada compañía trabajaba en proyectos similares en secreto.

En la contratación de ingenieros, la competencia es feroz

Los correos electrónicos entre los empleados de Google muestran que estaban preocupados por los avances de Uber en el sector de los vehículos autónomos.

Lee: Google y Uber pelean por secretos comerciales en tribunales

“Uno de los efectos significativos de las noticias actuales de Otto/Uber es un mayor riesgo de disminución para nosotros”, escribió Dmitri Dolgov, vicepresidente de ingeniería de Waymo, en un correo electrónico a los ejecutivos de Google en agosto de 2016, después de que se informara la adquisición.

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Levandowski también envió un correo electrónico a los principales ejecutivos de Google en enero de 2016, sugiriendo que el grupo de autos autodirigidos de Google, llamado Chauffeur, estableciera un nuevo equipo dentro de la división para desarrollar diferentes esfuerzos de autos autónomos porque “Chauffeur está roto”.

El miércoles, Kalanick recordó una llamada telefónica con el cofundador de Google y CEO de Alphabet, Larry Page, en 2016, en la que se le dijo: “Usted se está llevando a nuestra gente. Usted se está llevando nuestra propiedad intelectual”.

Durante la conversación, Kalanick puso en duda que los empleados de Google fueran propiedad intelectual. Page no mencionó a Levandowski ni a los archivos robados de Google, testificó Kalanick.

null“Yo quería contratar a Anthony [Levandowski], y él quería comenzar una empresa”, dijo Kalanick el martes. “Entonces traté de llegar a una situación en la que él pudiera sentir que comenzó una empresa y yo pudiera sentir que lo contraté”.

Levandowski fue despedido de Uber en mayo de 2017 después de no cooperar con la compañía en este caso.

“Uber se arrepiente de haber traído a Levandowski a bordo”, dijo el abogado de Uber, Bill Carmody, durante las declaraciones de apertura del lunes. “De todo su tiempo en Uber, todo lo que Uber tiene para mostrar [del trabajo] de Levandowski es este pleito”.

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La avaricia no es tan buena

Los procedimientos tomaron un giro hollywoodense a principios de esta semana cuando los abogados de Waymo mostraron un clip del discurso del personaje de ficción Gordon Gekko “Greed is Good” de la película de 1987 Wall Street.

El discurso defiende el comportamiento codicioso.

Levandowski le envió un mensaje de texto a Kalanick en marzo de 2016 con el siguiente mensaje: “Aquí está el discurso que debes dar ;-) ;-)”. Uber intentó evitar que el video se mostrara en la corte.

Kalanick tiene una historia de decisiones de negocio controvertidas y problemáticas. Él y otros dos ejecutivos de Uber fueron demandados por mal manejo de los registros médicos de una pasajera violada por un conductor en la India. El caso ha sido resuelto desde entonces. Kalanick también quedó capturado en video discutiendo irrespetuosamente con un conductor de Uber sobre los recortes de tarifas de la compañía, y la compañía fue acusada de tener problemas de acoso sexual generalizados bajo su liderazgo.

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Kalanick negó tener conocimiento de la información de propiedad intelectual de Google en Uber u Otto, y dijo que Levandowski nunca le dijo que traería datos de Google a Uber.

Durante las declaraciones de apertura del lunes, el abogado de Waymo, Charles Verhoeven, dijo que la evidencia mostraría un esquema de que Uber intentó hacer trampa para conseguir ventaja.

Lee: Waymo, la empresa de Google de vehículos autónomos

“Se trata de dos competidores, en donde un competidor decidió que necesitaba ganar a toda costa”, dijo Verhoeven. “Perder no era una opción”.

El caso se resolvió dos días después del testimonio de Kalanick. Él dijo en un comunicado el viernes que las pruebas en el juicio demostraron que ningún secreto comercial llegó a Uber.

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En este juicio contemporáneo de secretos comerciales, todo giró en torno a la historia de la computadora y a la llamada jerga de los “brogrammer”.

El jurado recibió notas de una llamada “jam sesh” —término para una reunión de intercambio de ideas— entre Kalanick y Levandowski mientras el ingeniero estaba en Google. En este “jam sesh”, Kalanick dijo: “El láser es la salsa”, lo que significa que la tecnología láser es crucial para los vehículos autónomos. También dijo durante su testimonio que Page estaba “impactado” porque Uber estaba trabajando en autos que se conducían solos.

nullEl jurado escuchó testimonios técnicos de múltiples expertos forenses que incluyeron pruebas de servidores, redes internas y direcciones IP.

Andy Crain, experto forense para Waymo de la consultora Lighthouse, testificó el jueves que Levandowski copió miles de archivos de Google de una computadora de trabajo a una computadora portátil personal. El ingeniero de hardware de Waymo, Pierre Droz, testificó que tres de los secretos comerciales involucrados en el caso estaban en el servidor al que Levandowski accedió y del que descargó archivos.

Por supuesto, ninguna de estas pruebas importa ahora que las dos partes llegaron a un acuerdo. Pero el caso seguramente pasará a la historia como uno de los casos más grandes y emocionantes en la carrera de Silicon Valley para construir los mejores autos sin conductor.

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Sara O'Brien de CNN contribuyó a este informe.

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