María Fernanda Garza Merodio, presidenta de la ICC en México, explicó que las Mipymes deben ser el objetivo inmediato de todos los esfuerzos de estímulo, además de que se debe asegurar que el dinero fluya rápidamente hacia la economía real y, en particular, a los más vulnerables.
La vocera hizo especial énfasis en que estas empresas “son el riel fundamental por el que corre la economía real de nuestro país, al aportar alrededor de 68% de los empleos formales y 52% del Producto Interno Bruto (PIB)”, según los datos mas recientes de la productividad dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Por ello propuso la aplicación de apoyos directos e inmediatos a las pequeñas empresas para garantizar su continuidad y también a los trabajadores, sobre todo a los más vulnerables.
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Además, propone garantizar que la ayuda llegue rápidamente a las Mipymes y a sus trabajadores, adaptar los programas sociales existentes dirigidos por el gobierno, al tiempo de garantizar el libre comercio y la circulación acelerada de bienes esenciales a través de las fronteras. Se requiere también establecer canales formales e informales de diálogo entre el gobierno, los empleadores, los trabajadores y las comunidades, aseguró.