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México depende de otros países para obtener más ventiladores

Hoy hay entre 8,000 y 10,000 respiradores instalados en instituciones de salud públicas y privadas, pero se requieren al menos 35,000 para enfrentar la fase 3 de la emergencia sanitaria.
mié 15 abril 2020 05:05 AM
México tiene una buena producción de equipo de protección para personal de la salud; pero no así de ventiladores o de pruebas de diagnóstico, según la AMID.
México tiene una buena producción de equipo de protección para personal de la salud; pero no así de ventiladores o de pruebas de diagnóstico, según la AMID.

México va contrarreloj en sus esfuerzos por conseguir más ventiladores en vísperas de entrar a la fase 3 de la contingencia sanitaria por coronavirus COVID-19.

Según datos de la Secretaría de Salud federal, al 14 de abril, México sumaba 5,500 casos confirmados y poco más de 400 decesos. De acuerdo con los números de contagios, la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación ha estimado una demanda de 35,000 ventiladores.

Hoy hay entre 8,000 y 10,000 respiradores instalados en instituciones de salud públicas y privadas, sin embargo, Fernando Oliveros, presidente de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), calcula que el 10% están averiados.

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Para fortalecer la disponibilidad de estos equipos, considerados como críticos en la atención a pacientes graves por el COVID-19, la Asociación trabaja con el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) para rehabilitar y dar mantenimiento a estos equipos para que puedan ser utilizados en la etapa más crítica de la pandemia, al tiempo que el gobierno mexicano está tratando de comprar más equipos a China y Estados Unidos.

Hasta inicios de abril, la AMID recibió solicitudes para dar servicio a 500 ventiladores de diferentes marcas, que tienen el potencial de ser reparados.

Para lograrlo, el organismo contacta a las empresas especializadas con los hospitales que solicitan el servicio de reparación de estos equipos. Algunas compañías lo hacen sin costo y otras buscan cómo absorber una parte del monto que representa el servicio.

Dependencia peligrosa

Entre todas las categorías de dispositivos médicos, hay tres que se han vuelto vitales para afrontar la actual contingencia sanitaria: el equipo de protección personal, como mascarillas, cubre-bocas, batas y guantes que requiere el personal de salud; las pruebas de diagnóstico, y los ventiladores.

En México hay producción local de equipo de protección personal, pero en las otras dos categorías el país depende de otros países para su suministro.

Recomendamos: 35 empresas se unen para desarrollar y producir 15,000 ventiladores en México.

“No hay nadie que construya o termine totalmente un ventilador. De las 40 plantas [de dispositivos médicos] que hay en México, hay algunas que producen componentes relevantes para su fabricación, pero ninguna lo fabrica completamente aquí”, dice Oliveros.

Estos equipos, que antes de la pandemia se usaban principalmente en los casos críticos que llegaban a las unidades de cuidados intensivos, ahora se han convertido en los equipos clave para tratar a los cuadros más graves del coronavirus COVID-19.

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La industria después de la pandemia

El directivo de la AMID considera que el desabasto actual de equipo médico para atender la contingencia se explica, en gran medida, por la vocación exportadora de equipo básico y de subensambles que ahora tiene la industria.

A nivel global, México es el octavo exportador de dispositivos y es el primero en América Latina. El país es el mayor proveedor de dispositivos básicos para Estados Unidos, según un reporte sectorial de la extinta ProMéxico, que calculó en 9,394 millones de dólares el valor de las exportaciones del sector en 2017.

Pero la actual contingencia sanitaria, dice Oliveros, refleja el peso que tiene la salud en la economía y la necesidad de fortalecer a la industria de dispositivos médicos para ser un país autosuficiente en equipos de alta tecnología, como los ventiladores o respiradores.

Muchos de los miembros de la AMID están interesados en dar ese paso, pero en esa transición el gasto gubernamental es estratégico. Oliveros comparte que este año el presupuesto para compras públicas de medicamentos fue de 100,000 mdp mientras que para dispositivos médicos la suma apenas fue de 28,000 millones.

“El desbalance entre el consumo de medicamentos y el de tecnología médica es muy claro”, dice Oliveros. "Pero más allá del factor presupuestal, tener un consumo interno suficientemente fuerte puede generar que los esquemas de manufactura, que hoy están mayormente orientados a la maquila de exportación, empiecen a migrar a esquemas de manufactura local de equipos de alta tecnología", añade.

México ocupa el lugar 18 a nivel mundial en valor de mercado de dispositivos médicos y la posición 48 en consumo per cápita, según el reporte “La industria de dispositivos médicos: impulsora del bienestar social en México”, elaborado por KPMG para la AMID.

Según el documento divulgado en abril del año pasado, de 2010 a 2017 el sector crceció a una tasa de 7.9%, alcanzando un valor de 4,909 millones de dólares (mdd), que representó un total de 0.21% del PIB total.

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