E: La seguridad en la parte terrestre y marítima se ha ido acentuando cada vez más, ¿para ustedes es una preocupación?
RVT: Claro, es un tema para todos nosotros porque el costo al final lo absorbe el cliente, el costo de la inseguridad viene dentro del producto importado. La inversión en seguridad que todas las empresas tienen que tomar son importantes, entonces para nosotros es súper importante, también porque los empleados corren esos riesgos.
E: Hablando del mercado latinoamericano después de la pandemia, ¿cuál fue el principal cambio que percibieron a partir del comportamiento de los volúmenes transportados? ¿Qué consideran que será necesario para que la industria logística ayude en esta recuperación económica?
RVT: Creo que es importante para la región que las exportaciones como un todo continúen fuertes. La exportación más fuerte de América Latina son las materias primas, los minerales, la fruta, carne, todos los materiales que continúan en alta demanda, y la exportación en la región continúa muy fuerte, y para nosotros el negocio con el exterior continúa fuerte.
Tenemos alguna desaceleración en la exportación, no es 100% normal, pero con las navieras extranjeras tenemos la capacidad necesaria para ayudar a la demanda, pero la región como un todo continuó trabajando con exportaciones fuertes, que es un tema muy importante.
Pero el problema más grande es la falta del consumo nacional. El poder adquisitivo de la población cayó bastante porque hubo desempleo, personas trabajando desde casa..., y esa demanda domestica del país, del consumo nacional, tendrá que subir para tener un crecimiento más importante. Donde más sufre la industria es en las importaciones, porque el consumo es menor al normal y estamos sintiendo la diferencia en las importaciones de la región.
E: ¿Cuál es la previsión? ¿Cuándo se podrían recuperar los niveles que se veían antes de la pandemia?
RVT: Es muy difícil de prever, por varios motivos. Por una parte, aún estamos en medio de la pandemia, no estamos al final de la situación todavía. Además, el entorno del consumo nacional también tiene un factor psicológico, porque las personas tendrán que salir de casa y entrar en las tiendas para hacer sus compras. Todavía no vemos una reactivación del movimiento de las tiendas, entonces para nosotros que vemos los datos con mucha atención, todavía no es posible saber exactamente cómo viene Navidad o el fin de año.